Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

El tomate y sus aportes a la salud

Jueves 30 de enero del 2014, 03:57 pm, última actualización.

México ha hecho grandes aportes a la cocina internacional, baste mencionar chocolate, vainilla y pavo, pero no menos importante es el jitomate o ¿podría usted imaginar un espagueti a la bolognesa sin este ingrediente?, o ¿bacalao a la vizcaína, pollo a la jardinera o ensalada griega prescindiendo del fruto?

El tomate y sus aportes a la salud

Se utiliza crudo sobre todo en ensaladas, antojitos y tortas, además de que es muy útil como ingrediente en salsas y guisados. Nuestro muy mexicano jitomate debe su nombre a la palabra náhualt xiuhtomatl, que significa "tomate de fuego" (precisamente por su color rojo), y del que se desprende simplemente tomate, como se conoce en España y Sudamérica, o tomato, como en Inglaterra y el resto del mundo.


Bastante menos popular fuera del territorio mexicano es una variedad de frutos suaves, verdes y pequeños, que se conoce con el nombre miltomate o tomate verde, también parte esencial de la cocina azteca.

Sorprendiendo a propios y extraños

Se sabe desde hace siglos que el tomate tiene grandes aportes a la salud, pero en los últimos años ha despertado gran interés entre la comunidad científica por motivos que resultan innovadores; estudios recientes se centraron en la prevención de ciertos tipos de cáncer, particularmente en el de colon y próstata, y al parecer los resultados son alentadores.

Otra investigación realizada en Italia demostró que uno de sus componentes, el licopeno (que por cierto únicamente se encuentra en el tomate), tiene propiedades antienvejecimiento. Igualmente, ha sido motivo de estudio la protección que brinda al corazón, pues se sabe que disminuye el riesgo de ataques a este órgano.

Ahora bien, lo anterior se refiere a estudios recientes, pero se sabe que el jitomate es consumido desde la época precolombina por sus beneficios a la salud, de los cuales destacaremos los siguientes:

  • Calcio. Esencial en la formación de huesos y dientes y su futuro fortalecimiento; indispensable en la coagulación sanguínea.
  • Hierro. Interviene en el transporte de oxígeno a la sangre; su carencia puede provocar anemia.
  • Magnesio. Participa en la formación de huesos y dientes.
  • Potasio. Evita la deshidratación de las células, esencial en la actividad nerviosa y muscular, y colabora en el mejor aprovechamiento de proteínas y carbohidratos.
  • Vitamina A (retinol). Indispensable para la vista, protege piel y mucosas, y ayuda en la formación de dientes.
  • Vitamina B1 (tiamina). Útil para transformar los carbohidratos en energía.
  • Vitamina B2 (riboflavina). Brinda lozanía al rostro y combate la fatiga.
  • Vitamina B3 (niacina). Ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso y digestivo.
  • Vitamina B5 (ácido pantoténico). Favorece crecimiento y pigmentación del cabello, y ayuda al óptimo aprovechamiento de grasas y colesterol.
  • Vitamina B6 (piridoxina). Colabora en la formación de glóbulos rojos y hemoglobina, siendo muy importante para el crecimiento de los niños.
  • Vitamina B9 (ácido fólico). Fortalece el crecimiento celular; su deficiencia ocasiona anemia.
  • Vitamina C (ácido ascórbico). Prolonga la vida de las células (evita su oxidación), previene contra infecciones, estimula el sistema de defensa, acelera el proceso de curación de fracturas y heridas, y fortalece el mantenimiento de los tejidos (incluidos huesos y cartílagos).
  • Vitamina K (filoquinonas). Muy importante en la coagulación de la sangre.
  • Zinc. Participa en el mejor aprovechamiento de carbohidratos y proteínas, y fortalece a las células; su carencia es factor para padecer enanismo.

Cómo comerlo

Cuando va a servirse crudo, es conveniente quitarle la piel, ya que ésta puede resultar molesta para algunos, además de que en ocasiones los pellejitos dan mal aspecto. Para ello los jitomates deben ser introducidos en agua hirviendo, tan sólo unos segundos, procedimiento mediante el cual se desprende la piel fácilmente sin maltratar el fruto. También es aconsejable eliminar las semillas al chorro del agua, sobre todo si se sirve crudo, cortado en rebanadas o gajos.

En salsas y guisados muchas veces se asa o se hierve, para lo cual deberá ablandarse por completo, ya que si su centro queda duro, permanecerá el sabor crudo. Si el jitomate resulta demasiado ácido, esto puede corregirse agregando unos granitos de azúcar, lo que puede ayudar a personas con acidez y dispepsia (gases estomacales).

El jitomate es una de las principales hortalizas en México, se estima que se producen casi dos millones de toneladas por año, gran parte destinadas a la exportación, siendo el principal objetivo el mercado estadounidense. Entre las diferentes variedades que se producen se encuentran el Sinaloa, saladette, cherry y el tomate verde, de los cuales el primero es el más importante, con una producción de un millón de toneladas. El estado de mayor producción es Sinaloa (alrededor del 40% del total del país), seguido por Baja California Norte, San Luis Potosí y Michoacán.

Finalmente, vale la pena decir que en México se siembran jitomates transgénicos (manipulados con ingeniería genética para mejorar su especie) destinados a la exportación, lo que habla de lo importante que resulta para la economía nacional y de cómo ha caminado de la mano de la ciencia. Ahora, ¿puede usted imaginarse la vida sin jitomate?

SyM - Olga Silva

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading
Hoy en Nutrición

Tamales, tradicionales en el altar de muertos


Ver más...


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el infarto al miocardio y accidente cerebrovascular cobran 17.5 millones de vidas al año en el mundo.

Logo Comscore