Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Dolor de caballo, común en deportistas principiantes

Miércoles 05 de marzo del 2014, 01:49 pm, última actualización.

El dolor de caballo es molestia que aparece entre la parte baja de las costillas, abdomen y espalda, sobre todo en personas con mala condición física que hacen ejercicio o esfuerzo considerable. No genera mayor complicación, salvo la suspensión momentánea de la actividad física.

Dolor de caballo, Deportistas novatos, Falta de condición física

Toda persona que inicie o retome la práctica regular de algún deporte tiene razones más que justificadas para tener una sonrisa “de oreja a oreja”, ya que se encuentra en el camino correcto para obtener numerosos beneficios en su vida: tendrá adecuado control de su peso corporal, reducirá el riesgo de sufrir padecimientos circulatorios, manejará adecuadamente su estrés, hará nuevas amistades, mejorará su apariencia y autoestima, y hasta se entusiasmará por cambiar de rutina y estrenar accesorios o ropa diseñados para llevar a cabo su actividad física.

Sin embargo, tanta felicidad debe tomarse con cierta moderación para evitar resultados contraproducentes, pues es relativamente común que la inexperiencia lleve a un deportista novato a cometer esfuerzos excesivos e innecesarios que se relacionan con dolor abdominal, muscular o articular, fatiga, deshidratación y otras molestias que llegan a generar desánimo y hasta temor para continuar con el ejercicio.

Mala condición física, principal causa de dolor abdominal

El dolor de caballo es ocasionado por la irritación del diafragma, es decir, del músculo en forma de bóveda que separa a la cavidad torácica (donde se encuentran pulmones y corazón) de la abdominal (aloja a intestinos, estómago, hígado, bazo, páncreas, riñones), y el cual tiene la función de contraerse o relajarse para que podamos inhalar (tomar aire) o exhalar (sacarlo).

Dicho evento ocurre porque el diafragma es friccionado o golpeado constantemente por los órganos abdominales durante la realización de ejercicio intenso o que exigen gran movilidad y, ante todo, por algunos errores que se relacionan con falta de condición física e inexperiencia del deportista novato:

  • Tomar aire por la boca. Es común en practicantes noveles que sienten que les falta oxígeno, pero con esto sólo consiguen que su estómago e intestinos se llenen de gas, aumenten de volumen y, por ende, empujen hacia arriba al hígado, que genera molestias en el músculo interno del tórax al correr o saltar.
  • Comer antes o durante la realización de ejercicio. En este caso también hay dilatación de órganos abdominales, sólo que suele ser de mayor duración que en el caso anterior. Se debe tomar en cuenta que el sistema digestivo trabaja con lentitud durante la realización de actividad física, pues el flujo sanguíneo se dirige a los grandes grupos musculares del organismo, no a las vísceras.
  • Calmar la sed con bebidas gaseosas y/o muy dulces. El azúcar, al igual que los alimentos, debe ser procesada por estómago e intestinos, en tanto que el agua carbonatada forma gas y aumenta el volumen de los órganos involucrados en la digestión.
  • Control inadecuado de la respiración. Cambiar de ritmo al tomar o expulsar aire, así como forzar la capacidad de los pulmones, ocasiona que el diafragma sufra cansancio y dolor.
  • Realizar esfuerzos excesivos. Períodos prolongados e intensos de actividad hacen que un deportista principiante comience a tomar aire por la boca, ingiera líquidos o agote a su diafragma ante la exigencia.

Es importante señalar que además de las personas que recién inician un trabajo de acondicionamiento físico, los deportistas de fin de semana son otro grupo que sufre dolor de caballo a menudo debido a que la falta de un ritmo sostenido en el ejercicio impide la práctica óptima de la respiración y fortalecer el diafragma.

Por otra parte, cabe indicar que las manifestaciones más comunes de esta dolencia son notable malestar al respirar y en la espalda alta, por lo que muchas personas suponen que se encuentran ante una lesión muscular de gravedad o un evento cardiaco. La confusión no se debe a una exageración, sino a un “defecto” en el diseño del organismo humano: hombro y diafragma comparten los mismos nervios, y por ello el cerebro interpreta incorrectamente el origen del problema.

Y, ¿de dónde se tomó tan peculiar nombre para este problema?, al respecto debemos decir que no hay una versión clara o definitiva. Pese a esto, la más fiable asegura que se debe a que los jinetes suelen sufrir este dolor a menudo, ya que el movimiento generado por el trote del equino favorece la fricción del diafragma con los órganos abdominales ocasionando malestar.

¿Cómo tratar y prevenir el dolor de caballo?

Es casi imposible que un dolor de caballo tenga consecuencias graves, y se le puede considerar incidente tan común que rara vez se necesita la visita a un especialista para identificarlo; esto se debe a que incluso un instructor o un deportista con experiencia que se encuentra en las mismas instalaciones deportivas de quien lo padece sabe reconocerlo, tanto por sus manifestaciones como por posibles factores de riesgo (respirar por la boca, hacer ejercicio con el estómago lleno, etcétera).

A pesar de ello, es probable que la persona que manifieste dolor abdominal se encuentre preocupada y solicite la opinión de un médico para disipar sus dudas. En tal caso, el galeno recurrirá a una auscultación física y realización de historia clínica para tener el diagnóstico, y una vez que se concluya que se trata de dolor de caballo, es muy posible que recomienden algunas medidas preventivas:

  • No respirar por la boca y llevar un ritmo adecuado de inhalación y exhalación, de acuerdo con la opinión de un instructor.
  • Evitar el consumo de alimentos antes de practicar ejercicio.
  • Mantener adecuada hidratación del organismo para que el deseo de ingerir líquidos durante la práctica deportiva sea mínimo. Para conseguirlo se deberán tomar, diariamente, 2 litros del vital líquido (ocho vasos), distribuyéndolos a lo largo de la jornada. En caso de que la necesidad de saciar la sed sea muy fuerte, se dará preferencia al agua simple o bebidas creadas para deportistas, ya que su absorción es más rápida.
  • Incrementar paulatinamente el tiempo e intensidad del ejercicio que se realiza, pues sólo de esta manera se evitan sobreesfuerzos que, además de generar dolor de caballo, pueden ocasionar una lesión de gravedad.

Finalmente, debemos señalar que todo dolor persistente en la zona baja de los pulmones y hombros, no necesariamente asociado con práctica deportiva, es motivo de consulta médica para descartar algún problema de gravedad, como abscesos abdominales (acumulación de pus por debajo del diafragma o en algún órgano, como el bazo), hernia (paso parcial de un órgano del abdomen en la cavidad torácica a través de un orificio del diafragma) o inflamación de hígado o intestino. 

Ahora que te has informado, estás listo para combatir la falta de condición física y fortalecer el diafragma. ¡Actívate!

SyM - Sofía Montoya

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading
Hoy en Dolor y Fiebre

Guía para bajar la fiebre en niños


Ver más...


Cada minuto perdemos aproximadamente de 30 mil a 40 mil células muertas de la superficie de la piel o epidermis.

Logo Comscore