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Ejercicio en niños: acción con responsabilidad

Martes 25 de febrero del 2014, 11:19 am, última actualización.

Natación, artes marciales, gimnasia, futbol, básquetbol y béisbol son sólo algunas de las disciplinas que el infante puede llevar a cabo en beneficio de su desarrollo físico, además de que le permitirán hacer amistades, crear disciplina y fortalecer su personalidad. Empero, cabe señalar que la práctica debe ser segura para prevenir lesiones.

Ejercicio en niños: acción con responsabilidad

Por ello, si su hijo va a realizar alguna actividad deportiva, especialistas en Pediatría y Medicina el Deporte recomiendan tener en consideración sencillas reglas destinadas a evitar desagradables sorpresas, en forma de lastimaduras u otro tipo de afecciones.

Cuidar ilusiones

En opinión del Dr. Alfonso Castro Rivas, pediatra adscrito al Hospital Ángeles del Pedregal, en la Ciudad de México, la mayoría de los infantes se inicia en la práctica deportiva por imitación o admiración hacia ciertos personajes, “como los que participan en el futbol soccer, tan promocionado en todo el mundo, lo que puede beneficiar el estado físico y anímico del pequeño, siempre y cuando se tomen medidas mínimas de seguridad, como realizarle examen de salud general y de aptitud para la disciplina elegida”.

Una vez cumplidos los requisitos elementales, “conviene seguir alguna rutina como no practicar durante horarios en que el calor es intenso y usar ropas apropiadas para ellos, permitiendo  exposición de la mayor parte de piel al ambiente, lo que facilita la evaporación del sudor. En el caso de preadolescentes (8 a 12 años) en niveles de competencia, se debe mantener hidratación adecuada de 15 a 30 minutos antes del evento, con 150 a 200 mililitros (ml.) de agua en niños con peso menor a 40 kilogramos, o con 250 a 350 ml. en niños mayores de este peso, así como beber cantidades similares de agua fría cada 20 a 30 minutos durante la práctica”.

Otra de las recomendaciones del especialista radica en el tipo de ejercicio que el pequeño puede elegir y la edad conveniente para su introducción; por ejemplo, en los clasificados de contacto (futbol soccer, americano, béisbol, básquetbol o karate, entre otros), en los que, además de las cuestiones orgánicas, se deben prevenir lesiones que afecten los sistemas óseo (huesos) y muscular. “Es preferible que durante los primeros años de vida (0 a 6) la actividad se paulatina de menor a mayor intensidad, prevaleciendo deportes como natación, atletismo (caminata o trote ligero) o rutinas leves de aeróbicos de bajo impacto (saltos, movimientos de brazos y cadera, cuello y piernas, como abdominales o lagartijas), con los que el cuerpo se activa en calentamiento y no existen riesgos de lastimaduras por golpes o contusiones característicos de las mencionadas disciplinas ‘de contacto’, aunque nunca durante más de 60 minutos, para evitar dolor muscular”.

Predicar con el ejemplo

El Dr. Castro Rivas, quien además es padre de familia, considera: “Siempre será mejor que los hijos hagan deporte en vez de que, por temor a lastimarse, desarrollen vida sedentaria (con poco movimiento), sobre todo en la actualidad, cuando tantas facilidades como permite la tecnología (videojuegos, computadoras o televisión) pueden ser competencia difícil de vencer cuando no se ha inculcado al niño cultura física, que debe ir más allá de lo que aprende en el colegio, comenzando en el hogar, que es la primera escuela del infante y el lugar donde tiene los contactos iniciales que lo marcan para toda su vida, de ahí la importancia de que tanto padres como hermanos mayores también cuenten con adecuada salud física y realicen deporte con regularidad”.

Por otro lado, datos proporcionados por el Instituto Mexicano del Seguro Social, en la capital del país, señalan alarmante aumento de obesidad infantil por deficiente actividad física, mala alimentación y sedentarismo, información que el entrevistado corrobora e interpreta: “Son más los problemas causados por falta de ejercicio que por conveniente disciplina deportiva, pero sobre todo se debe cuidar el aspecto de no caer en los extremos, esto es, ni poco o ninguna actividad, ni demasiada, ya que en el primer caso se estarían formando candidatos a diversos padecimientos tan severos como diabetes (trastorno que se caracteriza por altas concentraciones de azúcar en sangre), asimismo el exceso de trabajo físico provocaría daños en articulaciones con posibilidades de fracturas”.

En el renglón de recompensas, el experto menciona: “El deporte mejora la salud cardiovascular (en corazón y vías sanguíneas), pues disminuye la grasa acumulada por sobrepeso y equilibra la tensión arterial, sin dejar de mencionar otros factores como el mental, que observa mayor agilidad, lo que reduce ansiedad y síntomas de depresión, al mismo tiempo que aumenta autoestima y rendimiento académico, principalmente”.

Diversos estudios demuestran que “40 minutos diarios de ejercicio durante cinco días a la semana, favorecen el nivel de colesterol ‘bueno’ (HDL), al tiempo que disminuyen triglicéridos y otro tipo de grasas, lo que asegura óptimo desempeño en la vida diaria, fortalece el organismo para adaptarse mejor al crecimiento y actividad física, así como excelente estrategia para prevenir cualquier tipo de enfermedad”, concluye el Dr. Alfonso Castro Rivas.

SyM - Xavier Gamboa

 

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