Para saber qué tan bueno es tu control de la hipertensión, toma lápiz y papel y anota un punto por cada respuesta afirmativa que des en el siguiente test

Si sumaste dos o más puntos, la hipertensión puede estar al acecho.

Mejor control de la hipertensión con sencillos cambios 

1. ¡Fuera esos kilitos de más! 

Calcula tu índice de masa corporal (IMC) dividiendo tu peso en kilogramos entre tu estatura en metros al cuadrado, y si es mayor de 25, baja de peso y mantenlo estable. El sobrepeso y la obesidad predisponen a las arterias a acumular grasa en su interior, lo que afecta la presión del torrente sanguíneo en estos vasos.

2. Tú eres lo que comes. 

Consume alimentos naturales y platillos saludables para verte y sentirte bien. Come mayor cantidad de vegetales y fibra; evita los alimentos industrializados o conservados a base de sodio, las grasas saturadas, refrescos y carbohidratos refinados.

3. Muévete más, vive mejor. 

Con al menos 30 minutos de ejercicio diario podrás lograr cambios favorables en tu organismo, tanto físicos como mentales; mejorar el desarrollo de habilidades y el equilibrio físico, aumentar tu autoestima, impedir el sobrepeso, la obesidad y enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial. Junto con un especialista puedes planear la rutina de ejercicios más adecuada para ti.

4. ¡Ponle un alto al estrés! 

Toma unos minutos para hacer respiraciones lentas y profundas y practica la relajación muscular, ya que además de brindar sensación de descanso, tranquilizarás tu mente. El mal manejo del estrés mantiene o agrava enfermedades como presión arterial alta diabetes.

5. Tu vida se esfuma en cada bocanada. 

¡Deja de fumar! Cada que evites prender un cigarrillo piensa que con ello disminuyes tu riesgo de sufrir infarto de miocardio o muerte súbita. 

6. ¡Cuidado con el insomnio y/o las desveladas! 

La falta de descanso nocturno adecuado aumenta la posibilidad de tener repentinos incrementos en tu presión arterial. Duerme ocho horas, diariamente. Para descansar bien, antes de ir a la cama, evita: fumar, consumir alcohol, cenar en exceso, ingerir refrescos de cola, café, té negro o bebidas energéticas, así como dejar la televisión o la radio encendidas en tu habitación.

7. ¡Reduce el consumo de sal y cuida tus riñones! 

Sustituye la sal por condimentos naturales que también darán buen sabor a tus platillos, como romero, tomillo, orégano, pimienta, albahaca, entre otros. Tus riñones regulan la cantidad de sal en tu cuerpo, pero al haber mayor cantidad retienes más líquidos, lo que aumenta tu presión arterial y hace que tus arterias tiendan a hacerse más estrechas.

8. Con el potasio y el calcio ¡mejor circulación! 

Incluye en tu dieta alimentos ricos en potasio y calcio, tales como plátano, jitomate, chícharos, camote, frijoles, pasitas, leche descremada, yogurt bajo en calorías, almendras, semillas de girasol, ajonjolí, brócoli, entre otros. El potasio y el calcio son minerales que ayudan a contrarrestar los efectos del sodio (sal) en el organismo y a controlar los niveles de presión sanguínea.

9. "Soy amigo de la soya".

Hazlo tu lema al sustituir algunos carbohidratos refinados como el pan de dulce y las papas fritas por alimentos ricos en soya como el tofu. Según estudio realizado por la Circulation: Journal of the American Heart Association con ello se puede disminuir la presión sanguínea si se tiene hipertensión.

10. El médico, tu mejor aliado. 

Consulta al profesional de la salud al menos una vez al año para revisar tus niveles de presión arterial. Si ya te diagnosticaron hipertensión, sigue las indicaciones del especialista al pie de la letra. Juntos pueden planear la mejor estrategia contra este "asesino silencioso".

 Ahora ya lo sabes, para mantener un buen control de la hipertensión introducir pequeños cambios en tu estilo de vida, los cuales, al sumarse, harán la gran diferencia entre estar enfermo y sentirte saludable.