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Piernas bellas y ligeras

Salud, Piernas

SyM - Sofía Montoya

Primavera y verano son una verdadera tortura para aquellas mujeres que padecen fatiga, pesadez y hormigueo en piernas. Por fortuna, existen numerosos remedios naturales y ejercicios que pueden mejorar notablemente su situación. ¡Conózcalos!

Se estima que 25% de las mujeres sufren malestar en piernas durante la temporada de calor, lo cual se debe en la mayoría de los casos a un problema circulatorio. En efecto, las altas temperaturas dilatan a los vasos sanguíneos y ello provoca o empeora los problemas de venas y arterias, así como sus síntomas.

Otra causa importante de molestias en las extremidades inferiores son los trastornos en vasos linfáticos, es decir, aquellos que tienen la función de permitir el traslado de linfa (líquido incoloro compuesto principalmente por glóbulos blancos) y que empiezan a perder elasticidad, dilatándose y debilitándose.

Cuando se vuelve lenta la circulación en vasos sanguíneos, linfáticos o ambos (que es lo más común), ocurre un estancamiento de líquidos llenos de toxinas que se depositan en espacios intersticiales (que hay entre las células), dando lugar a edemas. Con el tiempo, dichas acumulaciones aumentan, comprimen los vasos y bloquean la circulación. Si no se actúa en seguida, se forman nódulos de grasa, dando lugar a celulitis o “piel de naranja”, además de rayitas violáceas visibles sobre muslos, pantorrillas, tobillos o detrás de las rodillas (telangiectasias o “arañas vasculares”).

Cabe destacar que el estancamiento de linfa (linfodema) afecta a las piernas hasta los tobillos, mientras que el venoso (flebodema) perjudica sobre todo a la zona del maléolo (parte inferior de la pierna), pie y ortejos (dedos).

En cualquier caso, no es correcto pensar que el único responsable de tal situación es el calor, pues éste no hace sino poner en evidencia una situación ya existente, es decir, una fragilidad capilar que se padecía de tiempo atrás.

Afortunadamente existen remedios naturales y hábitos que pueden ayudar a devolver la ligereza de las extremidades inferiores y que ofrecen un efecto de bienestar en poco tiempo. Todos ellos tienen la función de favorecer la circulación, reforzar la pared de los vasos y preservar la elasticidad.

 

Villanos de la película

Diversos factores pueden ocasionar pesadez en piernas:

  • Sobrepeso. Los kilos de más exigen sobreesfuerzo al sistema circulatorio y dificultan el retorno al corazón de la sangre que viaja a pies y piernas.
  • Estilo de vida. Poca actividad física, fumar, beber alcohol, uso de tacones muy altos, prendas apretadas, estrés y dieta pobre en frutas y verduras daña a la salud circulatoria en general.
  • Cambios hormonales. La alteración en niveles de estrógenos y progesterona, que ocurre durante la pubertad, embarazo, menopausia o al tomar anticonceptivos, afecta la elasticidad de las paredes venosas y causa retención de líquidos.
  • Estreñimiento. El intestino ocupado ejerce compresión sobre las vías sanguíneas del abdomen, y esto repercute en toda la circulación.
  • Edad. Después de los 30 años, la prevención de los problemas es más importante, ya que los vasos linfáticos y sanguíneos pierden parte de su tono.
  • Herencia. Cuando hay antecedentes familiares de várices y celulitis, hay que cuidarse más desde temprana edad.

Es importante incidir en aquellos hábitos que podemos erradicar, como fumar, tener poca actividad, llevar mala alimentación e ingerir bebidas alcohólicas, ya que sin ellos será notable la mejoría de síntomas como pesadez, hormigueo, cansancio, dolor e hinchazón.

Cuidar la dieta

Uno de los mejores consejos a seguir consiste en consumir cotidianamente alimentos que aligeren la sangre, conserven la salud de venas y arterias (vascular) y eviten la retención de líquidos. En este sentido, son ideales aquellos que aporten nutrientes como vitamina C, vitamina B y bioflavonoides:

  • Cítricos, pimiento crudo, coliflor, papa y melón. Son ricos en vitamina C, de gran utilidad para las paredes de los vasos sanguíneos y por su función en la formación de colágeno.
  • Ajo y cebolla. Son ideales para fluidificar la sangre.
  • Frutos del bosque. Arándano, zarzamora, ciruela, cereza, frambuesa y fresa salvaje aseguran capilares fuertes. Son ricos en flavonoides, sustancias que estimulan la producción de mucopolisacáridos, fundamentales para venas y arterias.
  • Cereales integrales, jitomate y plátano. Ricos en potasio, regulan la cantidad de líquido en el organismo porque tienen efecto diurético (eliminan líquidos a través de la orina).
  • Piña. Es ideal por su contenido de bromelina, enzima que evita la acumulación de agua. Ideal para el desayuno o el almuerzo.
  • Pasta, pan y arroz integral. Combaten estreñimiento y, al retirar presión en venas abdominales, mejoran la circulación.
  • Pescado. Los que son ricos en omega 3, como salmón, atún, sardina, merlín, trucha, bacalao, anchoas y arenque, mejoran la salud vascular y ayudan a volver elástica la piel.
  • Agua. Se aconseja beber dos litros al día, tanto para aumentar el estado global de salud como para depurar la sangre.

También es prudente evitar el consumo de café, grasas, azúcar refinada, alcohol, sal y platillos de difícil digestión, pues no son favorables para el sistema circulatorio.

Ayuda ancestral

La herbolaria tiene mucho que enseñarnos y, para muestra de ello, ofrecemos a continuación una selección de principios activos para elaborar tés o infusiones que eliminan molestias en las piernas:

  • Hamamelis (Hamamelis virginiana). Estimula la circulación, es rica en taninos, flavonoides y triterpenos. Protege la microcirculación.
  • Centella asiática (Gotu kola) y castaño de indias (Aesculus hippocastanum). Cuando se combinan son muy eficaces para descongestionar y reducir hinchazón.
  • Hojas de frambueso (Rubus idaeus), pelo de elote (Zea mays), cola de caballo (Equisetum arvense) y gayuba (Arctotaphylos uva-ursi). Esta mezcla es útil contra la hinchazón y retención de líquidos.
  • Gingko (Gingko biloba). Protege a las venas y capilares, reduce la permeabilidad, reestructura el colágeno y combate la formación de radicales libres. También reduce las venitas visibles.
  • Espino blanco (Crataegus monogyna). Regula la presión arterial.
  • Gingko, hamamelis y rusco (Ruscus aculeatus). Estas plantas juntas reducen la pesadez de forma efectiva.

Para preparar estas bebidas, elija el remedio que más se apegue a sus necesidades y coloque dos cucharada de la hierba o mezcla (en este caso, las plantas deben ir en partes iguales) en medio litro de agua hirviendo, por 15 minutos. Filtre y beba una taza por la mañana y otra por la tarde durante un mes entero.

Otros remedios pueden aplicarse en la tina. Añada una mezcla de 100 gramos de hamamelis, 50 de milenrama (Achillea millefolium), 50 de romero (Rosmarinus officinalis) y 50 de tomillo (Thymus vulgaris), y tome un baño tibio una vez al mes.

También puede usar aceites esenciales, añadiendo a la bañera 2 mililitros de ciprés (Cupressus sempervirens), 2 de menta (Mentha piperita), 2 de salvia (Salvia divinorum), 2 de limones (Citrus limonum Risso), 2 de enebro (Juniperus communis) y 90 de alcohol. Evite cualquiera de estos productos si generan irritación en su piel.

¡En acción!

El ejercicio es excelente aliado en el mejoramiento de la circulación de las piernas. Por ello le recomendamos tres muy fáciles de realizar:

1.Sube y baja. Acuéstese sobre la cama, con las manos cruzadas detrás de la nuca, y sujete un cojín con los pies. Eleve las piernas estiradas hasta formar un ángulo de 30º y haga series de seis.

2. Rodillas flexibles. Acostada boca arriba, con las piernas elevadas en escuadra y los brazos a los costados, suba la espalda y flexione la pierna derecha contra la frente, sujetando la rodilla con las manos. Al mismo tiempo, baje la pierna izquierda y vuelva a la posición inicial. Realice 10 repeticiones con cada pierna.

3. Giros. De nuevo acostada boca arriba y con las piernas elevadas, Flexione los dedos de los pies y realice una serie de rotaciones de los tobillos “hacia fuera”: el derecho en el sentido de las manecillas del reloj y el izquierdo al revés, durante 30 segundos. Luego se repite el ejercicio, sólo que “hacia dentro”: el pie izquierdo da vueltas en el sentido del horario, y el derecho al revés.

Otros tips que pueden servirle:

  • Evite la inmovilidad. Si trabaja en una oficina, levántese cada dos horas; camine y estire las piernas por al menos 5 minutos.
  • Prefiera ejercicios como natación o bicicleta antes que tenis, jogging o squash, pues el impacto afecta a las venas y arterias.
  • Por la mañana, al despertar, se pueden dedicar algunos minutos a realizar gimnasia con las piernas: tijeras y bicicleta.
  • Si toma vacaciones y camina en la playa, no olvide el uso de filtro solar y desplácese en la orilla del mar, con el agua hasta la cintura, para no “cocer” sus extremidades inferiores.
  • Trate de no cruzar las piernas, sobre todo por periodos prolongados o si en su trabajo permanece sentada por mucho tiempo, ya que favorece el estancamiento venoso.
  • No use pantalones demasiado ajustados o stretch.
  • Al bañarse, use al final agua fría para reactivar la circulación.
  • En caso de que sienta hinchazón, descanse un momento, manteniendo los píes elevados.

Masaje infalible

Es muy recomendable la práctica de masaje desde la planta de los pies hasta las ingles; debe realizarse con movimientos lentos de las manos y ejerciendo presión ligera con los dedos para no afectar a los capilares.

Las mejores horas para practicarlo es por la mañana, después de levantarse, y por la noche, antes de acostarse. Los pasos a seguir son:

  • Estirada sobre la cama o sentada con la espalda apoyada en un respaldo, estire las piernas para favorecer el retorno de la sangre. Tome el pie con la mano y, desde la planta del pie, deslice la mano como si quisiera arrastrar los líquidos bajo la piel. Repita unos 10 pases y cambie de pierna.
  • Siéntese y apoye la planta del pie derecho en el suelo. Comprima la parte trasera del tobillo (a ambos lados del tendón de Aquiles) con los pulgares durante 3 ó 4 segundos. Repita la operación con el pie izquierdo.
  • Sentada, coloque el píe derecho sobre el muslo izquierdo, tomándolo con las manos, y coloque los dos pulgares bajo la planta de la pie, en la zona del talón. Apriete tres segundos y luego deslice los pulgares hacia los ortejos (dedos del pie), siguiendo una línea vertical imaginaria que divida la planta en dos mitades. Haga presión cada 3 centímetros mientras va avanzando y repita todo el proceso con el otro pie.
  • Repita el ejercicio anterior, sólo que ahora, en lugar de recorrer la línea imaginaria del centro, hágalo por los lados del pie con los pulgares de las manos separados.

Este ejercicio puede ser más gratificante si se utiliza una emulsión tonificante para las piernas, o bien, aceite para masaje con agentes activos para mejorar la circulación y relajar. Esperamos que estos consejos sean de utilidad para que sus piernas sean motivo de orgullo antes que de dolencias y problemas durante esta época de calor.

SyM
Última actualización: 12-2012

 

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