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Cólera, no estaba muerta

Cólera, no estaba muerta

Lido Coronado

El cólera permaneció lejos de la población mexicana durante más de 100 años (de 1883 a 1991), tras los cuales reapareció y causó estragos. La bacteria que causa la enfermedad es capaz de adaptarse a medios acuosos, permanecer oculta y surgir en época de calor.

El Vibrio cholerae, microorganismo promotor del cólera, puede alojarse en el aparato digestivo humano al ser ingerido a través de alimentos o agua que lo contienen, iniciando así un círculo vicioso en el que participan falta de higiene y salubridad. Una vez en el intestino, el microbio tiene un periodo de incubación de entre 12 y 28 horas, tras lo cual el afectado manifiesta vómito y diarrea que provocan la pérdida de sales y líquidos del organismo, y deshidratación, que de no ser atendida a tiempo puede tener fatal desenlace.

La bacteria es arrojada al medio ambiente a través del excremento humano que contamina ríos, lagos o mares, y continuamente se mezcla con el agua tratada que se utiliza para el riego de hortalizas o plantíos, lo que determina incesante peligro para la población.

La primera acción a emprender ante un paciente con cólera es la rehidratación, que puede llevarse a cabo en la mayoría de los casos por vía oral, y sólo en casos de vómito severo es necesaria la rehidratación intravenosa; posteriormente, deben prescribirse antibióticos que reducirán la duración y gravedad de la enfermedad. Existe una vacuna contra el Vibrio cholerae, pero su inmunidad (protección contra ese microorganismo) es incompleta y su duración corta, por lo que no es lo más recomendable, salvo como medida preventiva.

Agua, principal riesgo

Un estudio recientemente realizado en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) evidenció que en el medio acuoso es donde la bacteria desarrolla mecanismos de supervivencia, pues ahí encuentra elementos como la quitina (componente de la concha del ostión o cáscara del camarón) que le permite permanecer durante mucho tiempo sin la necesidad de manifestarse. Al ingerir estos mariscos el hombre se contamina y el ciclo vuele a iniciar.

La investigación demostró también que su permanencia en el agua se debe a que el Vibrio cholerae ha desarrollado la cualidad de subsistir aun y cuando haya poco alimento disponible, además de soportar los cambios bruscos de salinidad y temperatura. El microorganismo tiene igualmente la "virtud" de relacionarse con otros habitantes del medio y ser bien recibido, creando así un ambiente adecuado.

Por otra parte, en México, como en otros países, son empleados algunos métodos (denominados anaeróbios) para potabilizar agua contaminada en el que incorporan microorganismos que se alimentan de los compuestos dañinos, limpiando el líquido notablemente (no se emplea para beber, sino para riego). No obstante, a nivel laboratorio se demostró que Vibrio cholerae puede persistir en el interior de algunos de esos gérmenes sin ser digerido y permanecer en el agua, abriendo así la posibilidad de volver a llegar al organismo humano a través de los cultivos que han sido regados con ella.

Como se ha visto, el agua es el medio que propicia el mayor riesgo, por ello es importante implementar medidas eficaces para terminar con el Vibrio cholerae:

  • Lave y desinfecte, por lo menos cada seis meses, tanques, tinacos, cisternas y otros depósitos en donde se almacene agua, además de mantenerlos bien tapados.
  • Hierva el agua que se utilice para beber.
  • Para mayor seguridad emplee productos químicos que ayudarán a una desinfección más confiable, como cloro, sales de plata y de cobre, que no modifican color y sabor del líquido.
  • Los filtros de cantera han comprobado su eficacia, sobre todo en comunidades rurales.

Igualmente, para evitar esta o cualquier otra infección gastrointestinal se recomiendan las siguientes medidas preventivas

  • Todos los alimentos que se vayan a consumir deben ser cocidos o fritos.
  • Cómalos preferentemente tan pronto como se hayan acabado de guisar.
  • Refrigere o cubra los sobrantes para evitar el contacto con insectos.
  • Antes de consumir algo previamente cocido, debe calentarse hasta que hierva o a más de 60º C.
  • Los que se vayan a degustar crudos se deben lavar y desinfectar perfectamente.
  • vite que entren en contacto directo alimentos crudos y cocidos.
  • No consuma alimentos donde las condiciones higiénicas sean dudosas.
  • Lávese las manos, con abundante agua y jabón, después de defecar o cambiar pañales. Séquese perfectamente antes de consumir alimentos.

A su regreso, en la década de los 90 del siglo pasado, el cólera dañó considerablemente a la población de varios países latinoamericanos, y aunque se controló la epidemia luego de algunos años, la posibilidad de contraerlo sigue latente. Por ello, más vale prevenir que...

SyM
Última actualización: 05-2012

 
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