Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Hongos y bacterias, incómodos inquilinos

Jueves 13 de febrero del 2014, 04:45 pm, última actualización.

En casa viven cientos de miles de pobladores que no pagan renta, es más, ni autorización piden para habitar en nuestro hogar y provocar enfermedades que pueden ser graves. Se trata de toda clase de gérmenes que por ser invisibles se disgregan por todas partes, y ante los cuales no podemos quedarnos con los brazos cruzados.

Hongos y bacterias, incómodos inquilinos

A partir del siglo XIX y con los aportes de científicos como Louis Pasteur, reconocido como el padre de la Microbiología, se sabe que ciertas enfermedades (infecciosas) son provocadas por gérmenes, es decir, por microorganismos como bacterias, virus y hongos que invaden nuestro cuerpo.

Los avances en esta materia informan que actualmente hay casi dos millones de microorganismos identificados en casa que pueden causar daños a la salud. Alto porcentaje de ellos tiene como hábitat natural nuestro propio cuerpo, valiéndose de células y fluidos para vivir y reproducirse, pero hay otros que suelen alojarse en muebles, alfombras, cortinas, llaves e incluso en retazos de tela que se ocupan en cocina o baño.

Aunque es mucho más frecuente que estos gérmenes se encuentren en baño y cocina, las otras habitaciones no están exentas del embate de los microorganismos. Los siguientes son algunos ante los cuales debemos tener mayor cuidado:

Polvo en sala y recámaras

Los ácaros son microscópicos animales de la familia de los arácnidos que son causantes de asma y alergias en la piel. Su lugar de residencia es el polvo que se acumula en colchones, cortinas, alfombras y muñecos de peluche, entre otros, teniendo mayor resistencia si el ambiente es húmedo y oscuro.

Para sobrevivir entran en contacto con el ser humano, ya que se alimentan de las células de la piel que de manera natural desechamos todos los días (los llamados keratinocitos). Ya dentro del organismo, los ácaros si dirigen a las vías respiratorias y provocan dificultades para llenar los pulmones de oxígeno; sin embargo, no todas las personas son susceptibles a su ataque.

Para alejar a estos microorganismos se recomienda limpiar diariamente las habitaciones de la casa, principalmente las de los niños, aspirar todas las alfombras al menos una vez por semana y considerar la opción de reemplazarlas por piso que pueda limpiarse fácilmente. Asimismo, es preferible elegir productos sintéticos en vez de edredones y almohadas de plumas, así como utilizar cubrecolchones que protegen del polvo y, finalmente, procurar que muñecos de peluche y mascotas estén siempre limpios.

Cuidado en la cocina

Las bacterias son microorganismos formados por una célula que puede sobrevivir en ambientes calientes y fríos. De esta especie, las llamadas salmonellas están presentes a menudo en animales de granja y aves, generándoles algún tipo de infección que puede ser transmitida al ser humano a través de carne contaminada.

Estos microbios no mueren con la congelación, y carnes que parecen frescas pueden contenerlos. Por ello resulta de vital importancia descongelarla por completo y a continuación proceder a hervirla de modo que no quede cruda en su interior. En ocasiones, la carne no ha sido bien congelada después de sacrificado el animal, lo que permite que pequeño número de bacterias presentes en el comestible se desarrollen y la contaminen. Hay que tener en cuenta, además, que las comidas cocinadas no se deben meter en el refrigerador inmediatamente, ya que si mantienen calor en su interior los microbios se desarrollarán rápidamente.

Igualmente importante es que todos los alimentos que se vayan a consumir hayan sido cocinados o fritos, comerlos preferentemente tan pronto como se hayan acabado de guisar y calentarlos a más de 60° C cuando estén previamente cocidos. Procure también refrigerar o cubrir los sobrantes para evitar el contacto con insectos, y evite que entren en contacto directo alimentos crudos y cocidos. Tome en cuenta las siguientes indicaciones para cuando tenga que realizar actividades dentro de la cocina:

  • Es obligado lavarse las manos después de hacer uso del sanitario. Se indica la misma operación antes de preparar las comidas, después de tocar alimentos crudos y previo a la ingestión de los víveres.
  • Es aconsejable hacer lo anterior empleando agua tibia y jabón líquido antibacteriano.
  • Asegúrese de que sus manos queden limpias y secas, porque los gérmenes suelen reproducirse en ambientes húmedos.
  • Limpie y desinfecte las áreas de preparación de alimentos.
  • Lave y desinfecte esponjas, trapos y demás utensilios de cocina antes y después de cada uso.
  • Guarde en un apartado del refrigerador las comidas cocidas y en otro las no cocidas.
  • No permita que las gotas generadas por la carne cruda en proceso de descongelación hagan contacto con otros alimentos.
  • Para secar, utilice en lo posible toallas de papel o trapos que puedan lavarse, desinfectarse y volver a utilizarse.

Agua y humedad

El Vibrio cholerae, microorganismo promotor del cólera, puede alojarse en el aparato digestivo humano al ser ingerido a través de alimentos o agua que lo contienen. Por ello se indica lavar y desinfectar, por lo menos cada 6 meses, tanques, tinacos, cisternas y otros depósitos en donde se almacene agua, además de mantenerlos bien tapados; hervir el agua que se utilice para beber es regla fundamental.

Por otra parte, nuestro organismo puede alojar fácilmente una serie de hongos que se multiplican rápidamente y causan infecciones, así como gérmenes que encuentran condiciones propicias para su proliferación en ambientes húmedos y con poca iluminación, por lo que pueden afectar piel, cabello, uñas y áreas genitales. Para evitarlos, es recomendable protegerse al momento de tener contacto con sitios húmedos, por ejemplo, usar sandalias en el baño y no caminar descalzo para protegerse del pie de atleta y hongos en las uñas; también se indica no permanecer con ropa mojada puesta y ventilar las habitaciones de casa para que no generen humedad.

Contaminación cruzada

Imagine que corta carne cruda sobre una tabla, luego pasa un paño para limpiar la superficie y el cuchillo, y con el mismo utensilio pica verduras sobre la tabla para una ensalada. A esto llaman los científicos contaminación cruzada, pues aunque todo parezca limpio, siempre se corre el riesgo de trasladar las bacterias de la carne a las verduras, así sea por el cuchillo o la tabla, y que se contraiga salmonelosis. Por ello, considere las siguientes medidas preventivas:

  • Limpie frutas y verduras antes de la ingestión o bien sométalos, los que así lo ameriten, a proceso de cocimiento.
  • Emplee productos bactericidas de venta comercial, los cuales pueden aplicarse en cualquier superficie del hogar, ya que pueden limpiar y eliminar 99% de gérmenes como los señalados, y más.
  • Utilice también productos de limpieza, que tienen como misión desengrasar, remover suciedad y dejar agradable olor a limpio

"El buen juez por su casa empieza", reza el refrán que mejor puede adaptarse a la higiene en el hogar. De manera que si en sus manos está parte de la salud de la familia, no dude en poner en práctica estos sencillos consejos.

SyM - Lido Coronado

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading
Hoy en Infecciones por Hongos (manos, pies, uñas)

Consienta a sus pies


Ver más...


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el infarto al miocardio y accidente cerebrovascular cobran 17.5 millones de vidas al año en el mundo.

Logo Comscore