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Tratamientos capilares

Martes 21 de enero del 2014, 05:20 pm, última actualización.

Para lucir cabellera sana y radiante es preciso tomar en cuenta que las funciones orgánicas y ambientales algunas veces influyen de manera negativa en su estado; entre ellas se encuentran deficiente circulación sanguínea, escasa oxigenación, cambios hormonales, nerviosismo y mala digestión, así como exposición a contaminantes, aire, agua salada o clorada, Sol, secadora eléctrica y aplicación frecuente de tintes y permanentes por personas inexpertas.

Tratamientos capilares

Por lo anterior, las industrias cosmética y farmacéutica desarrollan cada vez mayor número de tratamientos capilares especializados en prevenir y atender diferentes problemas, como excesiva secreción de sebo, resequedad, deterioro después de someterse a procesos químicos, calvicie, caspa, pediculosis (infestación de piojos) o psoriasis; a continuación se describen sus características y las alternativas que existen para controlarlos y/o solucionarlos.

Cabello normal

Es el tipo de melena que posee mayores ventajas, ya que es fuerte y suave al tacto, siempre luce saludable, brillante y posee volumen, características que le permiten exponerse, sin mayor problema, a la secadora eléctrica, Sol, tintes y permanentes. Pero es importante tener en mente que esto no significa que la cabellera deba dejarse en el olvido, pues aunque no sufre daños, con facilidad resulta indispensable consentirla; para ello, pueden encontrarse tratamientos específicos en tiendas de autoservicio, departamentales y farmacias, los cuales mantendrán su salud y belleza.

Así, lo más recomendable es, contrario a lo que dice el mito, lavar diariamente la cabellera con shampoo para retirarle todas las impurezas que se acumulan a lo largo de la jornada, aplicarle acondicionador y cada 15 días un tratamiento revitalizante para que se conserve hermoso.

Cabello graso

Estrés, contaminación, mala alimentación y alteraciones hormonales son factores que propician que las glándulas sebáceas del cuero cabelludo y piel produzcan mayor cantidad de grasa. Cuando se tiene excedente de esta sustancia se tapan los folículos pilosos y esto evita que la melena respire adecuadamente, problema que, de no tratarse, puede ocasionar seborrea y/o alopecia.

Normalmente esta condición se presenta durante la pubertad y suele disminuir en la edad adulta, sin embargo, es necesario someterse a tratamiento, el cual incluye cambios en la alimentación (reducir la cantidad de lípidos e incrementar la de frutas, verduras y fibra), lavado con shampoos sin detergentes e indicados para este tipo de cabello y aplicación de tónicos capilares; estos productos limpian y acondicionan el cuero cabelludo suavemente, eliminan la grasa y evitan que ésta se acumule.

Cabello reseco

Es áspero al tacto, quebradizo, tiene tono apagado, se abre en las puntas y es poroso; asimismo, en ocasiones suele presentar raíces grasosas, lo que se debe a que el sebo que segrega el cuero cabelludo es demasiado espeso y no puede distribuirse en forma correcta a lo largo del cabello. Las causas de esta alteración son numerosas, pero entre las más comunes se encuentran dieta no balanceada, nerviosismo, exposición prolongada al Sol sin protección, aplicación frecuente de tintes y permanentes, estrés y herencia.

Para volver a darle vida y salud a este tipo de melena es conveniente lavarla cada tercer día para que tenga oportunidad de lubricarse, incluir en la dieta los diferentes grupos de alimentos (grasas, lácteos, carnes, vegetales, frutas y fibra) y utilizar shampoos y acondicionadores nutritivos (o aquellos indicados para cuero cabelludo graso y puntas secas), así como tratamientos en crema (cada 8 ó 15 días, dependiendo de la resequedad y deterioro) y mascarillas humectantes (cada 15 días) para que la cabellera se hidrate a profundidad, mejore su textura, adquiera brillo y esté protegida de las agresiones ambientales.

Cabello teñido

Tratar de cambiar el color natural del cabello es una técnica muy utilizada por las mujeres desde la antigüedad, como ejemplo se tiene a las egipcias, quienes recurrían a pigmentos naturales para modificar la tonalidad de su cabellera. En la actualidad se usan los tintes capilares para aclarar la melena al máximo u oscurecerla sin sufrir tantas complicaciones; sin embargo, debe considerarse que estos productos químicos pueden resecar y restarle brillo a la melena si no se usan shampoos y tratamientos especiales.

Por lo anterior, es conveniente lavar el cabello teñido diariamente con fórmulas específicas y enriquecidas con vitaminas, filtros solares y aceites que incrementan la duración del color y brillo, a la vez que restauran su estructura, protegen, humectan y lo dejan suave. Asimismo, es necesario utilizar hidratantes capilares en crema (cada 15 días) y mascarillas (una vez al mes), pues de esta manera la melena se conservará saludable y radiante.

Cabello fino


Luce sin volumen, no se mantiene peinado y suele ser de tipo hereditario; en estos casos se puede recurrir a shampoos y tratamientos capilares líquidos (una vez a la semana) o cremosos (cada 15 días) que le proporcionen volumen y cuerpo, con lo que la cabellera se refuerza y queda manejable. Las fórmulas de dichos productos contienen vitaminas, proteínas y humectantes que acondicionan y protegen.

Caída del cabello

Se presenta cuando la hormona masculina llamada dihidrotestosterona ocasiona que se acorte la fase de crecimiento del cabello, el que es reemplazado por pelo cada vez más fino y corto hasta que desaparece; también puede aparecer este problema a causa de estrés, nerviosismo o acumulación excesiva de sebo en el cuero cabelludo.

En la actualidad existen numerosos productos que favorecen el mantenimiento de la melena, estimulan la actividad de la raíz, frenan la caída y preservan la densidad capilar. Muchos de ellos tienen como principio activo minoxidil, sustancia que incrementa el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, característica que le permite proteger la fase de crecimiento del cabello. Sin embargo, cuando la alteración persiste es necesario acudir al dermatólogo, especialista que recomendará tratamiento personalizado.

Caspa

Inflamación de las capas superficiales de la piel que cubren al cuero cabelludo producida por exceso de grasa en la zona, lo que ocasiona irritación y acumulación de células en forma de escamas o polvo sobre dicha superficie. Regularmente se asocia a higiene deficiente, infección causada por un hongo (Pityrosporum ovale) o cambios hormonales que alteran la secreción de grasa.

Los tratamientos actuales para combatir esta afección combinan agentes limpiadores que respetan la flora microbiana normal del cuero cabelludo y sustancias que favorecen la eliminación de escamas, atacan al hongo y dejan el cabello suave y brillante, como el ketoconazol. Normalmente se presentan en forma de shampoo, el cual debe aplicarse diariamente en dos tiempos, es decir, primero se debe dar masaje para despegar las placas y, posteriormente, conviene dejarlo en la cabellera durante cinco minutos para que actúe.

Pediculosis

Con este término se conoce a la infestación por piojos, parásitos que atacan al humano mediante picaduras y succión de sangre, los cuales se transmiten al tener contacto directo con personas infectadas y por falta de higiene. Se instalan en las zonas provistas de cabello y vello, en donde realizan todo su ciclo evolutivo (de huevo a adulto), se adaptan a su clima y sólo pueden sobrevivir es dichas regiones.

Por tanto, las acciones para eliminarlos deben estar dirigidas a las personas que los tienen y no al ambiente circundante, por lo que lo más conveniente es usar shampoos y lociones especiales, productos con acción insecticida capaces de matarlos.

Dermatitis seborreica

Padecimiento frecuente que ocasiona descamación, picazón y manchas rojas en el cuero cabelludo debido a que la piel no se genera de manera adecuada; tiende a empeorar cuando se padece estrés o nerviosismo. Cabe destacar que esta afección, que se controla al lavar el cabello con shampoos especiales, puede presentarse a cualquier edad, ya sea de manera gradual o repentina, aunque suele ser común en algunas familias.

Psoriasis

Ocasiona engrosamiento, lesiones de color rojo, así como inflamación y descamación en la piel del cuero cabelludo debido a que la capa superficial de la epidermis se regenera en cuatro días (normalmente tarda 28 días) y ello da lugar a acumulación de capas de tejido muerto que se desprenden en forma de escamas. Su tratamiento requiere el uso constante de shampoos indicados para este problema.

Para cada necesidad

En la actualidad se dispone de múltiples tratamientos capilares específicos para cada uno de los problemas antes citados, por lo que no hay pretexto para que nuestra cabellera luzca sin vida; a continuación se describen las características de dichos productos.

  • Acondicionadores. Mejoran las condiciones del cabello una vez finalizado el lavado, ya que tienen como objetivos acentuar brillo y suavidad, ayudar a desenredarlo, reducir la electricidad y facilitar el peinado; son de uso diario.
  • Acondicionadores fortificantes sin enjuagar. Actúan todo el día fortaleciendo el interior del cabello y crean una capa que impide el deterioro. Su formulación puede contener filtros solares, vitaminas, queratina y extractos de hierbas y/o ceras frutales, compuestos que permiten mantenerlo resistente, saludable y con brillo; pueden usarse todos los días.
  • Acondicionadores revitalizantes. Al aplicarse cada tres días restituyen la elasticidad de cualquier tipo de cabellera, la humectan y le brindan textura sedosa; son esencialmente útiles para melenas que han sido sometidas a tintes o permanentes, ya que contienen los nutrientes que requieren las fibras capilares para restaurarse.
  • Ampolletas. Contienen aceites y proteínas que acondicionan y devuelven al cabello su brillo, vitalidad y fuerza; se recomienda recurrir a ellas una vez a la semana o cada 15 días.
  • Cremas. Brindan hidratación y humectación intensiva al cabello delgado, reseco, teñido o con permanente, o bien, cuando se le expone con frecuencia a la secadora o cepillo eléctrico. Son ricas en proteínas y vitaminas, ingredientes que ayudan a reparar las fibras capilares y dejar la melena suave y resplandeciente.
  • Lociones capilares. Son conocidas también como tónicos, y algunas están indicadas para controlar la calvicie y otras para tratar la pediculosis.
  • Mascarillas. Sus propiedades acondicionadoras y reparadoras son superiores a las de los acondicionadores habituales, por lo que hacen al cabello más resistente, elástico y suave al tacto; deben aplicarse después de lavarlo y dejarse actuar de acuerdo con las indicaciones contenidas en la etiqueta de cada producto. Deben usarse, dependiendo de su composición así como del daño del cabello, cada 15 ó 30 días.
  • Shampoos medicados. Formulados con sustancias limpiadoras y principios activos que tienen como fin mejorar la dermatitis seborreica y psoriasis, así como eliminar organismos que afectan la salud capilar, como el hongo Pityrosporum ovale y los piojos.
  • Soluciones. Reestructuran melenas secas, porosas y con problemas de puntas abiertas.

Considere que para obtener los resultados deseados es fundamental que siempre siga al pie de la letra las instrucciones sobre el modo de empleo de los productos antes citados; su uso, téngalo en mente, debe ser constante, porque así se obtendrán mayores beneficios.

Consulte a su médico.

 

SyM

 

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