Aterotrombosis, acumulación de grasa en las arterias - SyM
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Aterotrombosis, el mayor asesino del mundo

Martes 31 de enero del 2017, 05:05 pm, última actualización

¿Sabes qué sucede si no llega el suficiente oxígeno a tus órganos vitales como cerebro, corazón o piernas?; se limitarán sus funciones e, incluso, pueden morir. Lo anterior es consecuencia de la mala irrigación sanguínea, y ésta, a su vez, de la acumulación de grasa en las arterias, en otras palabras, la temible aterotrombosis.

Trombos, Aterotrombosis

La palabra aterotrombosis es resultado de la combinación de dos vocablos: ateroma, que es como médicamente se conoce a la capa que cubre por dentro a las arterias y que esta compuesta por colesterol y residuos de células musculares y sanguíneas —principalmente—, más el término trombo, el cual se refiere a tapón u obstrucción.

¿Por qué se forma un trombo? Nuestra sangre recorre el cuerpo permanentemente, y para hacerlo utiliza una red de circulación en la que participan arterias (llevan el vital líquido del corazón a todos los órganos), vasos capilares (llegan a todos los rincones) y venas (de los órganos al corazón, pero ya no cuenta con oxígeno). Por su parte, la sangre está compuesta por tres tipos de células:

  • Glóbulos rojos. Transportan oxígeno y nutrimentos a todo el cuerpo.
  • Glóbulos blancos. Defienden al organismo de agentes infecciosos y tóxicos.
  • Plaquetas. Células que se acumulan para “taponear” cuando hay alguna lesión y evitar la pérdida excesiva de sangre.

Ahora bien, las arterias cuentan en sus paredes interiores con una capa de células protectoras que forman el llamado endotelio; si éste es grueso la placa grasosa que puede llegar a formarse se mantendrá bien separada de la sangre, pero de ser delgada puede erosionarse o lesionarse fácilmente. Cuando así sucede, las plaquetas la detectan como una “fuga” e inician el proceso de "juntarse" y formar el tapón plaquetario o coágulo que bloquea el paso de la sangre, en otras palabras, un trombo.

Si la fisura es pequeña da lugar a la creación de un coágulo del mismo tamaño, con el fin de obstruir parcialmente o de modo transitorio la arteria, en tanto que si fuera más grande el cúmulo plaquetario puede tapar completamente el vaso sanguíneo. Como podemos imaginar, la consecuencia principal es disminución de la circulación sanguínea hacia todos los órganos del cuerpo, lo cual ocasiona que éstos no reciban suficiente oxígeno para poder trabajar o no lo tengan en absoluto (oclusión completa), produciéndose la muerte de las células o lo que se llama comúnmente un infarto.

Entonces, ahondando en la explicación sobre lo que es la aterotrombosis, podemos decir que ésta se caracteriza por una ruptura de las placas formadas por los ateromas, que conduce a la activación plaquetaria y a la formación de un coágulo sanguíneo. 

Ahora bien, estamos hablando de un problema que origina que más de 55 millones de personas mueran al año en todo el mundo —de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud—, lo cual se traduce en más de la mitad de los decesos en el orbe en ese lapso.

Lo anterior se explica debido a que un ateroma puede formarse en cualquier arteria, pero lo más usual es que se presente en las denominadas coronarias (las que llevan sangre al músculo del corazón), en la arteria aorta (la más grande del cuerpo), y en las del cerebro y extremidades, sobre todo muslos y piernas. Es así que la aterotrombosis está directamente ligada a ataques cardiacos, infartos en corazón o cerebro, angina de pecho, trombosis cerebral o de piernas y otras enfermedades vasculares (circulatorias) severas.

¿Qué hacer?

Es muy importante tener en cuenta que existen factores de riesgo de aterotrombosis, entre los que podemos mencionar:

  • Tabaco. La nicotina incrementa la frecuencia cardiaca y debilita las paredes de venas y arterias. Lo indicado es erradicar por completo cigarro, puro, pipa o cualquier otra forma de consumo de tabaco.
  • Hipertensión. El aumento en la presión arterial eleva el trabajo habitual del corazón, es decir, éste tiene que bombear a un ritmo mayor para abastecer de sangre al organismo. Hábitos más saludables en general mejorarán esta afección, pero le ayudará notablemente reducir el consumo de sal, ya que el sodio que contiene es el principal responsable de acumulación de líquidos que complica este problema de salud.
  • Colesterol elevado. Se trata de compuesto graso producido de manera natural por el hígado, cuya función es participar en la protección y desempeño de algunas hormonas y células; sin embargo, lo incorporamos al organismo al consumir ciertos alimentos que lo contienen; en cantidades elevadas forma ateromas. Para cuidar no incrementar los niveles se recomienda el consumo de legumbres (ricas en potasio, calcio y magnesio, que son minerales que facilitan la eliminación de sodio), así como de alimentos ricos en fibra, como frutas con cáscara y cereales integrales, pues favorecen la eliminación del compuesto antes de entrar al torrente sanguíneo.
  • Incremento de triglicéridos. Se trata de los azúcares que el organismo no necesita y que convierte en grasas; su aumento puede deberse a exceso de peso, ingesta de gran cantidad de calorías (especialmente las que provienen de azúcar y alcohol), acción de algunos medicamentos (anticonceptivos y diuréticos), y problemas en riñón e hígado, principalmente. Cuidar los factores de riesgo reducirá los altos niveles de este compuesto.
  • Diabetes. El nivel elevado de glucosa en sangre merma paulatinamente cada órgano del cuerpo; corazón, arterias e hígado no están exentos de ello. Si se tienen antecedentes familiares, es necesario mantener vigilancia periódica de los niveles de glucosa; es recomendable seguir un régimen alimenticio saludable, así como un plan de ejercicio adecuad,; disminuir o evitar el consumo de golosinas y utilizar sustitutos de sal y azúcar.
  • Obesidad. El sobrepeso incrementa el esfuerzo del corazón, además de que dificulta la respiración, lo cual complica el aporte de oxígeno al organismo. La visita a un bariatra (especialista médico en este tipo de problema) ayudará a mejorar la salud con una serie de medidas que van desde una dieta personalizada, hasta rutinas de ejercicio o cirugía, si fuera necesario.
  • Falta de actividad física. El sedentarismo propicia notable acumulación de grasas y azúcares; ejercicio en forma moderada y constante mantiene en óptimo funcionamiento al corazón, mejora la circulación sanguínea y ayuda a “quemar” los compuestos que se han mencionado.
  • Menopausia. Los estrógenos que la mujer produce a lo largo de su periodo de vida reproductivo (mientras cuenta con ciclo menstrual) brindan enorme protección a venas, arterias y corazón; así, al suspenderse la regla se suprime también la generación de las citadas hormonas. La terapia de reemplazo hormonal proporciona estas sustancias que el organismo ya no produce y que fortalecen al sistema circulatorio en general.

Cualquier persona puede comprometer su salud simplemente al cumplir con uno de los factores de riesgo expuestos, pero hay quien reúne dos o más, lo cual incrementa las posibilidades de padecer problemas como aterotrombosis. Sin embargo, la industria farmacéutica ofrece opciones eficaces para el tratamiento farmacológico de aterotrombosis, como los siguientes:

  • Estatinas. Reducen las concentraciones de colesterol malo y, simultáneamente, aumentan las concentraciones del reconocido como bueno.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). Estos medicamentos bloquean la acción de una enzima del organismo que estrecha los vasos sanguíneos, lo cual mejora la presión arterial y el corazón recibe más oxígeno a través de la sangre; además, reduce la cantidad de sal y líquido en el organismo.
  • Antiagregantes plaquetarios. Inhibe la acumulación de plaquetas que es inducida por un trombo; a esta clase pertenecen el ácido acetilsalicílico y clopidogrel, el cual además es sugerido como medida preventiva por parte de los médicos que reconocen un paciente en riesgo de desarrollar aterotrombosis.

Si sospechas que incurres en alguno de los factores de riesgo para desarrollar aterotrombosis, te será de gran utilidad visitar nuestras Calculadoras y Esquemas, donde encontrarás información muy valiosa que te ayudará a disipar dudas y a decidir tu visita al médico. 

SyM - Raúl Serrano

 

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