Mal olor corporal, Medidas de higiene evitan mal olor - SyM
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¿Mal olor corporal?, sólo el que así lo quiere

Lunes 19 de junio del 2017, 12:58 pm, última actualización

Todos tenemos un olor corporal que nos caracteriza y que se debe al temperamento, clima o comida. Por él somos reconocidos, pero que llegue a ser desagradable también puede ser un rasgo distintivo, el que esperamos no sea su caso.

Olor corporal, Medidas de higiene para evitar mal olor corporal

Los hombres tienen rasgos específicos por los que se les puede reconocer, entre ellos el olor corporal individual, el cual se hereda, y los miembros de la familia pueden reconocerlo. Es así que las madres pueden identificar por el olor a sus hijos; los bebés, a los siete días, son capaces de recordar el pecho materno simplemente por su olor.

Se ha demostrado que los seres humanos distinguen los olores que emanan de diferentes partes del cuerpo, tanto consciente como inconscientemente, y puede conducir a reacciones diversas, algunas de ellas involuntarias. Incluso, los olores corporales desempeñan un papel significativo en la comunicación sexual. Por ejemplo, pueden proporcionar un impulso para la actividad sexual y también poner fin a este tipo de contactos.

No obstante, la identificación del olor corporal ha sido motivo de diversas investigaciones, incluso en el campo de la etimología; por ejemplo, se sabe que la palabra persa bujah significa a la vez "olor" y "amor", ya que para esa cultura sólo a través del olor se consigue la más íntima relación entre hombre y mujer. Asimismo, los franceses utilizan como sinónimo oler y sentir.

Llegando aun más lejos, es parte del lenguaje coloquial, en el cual es común la expresión "A éste no puedo ni olerlo", con lo que quiere decirse: "a esta persona no la soporto, no me gusta", es decir, alguien encuentra rechazo en otra, posiblemente porque no le gusta su olor.

Yo huelo, tú hueles...

El primer rasgo distintivo que da origen al olor de cada persona es el sudor, secreción acuosa que regula la temperatura del cuerpo y que es generado por las glándulas sudoríparas.

En general el sudor no tiene aroma, pero el mal olor se debe a la descomposición bacteriana de la transpiración en aquellas zonas del cuerpo mal ventiladas, sobre todo axilas, pies y, en algunos casos, la zona genital. Particularmente en las axilas, el terreno es propicio para la proliferación de bacterias, ya que el grado de evaporación de las secreciones es bajo y el contacto con el aire escaso.

Es importante hacer hincapié en que en esa misma región se encuentran dos tipos de glándulas sudoríparas: las ecrinas, que reaccionan por el calor y producen secreciones de agua, y las apocrinas, asociadas a la raíz del vello, que entran en acción ante estímulos emocionales y segregan grasa, lípidos y aminoácidos.

Por otra parte, hay factores como la información genética de la raza a la que se pertenece (principalmente la negra) o problemas de obesidad, que determinan que haya sudoración con olores más fuertes. En tanto, en otras personas el olor apenas existe, y con agua y jabón diario se mantienen perfectamente limpios, casi no tienen necesidad de usar desodorante.

Limpios por tradición

Cuentan los historiadores que los aztecas tenían buenos hábitos de limpieza, pues se bañaban en el temazcal hasta tres veces al día y recurrían al uso de hierbas aromáticas que se pasaban por las axilas. En tanto, los egipcios colocaban algunas bolas de incienso en sus pliegues corporales para combatir el mal olor.

Sin embargo, otras culturas, como las desarrolladas en Europa, no eran muy aficionadas al baño diario. Se sabe incluso que en los años 50 del siglo XX fue muy popular en España una frase publicitaria: "Evítese las molestias del baño, use Mum".

No obstante, el desodorante es el primer producto desarrollado para enfrentar el mal olor y no solo encubrirlo. Así, se sabe que a fines del siglo XIX los estadounidenses incursionan al mercado farmacéutico con los primeros desodorantes modernos, en cuya fórmula se contemplan sulfato de potasio y de aluminio, cuyas fuertes propiedades detienen casi por completo la transpiración.

Sería hasta la década de 1950 que se lanzaron los primeros desodorantes a base de sustancias antibacterianas, que contenían un antiséptico que destruía las bacterias responsables de la descomposición del sudor. A partir de entonces, los desodorantes se ofrecen en dos tipos: bactericidas y antitranspirantes, que reducen la secreción de sudor con ayuda de sales de aluminio astringentes. Actualmente, la lista de este tipo de productos es casi infinita, ya que hay desodorante corporales para axilas, pies e higiene íntima, para el aliento (estos últimos en forma de spray, pastillas, laminillas o gotitas que se ponen bajo la lengua), para aire, ropa, cabello e incluso contra el mal aliento de los perros.

Pero, hay ocasiones en que el uso de desodorantes puede producir reacciones adversas en la piel, efectos que pueden variar de acuerdo al tipo usado, siendo los que contienen alcohol en su fórmula los más propensos a causar estos problemas. En menor medida los antitranspirantes (aún los que no contienen alcohol), también pueden causar efectos no deseados, debido a que no están formulados especialmente para cuidar la piel, sino solamente para brindar protección contra mal olor y humedad, de manera que pueden causar alergias o irritaciones.

Algo para los pies

Como ya se mencionó, el gran problema de los pies es la falta de ventilación, por ello, es de vital importancia que "respiren", en cuanto haya oportunidad o al terminar la jornada del día, usando sandalias o zapatos tipo zueco. Procura que el calzado esté fabricado con materiales naturales; las suelas de goma, salvo que el zapato esté bien ventilado, recalientan el pie y provocan mayor transpiración. Para la excesiva sudoración de los pies cabe el recurso del baño regular y el uso de sustancias químicas, como el formaldehído (que debe usarse bajo prescripción médica) u óxido de zinc, cuyos activos antisépticos evitan la proliferación microbiana y micótica (de hongos), eliminando los olores desagradables.

La periodista francesa Catherine Coroller indicó en alguna ocasión que "el hombre se ha propuesto erradicar todos los olores", lo que bien puede discutirse. En tanto, lo indicado para nosotros es brindar una imagen agradable y que se acompañe de olores que no sea ofensivos a quienes comparten nuestro espacio.

SyM - Regina Reyna

 

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