Lupus, cuando las defensas fallan

  • SyM - Karina Galarza Vásquez
Lupus, Enfermedad autoinmune, Dolor en articulaciones
El lupus puede causar dolor en articulaciones, así como problemas renales.

Cuando a una persona se le diagnostica lupus parece que el mundo se le viene encima, pues ser enfermedad autoinmune (causa que las defensas naturales del cuerpo ataquen equivocadamente a los tejidos del propio organismo) hace creer que tiene fatales consecuencias. Sin embargo, no siempre es así; conoce cómo afectan la calidad de vida y qué tratamientos hay disponibles.

Contra el propio cuerpo

El lupus puede afectar articulaciones y músculos, piel y casi todos los órganos. Esta enfermedad sistémica (afecta a todo el cuerpo) es de origen desconocido, no obstante se ha asociado a infecciones por virus, además de que suele existir cierta predisposición genética.

Normalmente, las respuestas inmunitarias son ocasionadas por antígenos, es decir, elementos del exterior que el organismo identifica como extraños (virus, bacterias, hongos o sustancias químicas) por lo que activa mecanismos de defensa para eliminarlos. Sin embargo, hay ocasiones en que dichas defensas se generan de forma natural, lo cual deriva en la producción de sustancias que atacan y destruyen los tejidos de nuestro propio cuerpo.

Es decir, el cuerpo se hace alérgico a sí mismo. Lo anterior puede originar diversos síntomas que afecten órganos como riñones, pulmones, corazón y cerebro.

Síntomas de lupus

Los más comunes incluyen cansancio, pérdida de peso inexplicable y fiebre prolongada, pero hay otras manifestaciones de la enfermedad que son muy específicas, entre ellas:

  • Articulaciones. 90% de los pacientes padecen dolor e inflamación de articulaciones o coyunturas (artritis): dedos de manos, muñecas, codos, rodillas y pies; es muy frecuente que los síntomas empeoren tras el descanso nocturno.
  • Piel. La lesión más conocida, aunque no la más frecuente, es el llamado eritema en alas de mariposa (enrojecimiento y erupción en mejillas y nariz). Asimismo, la epidermis es más sensible, principalmente a la luz solar, por lo que aparecen manchas rojas. Otros síntomas son úlceras en paladar y fosas nasales, así como caída del cabello.
Síntomas de Lupus, Eritema en alas de mariposa
  • Corazón y pulmones. Cuando el lupus inflama a estos órganos lo hace, sobre todo, en recubrimiento del corazón (pericardio), así como en el de pulmones (pleura). Ambos procesos ocasionan dolor en el pecho o tórax al caminar o respirar en forma profunda y/o fiebre, y hay ocasiones muy raras en que ello puede derivar en insuficiencia respiratoria o cardiaca. También puede haber problemas circulatorios en dedos de manos y pies.
  • Riñones. Se presenta inflamación, lo que impide a estos órganos eliminar las sustancias de desecho y, por tanto, se produce hinchazón de cara y piernas.
  • Cerebro. Es difícil saber a ciencia cierta con qué frecuencia se afecta la materia gris cuando se padece lupus, pues sus síntomas comunes, como dolor de cabeza, depresión o hiperactividad afectan con frecuencia a la población en general. Aunque en casos muy raros pueden presentarse alteraciones del comportamiento o epilepsia (convulsiones recurrentes).

Detección

El diagnóstico del lupus se basa en tres aspectos fundamentales: síntomas, auscultación física y análisis de sangre y orina.

Los síntomas antes mencionados le hacen sospechar al reumatólogo que el paciente puede tener lupus, lo cual es confirmado mediante análisis de sangre y orina, estudios que podrán identificar disminución de glóbulos blancos y plaquetas, anemia, anomalías en la composición de la orina y presencia de anticuerpos que no se encuentran en personas sanas.

Enfermedad sin cura, pero controlable

Aunque no se cura con medicamentos, es posible controlar el lupus, lo que eleva la calidad de vida del afectado. Esto implica que debe tener control médico periódico, cuya frecuencia dependerá de su situación clínica. Los medicamentos utilizados en el tratamiento del lupus son:

Antiinflamatorios. Alivian dolores musculares y articulares, reducen la inflamación de coyunturas, pericardio y pleura.

Corticoides. Conocidos como cortisona, siguen siendo el medicamento más importante para controlar muchos síntomas del lupus, como artritis y lesiones en piel.

Antipalúdicos. Se emplean para el tratamiento de artritis, algunas lesiones en piel y ante intensas molestias en pleura y pericardio.

Inmunosupresores. Los más utilizados son azatioprina y ciclofosfamida, medicamentos que sólo son útiles cuando hay complicaciones importantes de la enfermedad, especialmente en el riñón.

¿Puede embarazarse una mujer con lupus?

La paciente con lupus es igual de fértil que la mujer sana, aunque con riesgo algo mayor de presentar abortos y partos prematuros. Las únicas contraindicaciones para embarazarse son:

  • Cuando la enfermedad está activa (manifestación de síntomas).
  • Si se están tomando medicamentos potencialmente dañinos para el feto.

Los niños nacidos de mujeres con lupus son tan sanos como cualquiera, aunque tienen cierta predisposición genética al lupus.

Pese a las molestias que se pueden experimentar, vivir con lupus es posible, sólo es necesario que sigas las indicaciones del médico y cumplas al pie de la letra tu tratamiento.
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