Diverticulitis, el estómago sufre con la vida moderna
SyM - Sofía Montoya
Falta de fibra, consumo de cigarrillos y estrés pueden generar bolsas anormales o hernias en la pared del intestino grueso, que cuando se inflaman o infectan dan lugar a diverticulitis. Las complicaciones de este padecimiento son diversas e incluso se llega a requerir cirugía para su alivio, por lo que siempre es mejor prevenir.
Una de las consecuencias de la vida moderna que más llama la atención a la Medicina ha sido el cambio de hábitos en lo que respecta a la nutrición, ya que a pesar de que contamos con mejores recursos e información para elaborar dietas saludables, han aparecido gran número de enfermedades como consecuencia del consumo indiscriminado de algunos, principalmente harinas y azúcares refinados, así como grasas.
Mire usted, el ser humano ha dejado de comer fibra contenida en frutas, verduras y cereales integrales y ello ha generado que el tránsito de los alimentos por el intestino sea lento, lo cual ocasiona estreñimiento, es decir, la expulsión difícil o poco frecuente de heces. De prolongarse el problema, habrá inflamación de los tejidos internos de los últimos tramos del intestino grueso (colon) y la formación de pequeños sacos o protuberancias, que reciben por nombre divertículos; éstos pueden pasar inadvertidos para el individuo, pero cuando se inflaman en exceso o infectan provocan diverticulitis, padecimiento que se manifiesta con múltiples molestias, como fiebre, dolor agudo en el costado izquierdo del vientre, escalofríos, molestia general y cansancio.
Asimismo, hábitos como fumar o manejo inadecuado del estrés llegan a empeorar los síntomas, por lo que no es exagerado afirmar que hablamos de una enfermedad del hombre moderno, y que es una consecuencia no prevista por muchas personas que adoptan hábitos alimenticios indebidos.
Parte por parte
Los divertículos surgen desde la pared interior del intestino grueso y con mayor frecuencia en el costado izquierdo, llamado sigma; pese a que pueden aparecer en todo el aparato digestivo, el término diverticulosis se ha adoptado para hacer referencia a aquellas ocasiones en que las lesiones se presentan en el intestino que se ha mencionado, y diverticulitis para hablar de la inflamación o infección de estas pequeñas bolsas.
De acuerdo a datos estadísticos, entre 5% y 10 % de la población mundial tiene divertículos de colon, siendo mucho más frecuentes en varones y en personas mayores de 50 años; asimismo, es un padecimiento más común en países occidentales, pues en África y Asia el índice es menor debido al mayor consumo de fibra. En Latinoamérica el problema se encuentra en ascenso, sobre todo en las ciudades, debido a la adopción de la comida rápida como parte del modo de vida.
La mayoría de los divertículos se producen cuando hay aumento en la presión interna del colon, aunque hay que aclarar que las lesiones no aparecen de inmediato, sino con el paso de los años, cuando a las regiones más débiles de la pared intestinal les resulta imposible mantener su estado normal como consecuencia de malos hábitos por tiempo prolongado.
Por otra parte, más del 80% de las personas con diverticulosis no manifiestan síntomas, pero quienes sí los tienen presentan dolor abdominal continuo o intermitente, normalmente localizado en la parte inferior izquierda del abdomen (fosa ilíaca), donde se sitúa el sigma, y suele aliviarse con la evacuación y/o la expulsión de gases; lo anterior se debe a que los divertículos alteran las funciones motoras del colon (hipertonia).
A su vez, los pacientes con diverticulitis suelen presentar dolor agudo, constante, habitualmente localizado en la fosa iliaca izquierda (razón por la que se le nombra "apendicitis del lado izquierdo"), con irradiación hacia la espalda, fiebre y a veces cambio del ritmo intestinal, desde diarrea hasta estreñimiento. También pueden aparecer náuseas, vómito, cansancio y distensión (inflamación) abdominal.
Diagnóstico
Para confirmar la sospecha diverticulosis y dada la necesidad de descartar otras enfermedades orgánicas más graves con síntomas similares, como cáncer de colon u ovario, el médico especialista (gastroenterólogo) cuenta con la opción de hacer uso de alguno de los siguientes métodos:
- Exámenes radiológicos. Consiste en rellenar el colon con líquido especial (llamado contraste baritado) con el fin de destacar los divertículos en la radiografía y puedan localizarse en forma precisa, tal como lo hará también con las zonas en las que el colon ha detenido su tránsito y se mantiene rígido (espasticidad).
- Endoscopía. Introducción de pequeñísima cámara de video, por la boca o alguna vena, hasta llegar al intestino para ver su condición en un monitor.
- Colonoscopia. Similar a la endoscopia, se introduce diminuta cámara de video por el ano para ver todo el colon, habiendo procedido antes a su limpieza mediante soluciones evacuantes; es el método más confiable para descartar cáncer, especialmente si existe hemorragia.
Ante la sospecha clínica de diverticulitis, los métodos diagnósticos más seguros son:
- Tomografía axial computarizada (TAC ó scanner). Estudio con rayos X que permite obtener imágenes de diversas estructuras de un mismo órgano, en este caso detecta en forma precisa la condición de intestinos y colon.
- Ecografía. También llamado ultrasonido, consiste en pasar sobre el abdomen un aparato llamado transductor (similar al mouse de la computadora), el cual emite frecuencias de sonido que al chocar con un órgano sólido proporcionan una imagen que se aprecia en un monitor.
Para esta enfermedad es conveniente realizar una colonoscopia cuando ha pasado la fase aguda de inflamación, a fin de confirmar el diagnóstico y descartar otros procesos con síntomas similares, como cáncer de colon y colitis (inflamación del colon).
Complicaciones
La inflamación de los divertículos puede conducir a la formación de trayectos anormales (fístulas) entre el intestino grueso y otros órganos (generalmente intestino delgado y colon). El problema es más frecuente en hombres, pero la histerectomía (extirpación quirúrgica del útero) incrementa el riesgo en las mujeres, pudiendo llegar a afectar a vagina, la pared abdominal y de ahí llegar a extenderse a muslos o senos.
Cuando la fístula intercomunica al intestino grueso con la vejiga no será raro que el contenido intestinal, incluyendo las bacterias habituales, la invada y ocasione infecciones en las vías urinarias.
Otras posibles complicaciones de la diverticulitis son la extensión de la inflamación a la pared intestinal, así como rotura o perforación del divertículo, hemorragia y obstrucción del intestino.
Sí hay solución
El tratamiento de diverticulitis se encamina a aliviar los síntomas y prevenir la aparición de complicaciones; si se trata de un caso leve, puede ser tratada con reposo en casa, dieta líquida y antibióticos orales, en tanto que si el problema se torna más grave, donde haya dolor abdominal localizado y fiebre, generalmente el paciente es ingresado al hospital, donde se le administran líquidos intravenosos y antibióticos, debiendo permanecer en cama y sin tomar nada por vía oral hasta la desaparición de los síntomas. Si hay signos de obstrucción intestinal (náuseas, vómitos y marcada inflamación abdominal) se colocará una sonda a través de la nariz que deberá llegar hasta el estómago (se denomina nasogástrica) que permita la administración de medicamentos para desinflamar el intestino.
En cuanto haya ligera recuperación, el médico prescribirá una dieta rica en fibra vegetal con suplementos de salvado que funcionen como laxantes (que faciliten la evacuación) y regulen el ritmo intestinal, además de medicamentos que alivien el dolor e inflamación abdominal.
Cuando el paciente no mejora, puede requerir cirugía, especialmente si aumentan el dolor (espontáneo o a la palpación) y la fiebre, lo cual ocurre en aproximadamente 20% de los casos. El especialista recomienda en ocasiones la intervención quirúrgica a pesar de no haber evidencia de inflamación, infección o complicaciones, ya que reconoce el riesgo de desarrollar un problema mayor que la vaya a requerir de emergencia más adelante.
Prevenir es mejor que remediar, y pocas veces resulta tan aplicable como cuando se trata de afecciones en el estómago. No eche en saco roto nuestros consejos sobre los cuidados en la alimentación, consumo de tabaco y ritmo de vida estresante pues, como ha podido ver, los descuidos pueden llevarlo a una cirugía.
SyM
Última actualización: 05-2013

















Saludymedicinas02: May 09, 2012 at 05:52 PM
Agradecemos mucho sus comentarios...
L@s invito a que consulten a nuestros especialistas, ellos podrán dar una mejor orientación a este tipo de situaciones...
Pueden preguntar las dudas que tengan y es totalmente gratis...
Que tengan un buen día!
http://www.saludymedicinas.com.mx/preguntelealmedico/
Victor castro: May 08, 2012 at 09:44 PM
quisiera saber como puedo tratar de curarme de esta enfermedad ya que loa padesco durante 10 años tengo 85 años ayudenme porfavor ya que primero me dio ulcera y despues me desarrollo esta enfermedad