Efectos de la comida chatarra en México - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

18 Diciembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

México vive ya una chatarrización alimenticia

Martes 31 de enero del 2017, 03:58 pm, última actualización

El consumo de alimentos tradicionales ha disminuido en México y, al mismo tiempo, han ganado terreno los productos chatarra. Si a esto se suma la reducción de la actividad física, entenderemos por qué se han incrementando las enfermedades crónico-degenerativas.

México vive ya una chatarrización alimenticia

En la actualidad, la población mexicana sólo incluye en su alimentación cerca de 60 especies animales y vegetales, mientras que en la época prehispánica utilizaba hasta 200 variedades. Entre los alimentos que se están consumiendo en menor porcentaje encontramos al amaranto, chía (semilla), quelites, nopales, tunas, pitahayas, garambullo (cactácea), mamey y zapote (amarillo, negro y blanco).

De acuerdo con el Dr. Arturo Navarro Ocaña —investigador del Departamento de Alimentos y Biotecnología de la Facultad de Química (FQ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la capital del país —, dichos comestibles suelen cambiarse por productos ricos en carbohidratos y grasas, como las sopas instantáneas, golosinas y frituras.

Las consecuencias del fenómeno que nos ocupa saltan a la vista, pues cada vez se observan y reportan más casos de obesidad y sus consecuencias, como diabetes mellitus (cifras elevadas de azúcar), enfermedades cardiovasculares e hiperlipidemias (exceso de grasas en la sangre).

En el pasado

Se tiene referencia de que la gente que incluía en su dieta mayor diversidad de alimentos padecía menos enfermedades y finalizaba su ciclo de vida en mejores condiciones físicas y mentales. Al respecto, el Dr. Navarro Ocaña refiere que los antiguos mexicanos poseían gastronomía variada, a base de vegetales, carnes blancas e insectos, a lo que se sumaban los productos obtenidos del maíz.

En lo anterior coincide el Dr. Luis Alberto Vargas, adscrito del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) de la UNAM, al afirmar que las principales características de la alimentación prehispánica eran variedad y enorme cantidad de recursos locales. Además, durante esta época también fue de relevancia la llegada de nuevos productos y técnicas de preparación, las cuales modificaron sustancialmente la dieta de la población.

Así, al ingreso de los españoles al territorio se le atribuye la ingesta abundante de alimentos fritos, dulces y panes, tendencia que perdura hasta la actualidad y que ha desarrollado profundas raíces en gran cantidad de hogares mexicanos.

Siglos después, por influencia de Estados Unidos, el territorio nacional comenzó a ser invadido por la comida rápida, a la cual puede accederse desde modestas misceláneas, pasando por los carros ambulantes de hamburguesas y hot dogs, hasta las famosas cadenas transnacionales. Sin duda, lo anterior ha fomentado que el país pierda su tradición culinaria.

Efectos en la salud

¿Qué ha favorecido la problemática expuesta? La respuesta la da el Dr. Luis Alberto Vargas al explicar que ello se asocia con tres sucesos: industrialización, estandarización y pérdida de variedad de los alimentos, cuya consecuencia es el creciente número de personas con sobrepeso u obesidad, lo cual ha generado a su vez incremento de los casos de diabetes y otros padecimientos asociados.

Tan sólo tomemos en cuenta que la diabetes mellitus es importante problema de salud pública en México. En los últimos cinco años ha llegado a ocupar la primera causa de muerte, con 11% del total de las defunciones en ambos sexos, agrega el Dr. Navarro Ocaña.

En referencia a la edad, apunta que en los últimos años el padecimiento se presenta en personas de menor edad, cuando antes ocurría en individuos mayores de 50 años.

Alimentos funcionales

Ante dicha situación, los especialistas comienzan a dar los primeros pasos para recuperar nuestras raíces y mejorar las condiciones de salud de la población. El Dr. Navarro Ocaña trabaja para que los alimentos tradicionales sean considerados funcionales, es decir, que favorecen la salud.

Una vez que se obtengan evidencias podrían ser clasificados de tal manera, pues además de tener sus características nutritivas, incluyen compuestos adicionales (bioactivos) que ayudan a mejorar el estado general del organismo y prevenir enfermedades crónicas; por ejemplo, cáncer, trastornos cardiovasculares y diabetes mellitus.

En este sentido, cabe destacar que un compuesto bioactivo puede ser considerado como tal si es ingrediente natural de los alimentos y no se encuentra en forma de cápsula, tableta o polvo; si es posible ingerirlo como parte de la alimentación diaria, y si regula procesos específicos del cuerpo (mejorar los mecanismos de defensa o para adelantarse a los padecimientos).

Los más importantes son carotenos, ácidos grasos poliinsaturados (Omega 3, por ejemplo), flavonoides, ácidos hidroxicinámicos, fitoesteroles y fibra dietética soluble e insoluble, entre otros.

Proyecto ambicioso

En el laboratorio del Dr. Navarro Ocaña se buscan las primeras evidencias para que los alimentos tradicionales de México sean considerados funcionales. Se estudia el xoconostle o tuna ácida —que contiene fibra dietética, alto contenido de vitamina C y antioxidantes—, yuca, nopal, aguacate criollo y mameyes para empezar, aunque se tiene una lista más amplia.

El proyecto se está efectuando en colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, donde también se incluirá el análisis del chicozapote, chirimoya, coyol, giotilla, guanábana, níspero, pitahayas, calabaza, capulín y tuna, comestibles ancestrales para los mexicanos y otros que se han incorporado.

En cuanto se obtengan las bases de datos con la información de los distintos alimentos, será posible saber la cantidad que debe consumirse a diario. Asimismo, se posibilitará dar seguimiento a grupos consumidores con diferentes enfermedades y características raciales, sociales y económicas.

La idea es proporcionar evidencias clínicas y epidemiológicas para que se extienda certificado a los alimentos funcionales, como aquellos cuyo consumo ayuda a la reducción o prevención de ciertos padecimientos.

SyM - Karina Galarza Vásquez

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Obesidad

¡Programa a tu cerebro para perder peso!


Ver más...

Sabías que...

En México, el número de mujeres con discapacidad suma 3.8 millones, en tanto el de hombres llega a 3.3 millones, siendo las enfermedades su principal causa.




Comscore