Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir


Hacia una nueva sexualidad masculina

Miércoles 22 de enero del 2014, 12:54 pm, última actualización.

La sexualidad del hombre debería diversificarse y dejar de centrarse en los genitales. Al menos eso piensan los sexólogos, ya que esto permitiría un ejercicio erótico más pleno y, ante todo, sería un paso importante hacia la equidad de género y el respeto a las diferencias.

Hacia una nueva sexualidad masculina

La sexualidad humana, tan natural como la vida misma, ha sido descalificada a través de la historia. Hoy, en pleno siglo XXI, seguimos viviendo las consecuencias de ello, pues debemos librar verdaderas cruzadas en torno a este tema, siempre polémico y censurado, ante la oposición de los sectores más conservadores que apuestan por guardar bajo llave cualquier intento de debate serio.

Al respecto, el prestigiado Dr. Francisco Delfín Lara, médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y sexólogo educador por el Instituto Mexicano de Sexología (Imesex), ambos en la Ciudad de México, explica a saludymedicinas.com.mx por qué ya es hora de cambiar muchos de los paradigmas sobre la masculinidad.

“No somos el sexo fuerte, pues detrás de la máscara de la brutalidad se esconde un ser temeroso. Si nos sintiéramos seguros de nosotros mismos no tendríamos necesidad de alardear, pavonear, o echar bravatas”, sostiene el exconductor del programa Diálogos en Confianza (transmitido por Once TV).

Además, añade, “la teoría bíblica de que la mujer proviene del hombre es inexacta, pues antes de la séptima semana de embarazo el género del embrión es indiferenciado; si sus cromosomas son XY, las gónadas (glándula sexual) se transformarán en testículos pero, para masculinizarse requieren de un gen del cromosoma X”, el cual se identifica como propio de las mujeres, al ser su carga genética “XX”.

En contraste, afirma Delfín Lara, “el desarrollo de una mujer es más sencillo o natural, y quizá por eso fue que John Money, destacado sexólogo estadounidense, dijo que los hombres no existimos, sino que somos, en lo biológico, mujeres transformadas. A pesar de ello, en lo social el niño será alejado del lado materno; se le animará a expulsar de sí cualquier rasgo femenino y se verá obligado a renunciar a todo aquello que le nutrió en sus primeros días”.

Dicho de otra forma, el hombre está condenado por su educación a deshacerse de la mirada materna y lo que representa, mientras que, biológicamente, los indicios señalan que proviene de lo femenino.

Apuntes sobre virilidad

“Los varones que consideran que su masculinidad aumenta conforme tienen coitos se arriesgan demasiado”, asevera Delfín Lara, ya que es obvio que las relaciones indiscriminadas y sin medidas preventivas incrementan el riesgo de embarazos no deseados y de contraer alguna infección de transmisión sexual (ITS).

“Con frecuencia se ha dicho que los varones pensamos de forma focal, como si nos costara trabajo hacerlo de manera integral. Los sexólogos Charles Gellman y Gilbert Tördjman nos advierten de algo muy importante: a veces se elige una esposa por un elemento parcial relacionado con su físico (senos, glúteos), psicología o fortuna. Es fastidioso porque hay que vivir con todo el resto, que no ha sido deseado. Y por supuesto, exigimos que ella se conserve atractiva para nosotros, aunque lo correspondiente casi nunca suceda”, apunta el entrevistado.

Más aún, el sexólogo educador hace un señalamiento particular: “Cuando pregunto a mis consultantes cuáles son sus zonas erógenas, las mujeres suelen responder que la cabeza, cara, frente, nariz, mejillas, boca, cuello, pechos, vientre, espalda, genitales, glúteos, muslos o piernas; sin embargo, en el caso de los varones, la mayoría dice únicamente que el pene”.

Esto es muy curioso, dice el experto, “ya que los hombres le dan mucha importancia al pene y hasta lo tratan como si tuviese vida propia. Le ponen nombre, platican con él, lo insultan cuando falla e incluso lo amenazan para que no vuelva a ocurrir. No estoy de acuerdo con Sigmund Freud en aquello de que las mujeres tienen envidia del miembro masculino; a mi juicio, y aquí entre nos, diría que más bien los hombres envidian al pene del vecino, y a los incrédulos les sugiero que pongan atención a las miradas de los varones cuando van a los mingitorios públicos”, refiere.

Sexualidad genitalizada

La psicóloga Carolina Farías y la maestra Patricia Piriz, autoras del libro ¿La masculinidad en crisis o la crisis de los estereotipos dominantes de varones?, establecen que la sexualidad masculina está totalmente genitalizada (centrada en las sensaciones genitales), pues el pene aparece como instrumento único de placer, descalificando al resto del cuerpo, sin olvidar que la mayoría de los hombres entiende por sexo sólo el acto de penetrar y eyacular.

En términos generales un hombre cree que “es” cuando su pene está erecto, y su erotismo se basa en, digamos, una cultura coitocéntrica. Por tanto, cualquier dificultad con dicho órgano es fuente de profunda humillación y desesperación.

Más aún, la sexualidad masculina está íntimamente vinculada a la identidad de género, por lo que el desempeño físico exitoso en las relaciones íntimas con una mujer es esencial para su confirmación. “Un signo claro del enorme valor que se le da al pene es la palabra que se utilizaba para describir a un hombre que no es capaz de tener o mantener una erección: lo llamábamos impotente, que significa ‘sin poder’. Y aunque hoy disponemos de un término políticamente correcto para la impotencia (disfunción eréctil), todo el mundo sabe lo que quiere decir”, afirman las especialistas.

En realidad, dicen Farías y Piriz, debemos asumir que la sexualidad de los varones está caracterizada por ser:

  • Homofóbica.
  • Vivida como obligación.
  • Violenta.
  • Competitiva.
  • Fuente de poder.
  • Limitada (está centrada en los órganos genitales y en el coito).

“Los órganos sexuales del varón son objeto de valoración obsesiva, y ‘tenerlo o no tenerlo’ parece ser la nueva versión del ‘ser o no ser’ del Hamlet de William Shakespeare. El hombre ‘no es’ sin el pene, y la mujer ‘es’ sin tenerlo. Es habitual que al varón se le asigne socialmente dar placer múltiple a su pareja sexual pero, ¿cómo hacerlo si no reconoce dicha faceta en él mismo y si nunca se ha adentrado en su capacidad erótica más allá de lo genital?”, se preguntan las analistas de la agrupación Espacio Salud A.C.

La conclusión es obvia, aunque no por ello sencilla. Idealmente, el hombre debería ir más allá de los estereotipos que le encasillan para asumirse sensible y abierto a experimentar nuevas sensaciones, aunque eso le obligaría a perder el control que cree tener y a asumirse como alguien vulnerable.

Cambiar los paradigmas

Muchos estudiosos de la sexualidad afirman que el proceso de identidad de los hombres es mucho más “dramático” que en las mujeres, puesto que la masculinidad se define como todo aquello que no es femenino.

En este sentido y en concordancia con lo ya dicho, la filósofa francesa Elisabeth Badinter, catedrática de Filosofía y famosa por sus revolucionarios análisis feministas, opina que “tradicionalmente la masculinidad se ha definido más por el hecho de ‘evitar algo’ que por el deseo de ‘ser algo’. Así, ser hombre significa no ser femenino ni ser homosexual; no ser dócil, ni dependiente o sumiso; no ser afeminado en la apariencia física ni en los modales, y no tener relaciones sexuales (o al menos no demasiado íntimas) con otros hombres, ni ser impotente con las mujeres”.

Por ello concluye que los varones “desarrollan una cultura en la cual se degrada todo lo que se percibe como femenino y evitan a cualquier costa aspectos tales como mostrar emociones, hablar sobre sentimientos o cuidar de otras personas y del propio cuerpo (asumiendo conductas que ponen en riesgo la salud). Es muy difícil que el varón hable sobre cómo hacer el amor y cuáles son sus problemas y sus miedos, porque sería como reconocer una parte muy frágil de sí mismo”.

SyM - Juan Fernando González G.

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading

Directorio de medicinas, Medicamentos de libre venta
Hoy en Disfunción Eréctil

Los testículos también se enferman


Ver más...

La bicicleta disminuye la presión arterial y reduce 50% el riesgo de infarto.

Logo Comscore