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Deposita calcio en tu cuenta ósea

Con el paso del tiempo, de manera natural, los huesos pierden fortaleza, situación que puede contrarrestarse al seguir una dieta balanceada y practicar ejercicio durante el desarrollo esquelético, a fin de aumentar la masa ósea.

El cuerpo humano contiene 206 huesos (formados por proteínas, azúcares y minerales), tejidos vivos y cambiantes que producen células sanguíneas y actúan como almacén de calcio y fosfato. De manera natural, estas estructuras óseas se gastan y se reconstruyen continuamente, por lo que si no se consume calcio en cantidad suficiente, el organismo puede "robarlo" de ellas para cumplir con las siguientes funciones:

Aunque la deficiencia de calcio es la principal causa de debilitamiento óseo, también influyen otros factores, como carencia de vitamina D (contenida en huevo y pescados grasos), poca exposición al Sol y hábitos nocivos, como falta de ejercicio y consumo excesivo de bebidas alcohólicas, café y tabaco.

De esta forma, si se pretende tener huesos fuertes y resistentes a la osteoporosis (enfermedad en la que el esqueleto se debilita y se vuelve poroso), debe actuarse a edad temprana, y prever que desde la vida fetal se obtenga suficiente aporte de calcio. Piense que ello funciona de manera similar a una cuenta bancaria, donde los ingresos acumulados son los nutrientes que necesita el esqueleto; con el paso del tiempo, la cantidad ahorrada se va gastando para cubrir las necesidades del organismo, y disminuye de manera gradual a partir de los 35 años, pérdida que se intensifica cuando se presenta la menopausia. Por ello, es importante seguir "depositando" abonos de calcio y vitamina D (encargada de fijar dicho mineral en los huesos), para prevenir el debilitamiento óseo.

Si consideras que tu dieta habitual no posee suficiente cantidad de este mineral puedes recurrir a suplementos de calcio, cuya etiqueta explique que lo contiene en forma de carbonato, citrato, gluconato o lactato, ya que así se absorbe mejor.

 

Importancia del ejercicio

Para determinar cuáles son las rutinas más adecuadas a cada persona, generalmente se hace un examen médico, seguido por diferentes pruebas que muestran la condición física y las respuestas cardiovasculares que se pueden tener hacia la práctica deportiva.

Se recomienda iniciar un programa que incluya ejercicios que soporten peso, generen fuerza y tensión sobre los huesos, como caminata, carrera, esquí, tenis, aeróbics, levantamiento de pesas y escaladora, entre otros.

Los beneficios que brinda el ejercicio son:

Cuando se practica ejercicio se debe procurar que la alimentación sea equilibrada y abundante, pues una dieta pobre asociada a actividad física excesiva puede producir amenorrea (desaparición de la menstruación), lo que ocasiona que dejen de producirse estrógenos (encargados de mantener en buen estado huesos, dientes y cabello); en consecuencia, se corre alto riesgo de desarrollar osteoporosis.

En estos casos se recomienda reducir las rutinas de ejercicio y comer mayor cantidad de alimentos, con el fin de estimular a los ovarios para que vuelvan a producir estrógenos. Sin embargo, si pasan más de cuatro meses y la menstruación sigue sin presentarse, se requiere acudir al ginecólogo.

Como puede observar, el cuidado de los huesos es una tarea cotidiana que no acepta distracciones ni retrasos, ya que las consecuencias pueden ser muy lamentables.