Dieta Beverly Hills, ¡no se deje engañar!
Olga Silva
Existen numerosas dietas para bajar de peso carentes de fundamento científico que suelen sembrar ilusiones y dejar como cosecha múltiples decepciones, pues aunque se pierde peso, al poco tiempo se recupera. Lo más grave es que pueden comprometer la salud; entre ellas se encuentra la llamada Beverly Hills, siga leyendo y no se deje engañar.
Perder peso es el objetivo más común que en la actualidad se plantea la gente, de hecho hay millones de personas que empiezan una dieta cada año y ni un tercio de ellas logra su propósito. Anualmente se editan más de 200 libros sobre diferentes tipos de regímenes adelgazantes, de los cuales pocos cuentan con respaldo científico que garantice que en ningún momento se pondrá en riesgo la salud.
Bajo este concepto llega a México la dieta Beverly Hills, régimen alimenticio que afirma haber brindado grandes resultados a luminarias de Hollywood, como Jack Nicholson, Lisa Minelli, Mari Osmond y Jodie Foster, y de ser la más popular durante 2002 en Estados Unidos. Cabe destacar que la estadounidense Judy Mazel lanzó al mercado la primera versión de la referida dieta en 1981, pero ha "perfeccionado" la actual, ya que aquella no incluía proteínas animales, mientras que en la presente sí lo hace a partir del día 19, no hay limitantes y el número de días se redujo de 42 a 35.
Dicho régimen plantea la estrategia "técnica de combinación consciente", que establece como principio básico no mezclar grasas, carbohidratos y proteínas, pues ello provoca desorden en la digestión y como consecuencia sobrepeso, falta de energía, tensión nerviosa, depresión, piel y cabello opacos. Mazel afirma que lo fundamental es entender que a cada grupo alimenticio le corresponden sus propias enzimas que absorben los nutrientes necesarios; pero, si se consumen todos a la vez, su función se altera.
Cómo y cuándo
La nutrióloga explica cómo y cuándo mezclar diferentes grupos alimenticios y en qué cantidades, asegurando que no se pasa hambre y que es posible bajar de 4 a 7 kilos y medio, con la supuesta ventaja que al finalizarla el organismo se acostumbrará a comer correctamente.
Parte fundamental de la dieta Beverly Hills son las frutas, ya que de acuerdo a su creadora "no utilizan las enzimas del cuerpo para ser digeridas, éstas ya contienen por sí mismas todas las necesarias para ser reducidas a nutrientes, los cuales se absorben en cinco minutos aproximadamente".
Es así que el consumo en gran cantidad de piña, papaya, sandía y uvas ayuda a quemar grasa, "así que hay que comerlas en cantidades industriales (hasta dos piñas enteras los primeros días)". Por otra parte, "comer al despertar papaya o manzana, con el estómago vacío, ayuda a que las proteínas se movilicen sin problemas hasta el intestino delgado", indica la exobesa.
Primera semana
La citada dieta se divide en tres semanas, siendo la primera de "desintoxicación", la cual tiene como base que piña, melón y pera contienen enzimas que permiten digerir todas las proteínas extras y las grasas en exceso; la única indicación es no consumir limón, pues contrarresta el efecto desintoxicante.
Lunes
Desayuno
- Piña.
Comida
- Piña.
Cena
- 2 plátanos.
Martes
Desayuno
- Pera o melón.
Comida
- Pera o melón.
Cena
- Mango o melón.
Miércoles
Desayuno
- Pera o melón.
Comida
- Piña.
Cena
- Piña.
Jueves
Desayuno
- Melón, sandía o papaya.
Comida
- Melón, sandía o papaya.
Cena
- Melón, sandía o papaya.
Viernes
Desayuno
- 2 plátanos.
Comida
- 250 gramos de chabacanos secos.
Cena
- Uvas.
Sábado
Desayuno
- 250 gramos de almendras.
Comida
- Fresas.
Cena
- 2 plátanos.
Domingo
Desayuno
- Melón o manzana.
Comida
- Melón o manzana.
Cena
- Melón o manzana.
Segunda semana
El objetivo ahora es el consumo de grasas y la "concientización". La regla es comer las frutas que se indican e incorporar las comidas más elaboradas sólo en el momento que se señala. El principio es que las enzimas de las uvas interactúan con las del intestino grueso y ayudan a limpiarlo. Además, al contener azúcar, evitan la tentación de consumir dulces.
Lunes
Desayuno
- 250 gramos de almendras.
Comida
- Fresas.
Cena
- 250 gramos de uvas.
Martes
Desayuno
- Uvas.
Comida
- Uvas.
Cena
- Uvas.
Miércoles
Desayuno
- Uvas.
Comida
- Uvas.
Cena
- Uvas.
Jueves
Desayuno
- 200 gramos de pan integral.
Comida
- 1 plato con sopa de verduras.
Cena
- 2 elotes enteros cocidos.
Viernes
Desayuno
- Piña.
Comida
- Piña.
Cena
- 1 plato de ensalada de verduras (al gusto) y arroz cocidos al vapor.
Sábado
Desayuno
- Manzana.
Comida
- Manzana.
Cena
- 2 papas asadas con 2 cucharadas de mantequilla.
Domingo
Desayuno
- Mango o melón.
Comida
- Mango o melón.
Cena
- Mango o melón.
Tercera semana
La tercera semana tiene como objetivo mantener el ritmo de la pérdida de peso mediante la repetición del esquema de la segunda semana, pero reemplazando los días en los que sólo se ingerían uvas por otras frutas, un plato de verduras cocidas y pequeñas porciones de carne sin grasa.
La dieta Beverly Hills es considerablemente abundante en fibra, la cual se obtiene mediante el consumo de frutas; los resultados al seguirla es la pérdida de varios kilos rápidamente, a costa de ocasionar diarrea intensa, flatulencia (gases intestinales) y pérdida notable de nutrientes, además de que por ser baja en proteínas promueve el desgaste de músculos y tejidos si se sigue durante más de 10 días.
Por las razones anteriores y porque una vez que se abandona se recupera el peso perdido, la revista de la Asociación Médica Americana la calificó como "la peor opción entre las dietas rápidas".
Si usted está pensado en bajar de peso, considere que su mejor opción es recurrir a un nutriólogo calificado, especialista que analizará su estado de salud, nivel de actividad física y requerimientos de calorías acordes a su organismo para diseñarle un plan de alimentación sano y balanceado. Asimismo, le recomendará una rutina de ejercicios personalizada, la cual le ayudará a quemar grasa, fortalecer sus músculos y adquirir energía. De esta manera sólo perderá peso y no su salud.
SyM
Última actualización: 05-2013















