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Diabetes tipo 2, ¡ya afecta a los jóvenes!

Miércoles 22 de febrero del 2017, 10:19 am, última actualización

De cierto tiempo a la fecha se han incrementado, a nivel nacional e internacional, los casos de diabetes mellitus, enfermedad que deteriora en forma importante la calidad de vida de los afectados y, en muchas ocasiones, conduce a la muerte. Lo más preocupante es que dicho padecimiento está "cobrando víctimas" cada vez más jóvenes.

Diabetes tipo 2, ¡ya afecta a los jóvenes!
Diabetes tipo 2, ¡ya afecta a los jóvenes!

En este contexto, el Dr. Joel Rodríguez Saldaña -presidente médico de la Asociación Mexicana de Diabetes, en la Ciudad de México- refiere que "en los últimos años se han reportado casos de diabetes tipo 2 (padecimiento caracterizado por la incapacidad de regular los niveles de azúcar o glucosa en sangre) en la población infantil-juvenil, situación realmente preocupante porque si la afección causa tantos daños cuando inicia a los 40 años (por ejemplo, problemas a nivel de vasos sanguíneos y riñones, presión arterial alta, ceguera y amputaciones), las expectativas para quienes la desarrollan a los 10 ó 12 años son poco alentadoras".

Es fundamental tener presente que tradicionalmente la diabetes mellitus se clasifica en los tipos 1 y 2, además, asignándosele los términos juvenil o insulinodependiente a la primera variedad, ya que se consideraba exclusiva de niños y adolescentes, en tanto la segunda se designaba "del adulto" por suponerla privativa de la gente mayor.

"Sin embargo, evidencias recientes han demostrado que las dos vertientes de la enfermedad pueden iniciar a cualquier edad, pero el efecto de factores externos, como consumo abundante de comidas ricas en grasas y carbohidratos, aunado a ejercicio físico limitado ha contribuido a que la tipo 2 se presente en etapas de la vida cada vez más tempranas; esto se debe a que los hábitos mencionados conducen al individuo a la obesidad, condición que representa importante riesgo para desarrollar el padecimiento. Asimismo, éste puede manifestarse en los jóvenes que tienen antecedentes familiares o debido a cambios hormonales propios de la pubertad", explica el entrevistado.

Naturaleza de la enfermedad

Las personas que padecen diabetes mellitus poseen excesiva cantidad de glucosa (azúcar) en sangre, condición que de no controlarse puede originar complicaciones tan serias como las anteriormente mencionadas, mismas que, como se dijo, con frecuencia se presentan cuando se padece el tipo 2 de la enfermedad debido a que los afectados no manifiestan síntomas durante largo periodo, por lo que no hay diagnóstico ni tratamiento tempranos, así que el trastorno avanza causando daño a diversas estructuras del organismo (riñón, vasos sanguíneos y ojos), situación que empeora a causa de los malos hábitos alimenticios y falta de ejercicio en este grupo de pacientes.

En la tipo 1, el organismo se desconoce a sí mismo y destruye a las células del páncreas productoras de insulina, hormona encargada de mantener normales los niveles de glucosa favoreciendo su acumulación en hígado, músculos y tejidos. En cuanto a la 2, se presenta desorden en el metabolismo (proceso que consiste en transformar las sustancias que ingresan al organismo para proporcionar energía y renovar las células), que se expresa mediante el aprovechamiento inadecuado y escasa producción de la hormona señalada.

"Resulta fundamental destacar que a menudo la diabetes tipo 1 se presenta entre los 4 y 6 años de edad, y al haber deficiencia absoluta de insulina ocasiona que los síntomas (pérdida de peso, sed excesiva, aumento del apetito y urgencia frecuente de orinar) se presenten a corto plazo porque las cifras de glucosa se elevan notablemente, además, el paciente está muy delgado o francamente desnutrido. Por estos motivos, el trastorno se diagnostica fácilmente y se trata de manera temprana mediante administración de insulina, de lo contrario, el afectado podría morir. En cambio, se puede sospechar de la presencia de diabetes tipo 2 cuando el niño o joven es obeso aunque, tal como ocurre en los adultos, el mal suele permanecer sin generar síntomas durante largo tiempo", comenta el Dr. Rodríguez Saldaña.

Ahora bien, es necesario considerar que si bien la segunda clasificación del trastorno se está convirtiendo en problema durante la adolescencia, el "camino" a la obesidad se construye desde edad muy temprana, lo que en muchos casos responde a que hay personas que asocian la sobrealimentación de sus hijos con buen estado de salud, situación muy común en México, sobre todo cuando el primer heredero alcanza peso y talla que exceden los rangos indicados en las tablas pediátricas, circunstancia que, en lugar de ser motivo de orgullo, debería generar preocupación.

Respecto a la aparición de complicaciones propias del tipo de diabetes referido en la población joven (daño a riñones y ojos, por ejemplo), el entrevistado enfatiza que "todavía no se tienen datos concluyentes, principalmente debido a que este problema saltó a la vista recientemente (en la década de 1990); aún así, existe preocupación de que se presenten a edad temprana".

Riesgos de la obesidad

Tomando en cuenta lo anterior, podemos apreciar que el viejo refrán que dice "más vale un gordito que dé risa que un flaco que dé lástima" está totalmente fuera de época. "Tal idea se originó muchos años atrás, cuando se consideraba que el tamaño de la barriga y papada era sinónimo de bienestar económico; sin embargo, en la época actual la obesidad es reconocida como importante factor de riesgo para desarrollar diversas enfermedades. Asimismo, es engañosa, pues quienes la sufren aparentan estar bien alimentados, pero en la mayoría de casos carecen de los nutrientes necesarios", explica el entrevistado.

En México, la obesidad es problema de salud pública, lo cual está fundamentado en cifras de la Secretaría de Salud, en las cuales se estima que el número de habitantes con elevado exceso de peso asciende a 31 millones, situación que incrementa peligrosamente las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, trastornos del sueño, altos niveles de colesterol y triglicéridos (grasas presentes en el organismo) y, por supuesto, diabetes mellitus tipo 2.

¿Qué hacer?

Una vez que se ha diagnosticado el padecimiento en el menor, es fundamental someterlo de inmediato a tratamiento; al respecto, el Dr. Rodríguez Saldaña menciona que "las únicas medidas que han sido aprobadas por organizaciones internacionales incluyen un plan de alimentación adecuado para cada paciente, práctica regular de ejercicio físico y mediciones de glucosa en sangre después de cada comida, a fin de llevar mejor control. Desde luego, existen medicamentos indicados para este trastorno, pero su administración en jóvenes todavía no ha sido formalmente aprobada".

Ante la magnitud que está alcanzando la diabetes tipo 2 en la población mundial, resulta urgente promover planes de educación que incluyan difusión sobre sus efectos y generen conciencia sobre la importancia de alimentarse en forma balanceada y practicar ejercicio a diario. También debe tener en mente que la obesidad resulta peligrosa a cualquier edad, y en nuestros días -cuando, por desgracia, en niños y adolescentes está alcanzado niveles nunca antes vistos-, es necesario evitarla a toda costa.

SyM - Roberto Guzmán

 

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