Sexo anal, penetración a través del ano - SyM
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Sexo anal, cómo disfrutarlo

Jueves 02 de marzo del 2017, 10:16 am, última actualización.

Los juegos sexuales tienen un invitado que pocas veces falta a la cita: el ano, el cual tiene tantas terminales nerviosas como vagina o pene. De ahí que la penetración en el sexo anal sea del gusto de unos y tabú para otros, aunque para llevarla a cabo hay que tener precauciones.

Sexo anal, Penetración a través del ano
Sexo anal, cómo disfrutarlo

Se estima que aproximadamente 40% de las parejas heterosexuales han intentado, al menos una vez, el coito anal, es decir, la penetración del pene a través del ano. Aun y cuando algunos hombres y mujeres lo encuentran algo aventurero y divertido, también hay quienes lo consideran sucio, perverso y doloroso.

Pese a que algunos hombres lo tachan como un rasgo de homosexualidad, hay otros, al igual que muchas mujeres, que a menudo disfrutan con algún tipo de masaje anal. Los investigadores al respecto van más allá e indican que hay féminas que solo pueden alcanzar el orgasmo por esta vía, sin que intervenga vagina o clítoris, aunque no es lo más frecuente.

Oscura historia del sexo anal

La tradición religiosa consideró durante siglos que lo correcto o natural en cuanto a la sexualidad era aquello que sólo cumplía fines reproductivos, y lo que no fuera así era pecaminoso y contra la naturaleza. En este renglón se ubicó a la masturbación y, por supuesto, al coito anal, al que se solía llamar "sodomía" (derivada de Sodoma, ciudad mítica que, junto a Gomorra, fue destruida debido a sus desenfrenos sexuales, de acuerdo a la Biblia).

La desfavorable publicidad se extendió por el mundo, por lo cual ahora se sabe que los pactos con el demonio se sellaban con este tipo de relación sexual o con un beso en las nalgas. Lo cierto es que actualmente goza de gran popularidad, pues algunos sexólogos refieren que así como las mujeres cuentan con el punto G como centro detonador de placer, en los varones éste se encuentra en la próstata, a la que se le puede estimular sólo por vía rectal.

La práctica del sexo anal requiere, ante todo:

  • Confianza. Para los iniciados en esta incursión debe quedar claro que la amplia comunicación con la pareja facilitará el encuentro que tendrá como resultado goce para ambos participantes. La situación debe presentarse relajada, lejos de toda tensión, por lo que se indica previamente un periodo de caricias, pues el ano es un esfínter muscular que tiende a ofrecer resistencia que puede provocar que el coito sea doloroso y molesto, además, es posible generar desgarres y lesiones importantes; a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de introducir el pene.
  • Protección. El uso del condón es muy importante, pues la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias. Toma como ejemplo el virus de inmunodeficiencia (VIH), causante del sida, que encontrará la vía más fácil de contaminación en un sitio susceptible de sangrar, como el recto -que carece de lubricación natural y que, por tanto, es propenso a desgarres y lesiones-, cuyas heridas serán la puerta de entrada al microorganismo que llega por el semen infectado.
  • Lubricación anal.  A diferencia de la vagina, el recto no se autolubrica tras la excitación, por lo que deberá utilizarse crema o gel lubricante con base acuosa (vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo), no irritante que facilite la penetración, producto que debe colocarse tanto en pene o dedo como en ano receptor.
  • Cuidado. El recto puede llegar a sufrir daños si el coito es violento, de manera que la penetración debe ser cuidadosa, paulatina y suave, retirándose si el receptor refiere dolor intenso o si hay fuerte resistencia. Ahora bien, es claro que el hombre no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal, porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados en ano y recto.
  • Atención. Nunca, tras haber practicado el sexo anal, debe pasarse directamente a la vagina, ya que ano y recto cuentan con bacterias que pueden ocasionar problemas fuera de esa área. Es necesario lavarse el pene o el dedo que se haya empleado en la penetración, además, es indispensable cambiar el preservativo.
  • Higiene. Para que no haya rasgos de mala impresión y que todo resulte placentero, la persona que guste de esta experiencia debe evacuar antes del coito, de manera que la última parte del colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración; toma en cuenta que la falta de aseo puede ser una razón de peso para negarse a participar.

Finalmente, es digno de mención que quien debe indicar el ritmo en esta relación es la mujer, así como la profundidad de la penetración a través del ano, pues ella sabrá reconocer la frontera entre dolor y placer.

Aun y cuando el sexo anal se ha usado para preservar la virginidad y evitar embarazos no deseados, o como una opción en los periodos de menstruación, la realidad es que puede ser una alternativa que produzca tanto placer erótico como el oral o vaginal. Además, con un poco de imaginación, brindará una variante a la relación de pareja.

SyM - Regina Reyna

 

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