Exámenes ginecológicos más comunes en la consulta ginecológica - SyM
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Exámenes ginecológicos, mucho que ganar

Viernes 07 de abril del 2017, 09:36 am, última actualización

La mayoría de las mujeres sienten incomodidad al acudir al ginecólogo, sobre todo si es la primera vez. Considera que no hay nada qué temer y sí mucho que ganar, pues en caso de que se identifique alguna alteración con exámenes ginecológicos oportunos podrás ser tratada a tiempo.

Exámenes ginecológicos, mucho que ganar
Exámenes ginecológicos, mucho que ganar

Primero que nada, cabe destacar que es fundamental sentirse a gusto con el especialista en salud femenina que se vaya a elegir, pues tiene que ser una persona en quien la paciente confíe, capaz de realizar un examen completo. El ginecólogo debe:

  • Verificar si el estado de las glándulas mamarias y genitales externos e internos es el adecuado.
  • Informarnos acerca del adecuado desarrollo corporal, ciclo menstrual, higiene y cuidados durante la menstruación, relaciones sexuales, control de la natalidad y enfermedades venéreas o de transmisión sexual.
  • Descartar la presencia de alguna infección, tumores o quistes.

Primera visita al ginecólogo

Normalmente se efectúa la primera consulta cuando se presentan retrasos menstruales, alteración en el tamaño de los senos, inflamación del cuello uterino y labios vaginales, desorden hormonal o secreción de flujo. Otra razón más es al momento de iniciar vida sexual activa, etapa donde es fundamental tener precauciones para evitar embarazo no deseado, así como prevenir infecciones y alteraciones en el funcionamiento del sistema genital.

Al solicitar la cita debe elegirse un día en el que la paciente no esté menstruando, pues ello dificulta la revisión. Una vez en el consultorio el ginecólogo tomará datos sobre antecedentes de enfermedades, hábitos alimenticios, regularidad del ciclo menstrual e indagará si se mantienen relaciones sexuales y sobre el método anticonceptivo que se utiliza, ello con el fin de ir conformando la historia clínica.

El examen inicia con la inspección mamaria, la cual tiene como objetivo identificar alteraciones, lesiones o inflamación, a continuación se procede a palpar senos y axilas para descartar la presencia de "bolitas" o tumores. Posteriormente, se examina el abdomen bajo, pues hay enfermedades que afectan genitales internos y pueden dañar dicha zona.

Una vez realizado lo anterior, la paciente se recuesta en la camilla ginecológica con los glúteos en el borde, muslos flexionados sobre el abdomen y pies apoyados en unos estribos que tiene a los lados dicho soporte, lo que facilita la revisión de los genitales externos. Entreabriendo la hendidura vulvar con los dedos índice y pulgar se verifica tamaño y forma de los labios mayores, se establece la presencia del himen y características del clítoris, canal urinario y vestíbulo (espacio situado entre labios menores a la entrada de la vagina).

El estudio se complementa con el tacto vaginal, que se combina con revisión abdominal, para lo cual es necesario que el ginecólogo introduzca los dedos índice y medio en la vagina, mientras que índice y pulgar de la otra mano separan los labios. Se debe reconocer forma, tamaño y consistencia del cuello uterino, trompas y ovarios. En pacientes "vírgenes" tiene que efectuarse vía rectal, pues la integridad del himen impide la realización del examen genital.

Por último, para completar la evaluación ginecológica se procede a examen con espéculo, instrumento que contiene estructuras que, una vez que está dentro de la vagina, se abren y permiten la observación del cuello uterino e identificación de posibles lesiones.

Papanicolaou

Mediante este estudio, que se realiza durante la revisión ginecológica de rutina, es posible identificar lesiones no perceptibles a simple vista, como verrugas genitales y cáncer, lo cual se logra cuando se coloca en la vagina un espéculo que permite visualizar la zona; luego, con una espátula de madera se toman muestras de la superficie del cuello uterino y fondo del saco vaginal, las cuales se envían a un laboratorio, en donde se examinan para comprobar si hay alteración celular o infección por virus del papiloma humano. Este método diagnóstico es recomendado por los médicos a partir del inicio de las relaciones sexuales, una vez por año.

Colposcopía

Se apoya en el uso de un aparato llamado colposcopio, instrumento binocular que consta de sistema de lentes que incrementan el tamaño de una imagen hasta 40 veces y permite a los ginecólogos detectar la ubicación de lesiones en útero, como las ocasionadas por virus del papiloma humano y cáncer en sus primeras etapas, así como cuando este mal está en una fase avanzada.

Es importante se sometan a él quienes hayan tenido relaciones sexuales, presenten leucorrea (flujo vaginal) rebelde a tratamiento y cuando los resultados del papanicolaou son anormales, es decir, si demuestran la presencia de verrugas y cáncer, ya que es un método más preciso.

Examen pélvico

Es una de las principales herramientas que tiene la ciencia para evaluar el estado de los órganos reproductivos de la mujer (útero, vagina, ovarios y trompas de Falopio) para constatar su estado. Sólo se practica bajo las siguientes circunstancias:

  • Embarazo, posparto y menopausia.
  • Cuando hay dolor o cambios notorios en genitales.
  • En caso de violación, pues pueden haber lesiones como consecuencia.

Se efectúa a través de tacto profundo de los genitales y, mediante la utilización de un espejo, el especialista puede reconocer si hay alteraciones. También puede realizarse por medio de ultrasonido, método en el que se utiliza un aparato llamado transductor, el cual emite frecuencia de sonido que al chocar con un órgano sólido (como el útero u ovarios) proporciona una imagen que se aprecia en un monitor, en la que se puede detectar crecimiento de los tejidos y acumulación de líquidos.

Mamografía

Si todas las mujeres de 35 años en adelante se realizaran una mamografía por año, el cáncer de mama se detectaría en su etapa inicial, y el índice de curación sería más elevado. Dicho procedimiento consiste en hacer estudio radiológico que permite la identificación de tumores menores a 1 cm, los cuales serían imposible detectar mediante el simple tacto.

Debe ser practicado en todas las mujeres mayores de 40 años de edad, pero en caso de que la paciente tenga antecedentes familiares de cáncer de mama se recomienda que lo haga al cumplir 35 años.

Autoexploración mamaria

Esta técnica de fácil realización y extrema utilidad permite detectar cualquier anomalía; debe efectuarse una vez al mes dos días después de la menstruación, y en caso de alguna alteración se debe acudir al ginecólogo de inmediato. El procedimiento inicia con la observación de los senos frente a un espejo, para verificar el tamaño de mamas, textura de la piel y la posible aparición de lesiones. Durante esta fase se deben colocar las manos en la cintura ejerciendo cierta presión, y posteriormente en la nuca.

Después, se palpan los senos, de pie y acostada, con movimientos firmes y delicados, como si se dibujaran círculos en el sentido de las manecillas del reloj. Por último, hay que prestar particular atención a la inspección de aréolas y pezones, tomando en cuenta si hay cambios en su forma o tamaño, presencia de costras o heridas y secreción de cualquier sustancia, particularmente sangre.

Al entrar a la edad madura

La menopausia consiste en la desaparición de la menstruación y es una etapa en la que las mujeres presentan sinfín de molestias físicas y psicológicas, y corren riesgo de sufrir diversas enfermedades, por ejemplo, cáncer de mama y osteoporosis (descalcificación y porosidad en huesos). Por ello, es muy importante que quienes están cerca de esta etapa consulten a su ginecólogo, especialista que solicitará los siguientes estudios y análisis:

  • Biometría hemática. Análisis completo de sangre que incluye el recuento de glóbulos rojos y blancos.
  • Perfil lipídico. Muestra la cantidad de colesterol y triglicéridos.
  • Densitometría ósea. Permite determinar la cantidad de tejido óseo existente en el organismo con la ayuda de un aparato que se encarga de medirla. El resultado se compara con los niveles de masa ósea que tiene la población sana, información que se obtiene al tomar en cuenta la edad, sexo, raza, talla y peso de la paciente.
  • Dosaje hormonal. Determina el estado de las glándulas de secreción interna, que son las que se encargan de producir hormonas.
  • Ultrasonido abdominal y vaginal. Mediante éstos es posible identificar pequeños tumores o crecimiento anormal de tejido y descartar enfermedades en endometrio (recubrimiento del útero).
  • Mamografía. Vital para detectar cáncer de mama en sus primeras etapas, es decir, cuando no hay síntomas.
  • Papanicolaou. Vital en la detección de cáncer cervicouterino y vaginal.
  • Colposcopía. Evalúa si hay lesiones de tipo cancerígeno u ocasionadas por el virus del papiloma humano.

Como podrás darte cuenta, es fundamental tener seguimiento ginecológico desde que inicia la etapa reproductiva, pues de esta manera se podrán diagnosticar y atender a tiempo enfermedades que pueden ser mortales.

SyM - Karina Galarza Vásquez

 

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