Electrococleografía, registro electrofisiológico de la cóclea

    SyM
Oído, Cóclea, Electrococleografía

Una de las pruebas para evaluar la funcionalidad del oído es la electrococleografía (ECOG), la cual permite obtener registro de un episodio electrofisiológico de la cóclea (porción auditiva del oído interno en forma de espiral) ante estímulos auditivos, ya que transforma los sonidos en mensajes nerviosos que envía al cerebro.

¿Cómo se realiza una electrococleografía?

Para hacer el registro correspondiente existen varios métodos, como:

  • Técnica transtimpánica. Considerada método clásico, consiste en colocar un electrodo sobre el promontorio del oído interno a través de una microperforación del tímpano (para situarlo de manera precisa se utiliza microscopio), previa aplicación de anestesia (lidocaína en solución al 2%), lo cual hace que esta técnica sea indolora, pero invasiva al representar cierta incomodidad para el paciente. 
    Asimismo, cabe mencionar que este método sólo permite medir la respuesta de la porción más periférica del aparato auditivo y, en consecuencia, no puede equipararse con la audición como tal.
  • Con promediador. Es actualmente la técnica más empleada y permite obtener una electrococleografía extratimpánica
    Esta prueba no requiere preparación previa. Se realiza con el paciente sentado o recostado a quien se le colocan dos electrodos conectados a un equipo especial (promediador) que traduce las señales enviadas por la cóclea y el nervio auditivo en ondas que se registran en un sistema de cómputo. 
    El registro se realiza segundos después de colocar los electrodos, así que en general la prueba es muy rápida; además, se considera no invasiva debido al uso de los dos electrodos a distancia:
    1. Electrodo de bola, se coloca en conducto auditivo externo (meato auditivo externo), a 2-4 mm de la membrana timpánica.
    2. Electrodo de referencia, se coloca en vértex o área frontal de la línea media.

El paciente no percibe sonido, ya que los estímulos presentados son “clicks” y no un tono puro (esto impide que se pueda analizar la frecuencia), sin embargo, éstos logran excitar el nervio auditivo.

Las ondas que se registran en la computadora conectada a los electrodos representan la respuesta del órgano de corti (una porción de la cóclea), la primera porción del nervio auditivo y el recorrido del mismo nervio hasta la corteza cerebral, respectivamente, por lo que puede hablarse distintos tipos de ondas generadas en el electrococleograma:

  • Microfónicas cocleares.
  • Potenciales de sumación.
  • Potenciales de acción.

La electrococleografía  es examen que se utiliza principalmente para confirmar un diagnóstico de enfermedad de Ménière, así como para detectar umbrales auditivos e identificar trastornos en la cóclea.

Consulta a tu médico.

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