Síndrome metabólico: placas de grasa en venas y arterias - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

12 Diciembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Síndrome metabólico: epidemia del siglo XXI

Jueves 22 de junio del 2017, 08:56 am, última actualización

Problemas de salud tan graves como hipertensión arterial, diabetes e infartos tienen origen común: el síndrome metabólico, padecimiento cada vez más frecuente que se debe a factores hereditarios, obesidad e inactividad física. Conoce sus síntomas para prevenirlo.

Síndrome metabólico

Los avances científicos y tecnológicos de las últimas décadas han cambiado por completo nuestra capacidad para satisfacer necesidades, atender enfermedades o comunicarnos, pero también se han acompañado del nada halagador avance de padecimientos relacionados con dieta inadecuada, obesidad y falta de actividad física que, de una u otra forma, se traducen en muerte prematura y gastos de hospitalización que familias y sistemas de salud deben solventar.

En concreto, hablamos de males como presión arterial elevada (más de 600 millones de personas en el mundo sufren este problema), diabetes (acumulación excesiva de glucosa en la sangre que se presenta en al menos 35 millones de pacientes en el orbe) y dislipidemia o aumento de colesterol, triglicéridos o ambos en la sangre, la cual provoca la formación de placas de grasa en venas y arterias que favorecen la obstrucción o ruptura de vías sanguíneas que nutren al cerebro y corazón, ocasionando la muerte de parte de sus tejidos (infarto).

En conjunto, estas enfermedades son responsables sólo en México de aproximadamente 44.1% de las muertes masculinas y del 44.7% de los decesos en mujeres, por lo que no es extraño que importantes investigaciones médicas y estadísticas se enfoquen a obtener información que ayude a detectar factores de riesgo y a detener su avance en edades tempranas.

Precisamente esta búsqueda ha permitido descubrir la existencia del síndrome metabólico, serie de trastornos simultáneos o progresivos que son el tronco común de donde se derivan estos terribles problemas de salud y que, conforme se estudia más a fondo, permite no sólo mejorar los tratamientos, sino también llevar a cabo acciones preventivas.

Al respecto, el Dr. Melchor Alpízar Salazar, presidente del Comité Interdisciplinario de Diabetes, Obesidad y Enfermedades Cardiovasculares A. C., explica que "al menos el 35% de la población mexicana sufre síndrome metabólico, padecimiento que afecta a venas y arterias, y si estos millones de personas no reciben tratamiento desarrollarán diabetes o enfermedades del sistema circulatorio que reducirán importantemente su calidad de vida, lo cual es alarmante".

En conversación con saludymedicinas.com.mx, el endocrinólogo destaca que este numeroso grupo ignora que sufre síndrome metabólico porque "no hay síntomas tan evidentes o visibles como dolor de cabeza o estómago que llamen la atención del paciente; hablamos de un proceso silencioso que dura años pero que, sin exagerar, es ya un problema de salud pública del que es necesario informar a la población y a los sistemas médicos de manera eficiente, ya que el peor enemigo que tenemos, si no hay intervención adecuada, es el tiempo".

¿Qué es?

El síndrome metabólico, también conocido como síndrome X, de disfunción o de insulinorresistencia, fue reconocido desde las primeras décadas del siglo XX no como una única enfermedad, sino que es un conjunto de trastornos de salud que pueden aparecer en forma simultánea o progresiva en el individuo: obesidad, elevación paulatina de la presión arterial, incremento de grasa en sangre e incapacidad del organismo para aprovechar azúcares (glucosa).

El surgimiento de dichos padecimientos, comenta el Dr. Alpízar Salazar, es favorecido por ciertos factores de riesgo:

  • Antecedentes familiares de diabetes, presión arterial elevada o infarto en corazón (miocardio) y cerebro (accidente cerebrovascular).
  • Exceso de grasa en el organismo, sobre todo en abdomen.
  • Alimentación alta en grasas y azúcares simples.
  • Falta de ejercicio y actividad física (sedentarismo).
  • Mal manejo del estrés.
  • Fumar y beber alcohol.

Al respecto, aclara: "Sabemos en la actualidad que la primera falla que ocurre en el organismo, en cuanto al síndrome metabólico, es el deficiente aprovechamiento de insulina (hormona generada por el páncreas que ayuda a que la glucosa sea absorbida y utilizada como alimento por las células), y todos los factores antes citados se han identificado como aquellos que interfieren en el buen aprovechamiento de esta sustancia y dañan a los vasos sanguíneos".

Grasas y glucosa son empleadas por el organismo para obtener energía, pero su exceso en la sangre, fomentado por dieta inadecuada y falta de actividad física, hacen que el páncreas genere más insulina en un intento por controlar sus niveles elevados. Sin embargo, esta sobreproducción hace que la glándula se agote.

"La insulina es como una 'llave' que abre la pared de las células permitiendo el paso de nutrientes —detalla el Dr. Melchor Alpízar—, pero llega un momento en que deja de abrir las 'puertas' que permiten el paso del azúcar al interior de las células y se queda en el torrente sanguíneo. Este fenómeno se conoce como resistencia a la insulina o insulinorresistencia, y es el origen del síndrome de disfunción".

La resistencia a la insulina es el inicio de un efecto dominó, pues la glucosa se transforma en grasas (triglicéridos o energía de reserva) que viaja en la sangre, en tanto el exceso de grasa en el organismo genera elevación de lipoproteínas de baja densidad, mejor conocido como colesterol "malo" (LDL). El incremento de estas sustancias o dislipidemia da origen a cúmulos de material que tapa o endurece a venas y arterias (aterosclerosis).

Por otra parte, factores genéticos, mal manejo del estrés y estrechamiento de vías sanguíneas hacen que el corazón realice mayor esfuerzo para bombear la sangre, por lo que la presión a las paredes de venas y arterias aumenta, dando origen a hipertensión arterial.

El paso del tiempo y la falta de medidas preventivas hacen que este panorama empeore y, dependiendo del organismo de cada persona, alguno de estos problemas se hará más notorio y condicionará el surgimiento de padecimientos mayores. Así, cuando el sobreesfuerzo por producir insulina agota al páncreas se diagnostica diabetes, en tanto que el taponamiento o ruptura de vasos sanguíneos en corazón o cerebro, derivado del alto índice de grasas y favorecido por tensión sanguínea alta, puede provocar infarto al miocardio y accidente cerebrovascular. De igual manera, cuando el órgano más afectado es el riñón, se presenta incapacidad para filtrar la sangre (insuficiencia renal) en algún grado.

Diagnóstico y tratamiento

Por fortuna, tan desfavorable panorama a futuro puede ser revertido cuando hay diagnóstico y tratamientos oportunos. Por ello, el Dr. Alpízar Salazar indica que es importante conocer los síntomas del síndrome metabólico y aprender a reconocerlos para prevenir daños severos en la calidad de vida:

  • Obesidad abdominal. Se establece cuando la medida de la circunferencia de la cintura es mayor a 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres.
  • Presión arterial alta, es decir, de 130/85 o mayor.
  • Elevado nivel de glucosa en ayunas, por arriba de 110 miligramos por decilitro (mg/dl).
  • Niveles acrecentados de triglicéridos, es decir, superiores a 150 mg/dl.
  • Bajo nivel de colesterol "bueno" (HDL); se consideran cifras por debajo 40 mg/dl en hombres y 50 mg/dl en mujeres.

El síndrome de insulinorresistencia se diagnostica cuando se presentan tres de estas manifestaciones, pero debido a la dificultad para conocer algunas de ellas, el especialista aconseja a todo individuo tomar la medida de su cintura y, si se cumplen o rebasan los parámetros indicados, acudir al médico (internista, endocrinólogo, nutriólogo) para efectuar estudios especializados e iniciar tratamiento preventivo.

El Dr. Melchor Alpízar enfatiza sobre este punto: "Sabemos que los mexicanos tenemos predisposición genética a padecer diabetes y síndrome metabólico, y eso no lo podemos cambiar, pero también se ha comprobado que, a pesar de esto, seguir medidas adecuadas y oportunas es suficiente para detener la evolución de este problema que tanto afecta a nuestra población."

Por ello, la recomendación del especialista radica en cumplir con puntos específicos que han demostrado su efectividad:

  • Hacer ejercicio aeróbico. Correr, bailar, andar en bicicleta o deportes en conjunto obligan a intensa actividad de pulmones y corazón, a la vez que aumentan la capacidad de trabajo del sistema circulatorio y regulan niveles de grasa, glucosa y tensión arterial. Para fines prácticos, se estima que es suficiente caminar durante 45 minutos diariamente.
  • Mejorar la alimentación. La Organización Mundial de la Salud recomienda que sólo 30% o menos del total de alimentos consumidos sean de origen animal, dando preferencia a carne libre de grasa, de pescado o aves, y que en su lugar se incremente el número de cereales, frutas y verduras en la dieta. Cualquier duda al respecto debe ser consultada a un nutriólogo para obtener mejores resultados.
  • Bajar de peso. Los beneficios de la pérdida de grasa abdominal son notables no sólo en la disminución de colesterol dañino en sangre, sino que se sabe que la presión arterial mejora.
  • Obedecer las indicaciones médicas. Es indispensable que si se ha establecido el uso de un medicamento se siga su administración al pie de la letra, y también que se erradiquen sustancias nocivas para la circulación y el funcionamiento de la insulina, en concreto, alcohol y tabaco.

El endocrinólogo concluye que la importancia de atender a tiempo este problema radica en dos motivos: "en primer término, porque diabetes, hipertensión arterial e infartos tiene un costo social muy alto, al grado que su atención absorbe 25% del presupuesto del Instituto Mexicano del Seguro Social pero, sobre todo, porque el síndrome metabólico, aún en sus primeras etapas, incrementa notablemente la posibilidad de fallecer debido a problemas del sistema circulatorio".

Para finalizar, el Dr. Alpízar Salazar enfatiza que "la obesidad y el síndrome metabólico deben ser contemplados como enfermedades que son incurables, pero controlables. Con bajar del 5% al 10% del peso habitual disminuye la presión arterial, mejora el perfil de grasas y azúcar, la calidad de la insulina es mayor y aminora la probabilidad de obstrucción o ruptura de vasos sanguíneos. Educación, alimentación y ejercicio son las herramientas con que contamos, por lo que tenemos que ponerlas en práctica".

SyM - Rafael Mejía

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Obesidad

¡Programa a tu cerebro para perder peso!


Ver más...

Sabías que...

En México, el número de mujeres con discapacidad suma 3.8 millones, en tanto el de hombres llega a 3.3 millones, siendo las enfermedades su principal causa.




Comscore