Tabaquismo, adicción a la nicotina
Dependencia excesiva hacia la nicotina que contiene el tabaco, la cual provoca que los vasos sanguíneos se estrechen, la circulación de la sangre sea lenta y el corazón trabaje de manera forzada. Junto con otras sustancias tóxicas que tiene el cigarro, puede ocasionar cáncer de pulmón, boca, laringe, esófago, riñón, vejiga y páncreas, así como asma, bronquitis y enfisema pulmonar. Otras consecuencias de su consumo son envejecimiento prematuro de la piel, daños a la dentadura, mal aliento, manchas en las uñas de los dedos, así como úlceras gástricas y duodenales.
Es importante saber que el humo que despide un cigarro incluye los siguientes elementos:
- Alquitrán.
- Nicotina.
- Monóxido de carbono.
- Irritantes.
Se ha demostrado que de estos componentes, el alquitrán e irritantes son los agentes responsables del cáncer de pulmón, bronquitis crónica y enfisema, en tanto que la nicotina ocasiona adicción e incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, además aumenta la frecuencia cardiaca, presión arterial y concentraciones de adrenalina y noradrenalina (hormonas encargadas de poner a un individuo en estado de alerta).
En fumadores habituales, existen algunas diferencias en los efectos de la nicotina, por ejemplo, la presión no sube significativamente debido a desarrollo de tolerancia a la nicotina.
El periodo de abstinencia se presenta cuando se ha consumido diariamente nicotina durante meses o años y la interrupción brusca o reducción en la cantidad es seguida de los siguientes síntomas:
- Excesiva necesidad de fumar.
- Irritabilidad, frustración y cólera.
- Ansiedad.
- Dificultad para concentrarse.
- Inquietud.
- Impaciencia.
- Insomnio.
- Disminución de la frecuencia cardiaca.
- Aumento del apetito y peso corporal.
Causas
- Suele iniciar en la adolescencia debido a la presión que ejercen los compañeros de escuela.
- Publicidad excesiva en torno al consumo de cigarros.
- Imitación y curiosidad.
- Estrés y nerviosismo.
Síntomas
- Necesidad de fumar todo el día.
- Mala condición física, lo que deriva en aceleración del ritmo cardiaco y dificultad para respirar ante esfuerzos, por ejemplo, al subir escaleras.
- Irritabilidad y ansiedad cuando se acaban los cigarros.
- Alteración de los sentidos del gusto y del olfato, lo que ocasiona que la percepción del sabor de los alimentos cambie y no resulten tan apetitosos.
- Frecuentes enfermedades en vías respiratorias, como tos, infección de garganta, laringitis, bronquitis y bronconeumonía, las cuales se presentan de manera crónica.
Diagnóstico
- Con base en los síntomas anteriores es posible determinar si una persona es dependiente del tabaco.
- En clínicas antitabaco se le proporciona al fumador un cuestionario que permite valorar el grado de adicción.
- Se solicitan pruebas que miden la capacidad respiratoria, lo que se consigue mediante dispositivo que registra inhalaciones y exhalaciones de la persona, las cuales son inconstantes e insuficientes.
Prevención
- Es necesario que los padres pongan el ejemplo y eviten fumar.
- Inducir a los hijos a practicar algún deporte.
- Es importante que les expongan las consecuencias que provoca el consumo de tabaco en la salud, como cáncer, enfisema y enfermedades del corazón, entre otras.
- Brindar seguridad y confianza a los jóvenes les ayuda a que no sean presionados por los “amigos”.
Tratamiento
- Se puede recurrir a deshabituantes del tabaco, los cuales proporcionan pequeñas dosis de nicotina al fumador, y evitan que se presenten los síntomas de abstinencia; así, paulatinamente el organismo se desacostumbra de la sustancia adictiva. Entre ellos se encuentran:
- Goma de mascar, se comercializa desde los años 70 y constituye gran ayuda, ya que cada vez que se siente necesidad de fumar se mastica el chicle e inmediatamente la persona se relaja al controlar su ansiedad por el cigarro.
- Inhalador, dispositivo que consta de boquilla y contenedor, en este último, se coloca un cartucho que contiene nicotina, la cual se aspira por la boca.
- Parches, formulación sencilla que administra dosis controladas de nicotina a través de la piel para superar los síntomas de abstinencia, lo cual reduce tendencia a recaídas.
- Pastillas que actúan en el sistema nervioso central (cerebro), las cuales están indicadas para el tratamiento de depresión, pero que simultáneamente ayudan a combatir el hábito del tabaquismo.
Asimismo puede recurrirse a:
- Terapia educacional, que consiste en proporcionar información al fumador acerca de los peligros del tabaquismo y los beneficios que obtendrá al dejar ese hábito.
- Terapia psicológica, que enseña técnicas de autocontrol para disminuir la necesidad de fumar, combate la ansiedad y proporciona herramientas para que el paciente pueda tener una vida sana.
Consulte a su médico.
SyM
Última actualización: 04-2013
















