Perfume su paladar con flores comestibles
Sofía Montoya
Con su multitud de colores y aromas, las flores pueden ser más que un elemento ornamental: también pueden ser ingrediente principal en deliciosos platillos. Ésta no es una extravagancia, sino una costumbre dentro de la variada y deliciosa comida mexicana.
Antojitos, quesadillas, tacos, cremas, sopas, ensaladas, aguas frescas y postres son agraciados con la gran cantidad de flores comestibles y disponibles durante distintas épocas del año. Su sabor es suave y se les atribuyen propiedades no sólo nutritivas, sino medicinales.
Entre las más famosas encontramos la flor de calabaza, usada habitualmente en quesadillas, sofriendo los pétalos, perfectamente limpios y escurridos, en mantequilla con ajo y epazote durante 15 minutos. Pero también es empleada en platillos altamente elaborados, como sopas, guisados, antojitos, botanas, ensaladas y postres.
Las flores de maguey son otro ingrediente exquisito de la cocina mexicana, en particular de los estados de Hidalgo, Tlaxcala y México. Se distinguen por su apariencia similar a las de los azahares blancos y las cuales crecen en el escapo o "vara" que surge del centro de la planta. Muy empleadas en sopas de verduras, ensaladas, omelet, tortas ahogadas o como ingrediente principal de una crema junto con espárragos o champiñones. Su sabor similar al del pollo lo convierte en sustituto de esta carne en varios platillos.
Asimismo, las flores del colorín, que son delgadas vainas de color rojo, se cocinan con sal, cebolla y ajo, o bien, aprovechando su sabor semejante al de la carne de res, pueden guisarse igual que las tortitas de carne en caldillo de tomate o jitomate.
De España nos llegaron las rosas de Castilla, cuyos pétalos se emplean en la elaboración de mieles aromáticas, nieves típicas, bebidas o infusiones, si bien el romanticismo al que aluden ha llevado a los amantes de la cocina a preparar con ellos toda clase de postres, como pasteles o mousses. También pueden secarse y machacarse para ser incluidos en la elaboración de sopas, carnes y pescados.
Una de las más utilizadas es la jamaica, sea en la elaboración de esencias, infusiones o agua fresca. Originaria de la India, llegó a través de la Nao de China para quedarse en la tradición culinaria mexicana; se emplea también en la preparación de camarones a la vinagreta de jamaica o para condimentar pescado y pato.
Así podríamos mencionar gran variedad de flores comestibles , como las flores de palma, biznaga, mayo, frijol, sábila, y pensamiento, así como jazmines, violetas, crisantemos y huauzontles. Para prepararlas se necesita imaginación y habilidad para combinarlas de forma acertada con otros ingredientes, a fin de conseguir una cocina diferente y con aroma increíble.
A continuación presentamos un par de recetas, claros ejemplos de esta delicada delicia gastronómica.
Pechugas de pollo en salsa de flor de calabaza
Ingredientes
- 4 pechugas de pollo
- 2 cucharadas de mantequilla
- 4 rebanadas de jamón
- 4 rebanadas de queso manchego
- 250 gramos de flor de calabaza
- 200 gramos de champiñones rebanados
- 1 jitomate picado
- 1 copa de vino blanco
- 2 cucharadas de cebolla picada
- 4 calabacitas
- 1 hoja de laurel
- 250 gramos de crema de vaca
- Sal y pimienta
Preparación
- Aplane las pechugas y rellénelas con el jamón y el queso; envuélvalas en forma de rollo y sazónelas con sal y pimienta.
- Fría las pechugas en una cacerola con mantequilla hasta que adquieran tono dorado.
- Agregue cebolla, champiñones, laurel y flor de calabaza.
- Cuando los vegetales estén acitronados, agregue el vino blanco y espere a que se reduzca.
- Agregue el jitomate, espere 5 minutos y añada la crema.
- Cerciórese de que tenga suficiente sal y cueza hasta que la pechuga esté en su punto.
- Sírvase con las calabacitas previamente asadas y rebanadas.
Helado de pétalos de rosa
Ingredientes
- 1 litro de leche
- 1/3 de taza de pétalos de rosa de Castilla secos
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de almendras peladas
- Unas gotitas de colorante rojo
Preparación
- Hierva a fuego lento la leche con los pétalos de rosa de Castilla y el azúcar durante 15 minutos.
- Cuele y deje enfriar un poco; añada las almendras.
- Se licua todo, añadiendo las gotitas de colorante.
- Se vierte en la heladera y en cuanto cuaje (3 horas, aproximadamente) puede servirse.
- También se puede poner la mezcla en una máquina para hacer helado.
- Se sirve en copas de cristal individuales puestas sobre un plato pequeño, también de cristal, cubierto con pétalos de rosa.
SyM
Última actualización: 10-2011

















