Dolor de espalda

Martes 20 de junio del 2017, 11:45 am, última actualización
Dolor de espalda

A menudo, los dolores de espalda son consecuencia de una lesión producida por el estiramiento excesivo o contracción de uno o varios músculos. A medida que se envejece, la consistencia muscular disminuye (los músculos pierden firmeza y fuerza), y la espalda se vuelve más propensa al dolor. 

Cuando las molestias afectan la parte baja de la espalda (zona lumbar) recibe el nombre de lumbalgia.

Causas

  • Levantar objetos incorrectamente.
  • Esfuerzo físico repentino e intenso; un accidente, lesiones deportivas o una caída.
  • Soprepeso, especialmente en la parte central del cuerpo.
  • Mala posición adoptada para dormir, sobre todo si es boca abajo.
  • Una almohada que fuerza al cuello a mantener una posición inadecuada.
  • Sentarse en una misma posición durante periodos prolongados.
  • Postura incorrecta al estar de pie o sentado.
  • Sostener el auricular del teléfono con el hombro.
  • Cargar cajas o bolsas pesadas.
  • Sentarse con una billetera gruesa en una de las bolsas posteriores del pantalón.
  • Mantenerse inclinado hacia delante durante mucho tiempo.
  • El estrés y la tensión.
  • Aumento de peso excesivo durante el embarazo.
  • El envejecimiento provoca que la columna vertebral pierda su flexibilidad.
  • Practicar deporte sin calentamiento previo.

Síntomas

  • Después de lesionarse un músculo, la aparición del dolor es inmediata o durante las siguientes horas.
  • Puede sentirse que los músculos están hechos nudo.
  • Dificultad para sentarse, inclinarse o caminar.

Diagnóstico

Si el dolor de espalda no mejora o desaparece después de 72 horas es necesario acudir al médico para que determine, a través de radiografías, si hay daño mayor, como desgarre muscular o alguna lesión en la columna vertebral.

Prevención

  • Conservar la flexibilidad de los músculos de la espalda mediante una rutina moderada de ejercicios de estiramiento.
  • Fortalecer los músculos del abdomen, para lo cual se recomienda practicar ejercicios específicos durante 15 minutos diariamente.
  • No cargar bolsas o cajas muy pesadas.
  • Tener una postura recta al caminar y sentarse.
  • Conservar el peso adecuado a la estatura y edad.
  • Seguir una rutina de calentamiento antes de practicar algún deporte.

Tratamiento

  • Las lesiones pueden mejorar más rápido si se continúan las actividades usuales con moderación.
  • Debe evitarse el reposo en cama prolongado porque suele agravar el dolor y el debilitamiento.
  • Pueden aplicarse compresas calientes sobre la zona afectada.
  • Generalmente, se recomienda el uso de un analgésico de libre venta.
  • Si el dolor es mayor, se puede elegir entre un medicamento antiinflamatorio o un rubefaciente (agente que proporciona calor a la zona afectada).
  • Si el dolor persiste, se debe acudir al médico para que indique el tratamiento a seguir.

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