Síntomas del jet lag, síndrome de los husos horarios - SyM
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Jet lag, sueño sin brújula

Miércoles 13 de julio del 2016, 10:55 am, última actualización

Quien realiza un viaje en avión de un continente a otro, sufre una serie de trastornos que le llevará varios días dejar atrás. El síndrome recibe el nombre jet lag, y el órgano que directamente se ve afectado es el cerebro, siendo las personas de la tercera edad quienes tardan más en recobrarse.

Jet lag

En un vuelo con destino a París que despegue a las 00:00 horas y tenga una duración de ocho, al llegar, en nuestro organismo biológicamente serán las 8 de la mañana, pero en el sitio meta serán las tres de la tarde. Esta diferencia de horas la resentirá el reloj interno del viajero (el que marca los períodos de sueño y vigilia) el cual tardará 1 o 2 días en adaptarse al nuevo horario.

Esa descompensación recibe el nombre jet lag, periodo en que son comunes síntomas como:

  • Fatiga, (durante varios días).
  • Falta de concentración.
  • Alteraciones de la memoria que ocasionan que se olviden algunos acontecimientos recientes.
  • Errores de cálculo.
  • Irritabilidad, nerviosismo, ansiedad y depresión.
  • Desórdenes gastrointestinales (indigestión, diarrea, estreñimiento y acidez estomacal), derivados de la ingesta de alimentos en horarios inusuales.
  • Alteración del sueño: somnolencia durante el día e insomnio por la noche.
  • Deshidratación, dolor de cabeza, piel seca e irritación nasal.
  • Hinchazón de pies y piernas.

En español se le conoce como "síndrome de los husos horarios" y tiene repercusiones distintas al viajar de oeste a este (de América a Europa, por ejemplo) que a la inversa, ya que en el primer caso no se tendrá sueño cuando haya llegado la noche y en el opuesto lo sentirá en pleno día. Es importante que quede claro que si viajamos de norte a sur (sin traspasar zonas horarias), el jet lag no se manifiesta, como tampoco si se utliza como medio de transporte barco o autobús.

Directo al cerebro

El trastorno referido altera los ritmos circadianos de nuestro organismo, es decir, los relojes biológicos internos que determinan las funciones repetitivas en periodos de 24 horas, como el sueño y la temperatura corporal, entre otras. Su desempeño normal rige la actividad de hormonas como la del crecimiento o el cortisol (producido por las glándulas suprarrenales, localizadas cerca de los riñones) que hace frente al estrés al liberar una dosis de adrenalina y movilizar la glucosa (azúcar), buscando contrarrestarlo.

Una investigación publicada en la revista Nature neuroscience, reveló que las personas expuestas al jet lag en forma repetitiva (quienes trabajan en líneas aéreas, por ejemplo) pueden ver afectado su lóbulo temporal derecho del cerebro, región asociada a la acción de recordar que interviene en el reconocimiento visual y la memoria espacial (la que aplica para distancias y proporciones); cabe señalar que el izquierdo es responsable del lenguaje.

El estudio indica que dicha región cerebral tiene menor tamaño en quienes han experimentado cambios de horario durante mucho tiempo y sólo cuentan con cinco días para recuperarse, lo que se manifiesta en mayores niveles de cortisol (que aminora el estrés) y problemas de memoria. Las personas en esta situación fueron comparadas con miembros de tripulaciones aéreas con 14 días de reposo, quienes demostraron mayor concentración y mejor retentiva.

Trucos que ayudan

  • Si viajas de oeste a este trata de "ganar" horas de sueño desde días antes del viaje. Por ejemplo, si habitualmente te acuestas a las 24:00 y en tu destino hay una diferencia de tres horas de más, tres días antes de partir acuéstate 1 hora antes (a las 23:00), dos días antes a las 22:00, y el día antes a las 21:00, lo que equivaldrá a acostarse a las 24:00 de tu destino.
  • Si en el sitio de llegada no es hora de dormir, trata de mantenerte despierto y descansa cuando los habitantes del lugar lo hagan; lo mismo se recomienda a la hora de comer, a menos que el hambre sea mayor que tu voluntad.
  • Una vez en el sitio meta no pienses qué hora es en casa, pues crearás confusión; aunque siempre es útil disponer de un reloj de reserva con esa hora para entender qué es lo que nos pide el cuerpo, y preparar la vuelta.
  • Algunos médicos recomiendan tomar vitamina B12 dos semanas antes de partir y una semana al volver. Igualmente indican tomar vitamina C desde el día antes de partir hasta el día después del regreso, que contrarrestan agotamiento y bajo rendimiento.
  • Realizar un poco de ejercicio, tanto en el interior del avión como una vez en tierra, promoverá una mejor circulación sanguínea y sensación de bienestar.
  • Dado que la atmósfera del interior del avión es muy seca, es recomendable beber más agua de lo normal y mojarse la cara, de manera que la humedad del cuerpo (interior y exterior) no disminuya.

Se ha comprobado científicamente que el jet lag afecta a 75% de los viajeros que cruzan varias zonas horarias, por lo que si se atraviesa un gran número de ellas las perturbaciones serán más elevadas; por ejemplo, traspasar 12 zonas, lo que equivale a dar media vuelta al mundo, lleva a su grado máximo las alteraciones del reloj biológico.

No te sugestiones cuando vayas a hacer un vuelo de varias horas, pues ese es uno de los detonantes del jet lag. Lo mejor es que pienses en lo que vas a disfrutar y conocer, de manera que ¡feliz viaje!

SyM - Raúl Serrano

 

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