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Cómo mantenerse después de bajar de peso

Cómo mantenerse después de bajar de peso

SyM - Sofía Montoya

 

Si su salud y silueta reflejan ya los beneficios de haber realizado una dieta reductiva con éxito, permítanos felicitarle y compartir con usted algunos consejos que le ayudarán a no recuperar esos molestos kilitos que ha perdido.

Iniciar un régimen para adelgazar es difícil, pero el reto de conservar el peso ideal resulta igual o más complicado. No por nada, casi todos conocemos a alguien que, luego de haber pasado por largas jornadas de sacrificio, sufre el famoso “rebote” y vuelve a tener sobrepeso (incluso más que antes) en cuanto retoma su dieta y actividades habituales.

Empero, es importante hacer la aclaración de que estos casos se deben, fundamentalmente, al desconocimiento de que contar con peso adecuado no sólo depende de llevar una dieta especial durante algunas semanas o meses, sino que tiene que basarse en un cambio permanente de costumbres, el cual exige compromiso y esfuerzo individual.

Lo anterior parece difícil, pero podemos asegurarle que mantener hábitos saludables de por vida es una decisión inteligente que producirá beneficios notables en su organismo, como disminución en los niveles de colesterol y azúcar en sangre, menor presión arterial y reducción en el esfuerzo al que se someten huesos, articulaciones y corazón.

Por ello, le ofrecemos algunas sugerencias para que continúe por el camino correcto y su empeño no termine siendo sólo un buen intento.

Nueva mentalidad

Recuperar la línea puede ser benéfico para nuestra autoestima en el sentido de que podemos lucir ropa que hace tiempo no utilizábamos y porque es común recibir halagos. Sin embargo, estos motivos no son los únicos para conservar la línea ni a los que debemos dar más valor, ya que correríamos el riesgo de depender de la opinión de terceros en vez de tomar en cuenta la voz más importante: la de uno mismo.

Por ello, le recomendamos tener en mente la idea de que conservar nuestro peso ideal, antes que un acto de vanidad, es importante en tanto que nos permite dormir bien (la gente con sobrepeso ronca y no descansa adecuadamente), reduce el riesgo de padecer enfermedades que afectan al sistema circulatorio (hipertensión, colesterol elevado, diabetes) o evita infartos (muerte de tejido en el cerebro o corazón por falta de irrigación sanguínea).

Dicho en otras palabras, es una forma de cuidar nuestra salud, de mantenernos en condiciones ideales para enfrentar cualquier reto de la vida y de demostrarnos amor hacia nosotros mismos.

En base a lo anterior, le sugerimos tomar en cuenta estos puntos:

  • Evite compararse con otras personas. Si alguien utiliza ropa de talla más reducida que la de usted, no significa nada en especial; recuerde que cada cuerpo es distinto y que el tamaño de la ropa que utilizamos no sólo se determina por la grasa corporal, sino también por la musculatura y esqueleto.
  • Respete a su organismo. Tal vez ha pensado que otras personas bajan de peso más rápido que usted o que pueden comer abundantemente sin tener repercusiones a la hora de enfrentar la báscula. Olvide angustiarse por esta causa y acepte a su cuerpo tal como es; quiéralo, descubra cuál es la alimentación que le pide y encuentre sus virtudes, no sólo sus “defectos”.
  • Ignore los estereotipos. Televisión, cine, revistas y anuncios comerciales suelen bombardearnos con imágenes de la mujer o el hombre ideal, mismas que suelen destacar por su esbeltez. No trate de igualar a estos modelos, ya que ser muy delgada(o) puede causar tantos problemas de salud como el sobrepeso, además de que con ello no va a tener una vida más feliz.
  • No acepte presiones. Escuchar opiniones siempre es positivo, pero cuando los comentarios se convierten en voces que obligan a bajar de peso más deprisa, perder más kilos de los recomendados por un médico o, incluso, volver a engordar porque “se veía mejor antes”, ignórelos. La persona responsable de su cuerpo y salud es usted mismo, no otros.

Vale la pena mencionar que no es bueno obsesionarse por el peso corporal, ya que este sentimiento podría orillarle a practicar un “régimen milagroso” o a caer en manos de un charlatán con tal de mantener su talla o perder más de peso con rapidez. Por ello, en caso de que la preocupación por continuar perdiendo kilos le robe demasiada atención, es aconsejable acudir con un especialista en trastornos alimenticios o un psicólogo, a fin de que exprese sus angustias y reciba apoyo.

Cambio de alimentación

Un factor importante por el que fracasan los intentos por mantener el peso ideal después de realizar una dieta es que la persona retoma sus antiguos hábitos, siendo que éstos eran los responsables del sobrepeso.

Por ello, muchos nutriólogos recomiendan que antes de “volver a las andadas” con el consumo de grasas, harinas refinadas y azúcar, se continúe con el mismo régimen de dieta reductiva, sólo que se deben agregar gradualmente unas cuantas calorías (200 al día; aproximadamente una pieza de pan integral o dos frutas) a través de la ingesta de productos saludables, como frutas, verduras, cereales integrales, pescado y carne sin grasa (magra). Si no engorda es posible agregar otro tanto, y así hasta que se determine el equilibrio correcto de alimentos que el organismo requiere.

En este mismo sentido, otros consejos de utilidad son los siguientes:

  • Trate de ingerir sus alimentos a la misma hora todos los días, ya que esto le ayudará a hacer mejor digestión y evitará que su estómago vacío le haga reclamos.
  • Si llega la hora de la comida y no siente apetito, trate de comer un aperitivo ligero y saludable, basado en fruta, ensalada, jugo y pan integral para mantener estable su nivel de azúcar.
  • Prepare su comida y ensaladas para que luzcan apetitosas; no dude en adornar sus platillos con pimiento, aceitunas, jitomate, alcaparras, frutas, hierbas aromáticas, germen de trigo, ajonjolí, almendras o semillas de girasol. Entre más atractiva sea su comida bajas en grasa, más se acostumbrará a ella.
  • Haga las compras en el supermercado cuando no tenga hambre, ya que es más fácil sucumbir a los antojos y adquirir productos poco saludables cuando se tiene apetito.
  • Planeé sus menús de la semana, incluyendo los de sábado y domingo. Trate de contar siempre con alimentos nutritivos en casa, como frutas, verduras y pescado, a fin de evitar la tentación de pedir una pizza a domicilio o salir en busca de unos tacos.
  • Si empieza a sentir antojo fuera de su horario de comida, le aconsejamos que tome agua simple, pues a veces confundimos la sed con el apetito. En caso de que persista la sensación, es preferible que coma una fruta.
  • Otro recurso en caso de sentir hambre a destiempo es caminar un poco, hablar por teléfono sus amistades o leer. Tome en cuenta que tal vez no tenga hambre, sino que siente nerviosismo.
  • Lleve control semanal de su peso para supervisar los resultados de su alimentación y para descubrir a tiempo si algo anda mal en su plan nutricional.

Para concluir sobre este punto, es importante mencionar que toda duda que tenga sobre los alimentos más convenientes para su dieta, ajustes en el número de calorías o riesgo de padecer un “rebote”, la consulte con un nutriólogo calificado antes de recurrir a los consejos de personal no calificado o revistas de moda.

¡En movimiento!

La actividad física desempeña un papel fundamental para no recuperar el peso perdido. Diversos estudios muestran que incluso los ejercicios poco rigurosos, como caminar o subir y bajar escaleras, tienen un efecto positivo para conservar la línea, siempre que se practiquen de forma constante y en compañía de buena alimentación.

Por ello, tome en cuenta que:

  • Se aconseja la realización de 30 a 40 minutos de ejercicio, al menos 3 o 4 veces a la semana, para que dé resultados en el control de peso.
  • Es recomendable asistir a un gimnasio o centro deportivo para cumplir con este objetivo, pero también puede ejercitarse de forma efectiva si camina, corre, baila o utiliza algún aparato en casa (bicicleta fija, escaladora).
  • No haga sobreesfuerzo; si abusa en la intensidad o tiempo de ejercicio puede sufrir problemas en músculos y articulaciones, así como fatiga intensa.
  • Evite el uso excesivo de automóvil; en distancias cortas, prefiera siempre caminar.
  • Accione manualmente sus electrodomésticos y apagadores; trate de no depender de los sistema automatizados y (o) control remoto.
  • Si no tiene experiencia deportiva, procure contar con el respaldo de algún instructor competente para iniciar un plan de trabajo acorde a sus necesidades y para recibir asesoría sobre el uso de calzado especial o aditamentos que le ayuden a evitar lesiones.
  • También es pertinente que se practique un examen médico que indique cuál es la condición de su organismo y, partiendo de ello, programar una rutina adecuada.

Para concluir, le aconsejamos que en caso de que experimente estados de nerviosismo que trata de controlar a través del consumo de comida, recurra a métodos de relajación o terapias alternativas que le ayuden a manejar el estrés. Definitivamente, son recursos válidos que le permitirán consolidar su nuevo estilo de vida, más saludable y benéfico.

 

SyM
Última actualización: 04-2013

 

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