Ginseng para un mejor oxígeno

  • SyM - María Elena Moura
Ginseng

Cuando el cerebro no aprovecha plenamente el oxígeno, algunas de sus funciones se ven alteradas, como las que requieren alta concentración. Un producto natural ayuda a que éstas se realicen de manera adecuada, se trata del ginseng.

Para quienes vivimos en las grandes ciudades, el estrés y los compuestos contaminantes del medio ambiente forman parte de nuestra cotidianidad. Ambos son factores que nos afectan, ya que entre otros elementos generan los famosos radicales libres (átomos de nitrógeno y oxigeno que por su configuración química causan daño en el cuerpo humano), los cuales aceleran los procesos de envejecimiento de todas las células del organismo.

El ataque se dirige directamente a las membranas, es decir, la película que envuelve y protege a las células, haciéndolas más vulnerables a otros agentes que las desgastan. Este proceso recibe el nombre de oxidación, el cual se acelera si se fuma y consume alcohol.

Así, la oxidación de las células obstaculiza el óptimo aprovechamiento del oxígeno, que llega a los principales órganos del cuerpo a través de la sangre. Si esto sucede en el cerebro, por ejemplo, se verá reflejado en la deficiente ejecución de algunas actividades que requieren alta concentración. Lo mismo en el desempeño del ejecutivo que lleva una vida muy activa, estudiantes con gran exigencia e, incluso, deportistas de alto nivel competitivo.

No obstante, existen elementos que combaten el efecto de la oxidación disminuyendo la acción de los radicales libres y mejorando el funcionamiento de las membranas celulares. Dentro de los antioxidantes más importantes se encuentra la vitamina E, zinc y selenio, entre otros.

Pero uno más y del que se conoce muy poco es el ginseng, arbusto de origen coreano del que se aprovecha el potencial de su raíz. Se ha comprobado científicamente que contiene compuestos, denominados gingenósidos, cuya cualidad consiste en adherirse a las moléculas de oxígeno, facilitando el contacto de éstas con las células y mejorando su aprovechamiento. Así, al verse fortalecidas las células se mejora notablemente el metabolismo y, por tanto, las trascendentales funciones que desempeña el cerebro.

Y eso no es todo, pues quien consume ginseng puede tener la certeza de que su sistema inmunológico, huesos y dientes se verán fortalecidos. De igual manera, ayudará a que su piel recobre vigor y que las paredes de las venas de las piernas tengan mayor consistencia, evitando con ello las molestas várices. Este producto natural, además, coopera en la restitución de la salud de quien ha experimentado alguna enfermedad, por lo que resulta importante colaborador para las personas de la tercera edad.

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