Gripe, esa mala compañía
Nuestras defensas contra enfermedades respiratorias se ven disminuidas en otoño e invierno a causa de las bajas temperaturas, humedad y contaminación, y por ello es común la presencia de la gripe. ¿Sabe qué hacer cuando estornudos, tos y congestión nasal lo ataquen?
La gripe es una infección altamente contagiosa de las vías respiratorias y garganta que, sin duda, tiene el poco honroso privilegio de ser una de las enfermedades más comunes en el mundo. No por nada, algunas estimaciones indican que este padecimiento es una de las principales causas de incapacidad laboral y ausentismo escolar.
Cabe señalar que la gripe es un padecimiento mucho más intenso que un resfriado común o catarro ya que, además de ocasionar congestión o escurrimiento nasal y estornudos, origina otros síntomas como tos, fiebre, dolor en garganta y cabeza, cansancio y hasta malestar en las articulaciones. El agente causante es un virus, y su persistencia se debe a que dicho microorganismo cambia su apariencia a menudo (muta) para burlar al sistema inmune (de defensas) del organismo.
Por lo anterior es muy importante tomar medidas preventivas en esta temporada para evitar el contagio; algunas de las más convenientes consisten en evitar los cambios bruscos de temperatura, procurar no salir a lugares muy concurridos durante los días más fríos y, en general, tomar en cuenta que el padecimiento puede adquirirse al tener contacto directo con alguna persona enferma al inhalar las pequeñas gotas provenientes de la tos o estornudos.
Imposible acostumbrarse
A pesar de ser un problema de salud tan común y del que sería muy difícil encontrar a alguien que no haya sufrido esta enfermedad, queda claro que la experiencia no se vive con agrado a razón de sus molestos síntomas, los cuales varían de acuerdo con la etapa de evolución:
- Durante su periodo de incubación, es decir, cuando el virus entra al organismo y empieza a reproducirse, aparecen escalofríos, malestar general, vértigo, dolor de cabeza, ojos llorosos, dolor muscular y fiebre.
- En la siguiente fase, llamada de manifestación, el enfermo se siente muy cansado y la faringe se encuentra irritada; además, se presentan dolor de cabeza, catarro, tos seca, taquicardia, nauseas, secreción nasal, lagrimeo y voz ronca.
- Finalmente, los síntomas desaparecen poco a poco (usualmente en un período de 3 a 7 días) hasta llegar a la fase de resfriado simple, aunque además de los estornudos también suele mantenerse un poco de tos.
El diagnóstico de la gripe es relativamente sencillo al observar estos síntomas y cuando otras personas en la casa, trabajo o escuela sufren la enfermedad, ya que se sugiere que hubo contagio. De cualquier forma, no está de más solicitar la opinión del especialista (médico general, otorrinolaringólogo, pediatra) en aquellos casos que se presentan en forma aislada o en los que las manifestaciones sean poco claras y pudieran relacionarse con infecciones por bacterias.
Por su bienestar
Durante esta temporada fría puede llevar a cabo varias medidas para no padecer gripe y evitar la interrupción de sus actividades. Por principio, le recomendamos evitar los cambios bruscos de temperatura y procurar protegerse del frío sin cubrirse en exceso, a fin de no sudar.
Además, es conveniente que su alimentación sea balanceada y que incluya importante cantidad de verduras y frutas, especialmente cítricos (limón, naranja, mandarina y toronja, además de guayaba y kiwi), ya que ayudan a fortalecer nuestras defensas. Es de utilidad incluir algún suplemento con vitaminas A, C o D, pues su efecto es, también, el de mejorar la resistencia a enfermedades.
Otro recurso a tomar en cuenta es la vacuna contra la gripe o influenza, misma que puede solicitar a su médico para contar con mayor protección contra varios de los tipos de virus más comunes de la temporada. Asimismo, en caso de que se presenten brotes epidémicos de la enfermedad, le aconsejamos no acudir a lugares donde asista mucha gente, como centros comerciales o de espectáculos.
Si tiene que atender a algún enfermo en casa, es indispensable poner especial cuidado en la higiene personal, procurando lavarse las manos luego de tener contacto con él y manteniendo adecuada higiene en boca y garganta con ayuda de un antiséptico.
Ahora bien, en caso de que se haya contagiado es importante que descanse, siga una dieta ligera y consuma muchos líquidos para compensar la pérdida de agua que ocurre a través de la sudoración.
Por supuesto, se aconseja recurrir al consumo de antigripales de venta libre, ya que su fórmula le permitirá reducir las molestias características de la enfermedad; incluso, cuando los estornudos, fiebre, cuerpo cortado y congestión nasal se hacen acompañar de tos, existen fórmulas especiales para gripe y tos que le ayudarán a sentirse mucho mejor.
Nuestra última recomendación es que no se confíe ante la gripe. A pesar de que tenemos la idea de que no es una enfermedad peligrosa, descuidar su tratamiento puede ocasionar complicaciones en el aparato respiratorio, ocasionando infección en los pulmones (pulmonía) o en los senos paranasales (sinusitis).
Por ello, consulte a su médico en caso de tener cualquier duda en el tratamiento o cuando la gripe no mejore, a pesar de los cuidados brindados.
SyM
Última actualización: 03-2013

















