Básquetbol, lo saludable del deporte ráfaga
Fer Jiménez
El básquetbol o baloncesto es ejercicio muy completo que desarrolla habilidades como equilibrio, concentración, autocontrol, personalidad, confianza y rapidez de ejecución, lo que aporta beneficios como buena circulación sanguínea, agilidad muscular y reflejos precisos que proyectan excelente estado de salud.
De acuerdo con informes de la Federación Mexicana de Baloncesto (FMB), esta disciplina deportiva nació como tal en 1891 de la mano de James Naismith, en la Young Men Christian Association Training School (Escuela de Entrenamiento de la Asociación de Jóvenes Cristianos) de Springfield, Massachussets, en Estados Unidos. Dicho profesor, era diplomado en Teología, Psicología y Medicina, así como profesor de Educación Física y otras asignaturas en escuelas como la Universidad de Kansas, donde desarrolló diversos experimentos antes de encontrar de manera casual el que le dio deportivo lustre universal.
Naismith buscaba algún tipo de actividad que sus alumnos pudieran practicar bajo techo, dentro del gimnasio, durante los duros inviernos de Massachussets. Así, recordó un antiguo juego de su infancia llamado duck-on-a-rock (el pato en la roca), que consiste en intentar alcanzar objetos situados a cierta distancia lanzándoles piedras.
Luego de analizar los deportes de la época, en los que predominaba la fuerza, pensó en algo que requiriera mayor destreza sin tener contacto físico violento, Así, pidió al colegio cajas de 50 centímetros de diámetro, pro lo único que le consiguieron fueron algunas cestas para colocar duraznos, poco más anchas en su parte posterior que por la anterior, las que mandó colgar en las barandillas de la galería superior que rodeaba el gimnasio, que casualmente estaban a 3.05 metros del piso (altura a la que siguen colocándose los aros actuales).
A falta de los que conocemos, para lanzar se utilizaron balones de futbol soccer, resultando uno de los deportes que hoy requiere mayor velocidad y rapidez, al que en principio se pensó en llamar Naismith-ball, en honor de su creador, pero éste se negó rotundamente y, haciendo referencia al blanco perseguido, terminó por denominarlo basketball, que traducido a lengua castellana significa baloncesto.
Cabe señalar que el precedente más cercano se encuentra en el popular deporte practicado en Países Bajos, llamado korf, que en idioma flamenco significa cesta. Éste dio origen al actualmente conocido como balonkorf, juego mixto que es probable que conociera James Naismith cuando inventó el baloncesto.
Primeros experimentos
Ya que en el juego inaugural (y experimental) el profesor Naismith contaba sólo con 18 alumnos, decidió que los equipos estuvieran formados por 9 jugadores cada uno; luego, el número se redujo a siete, para acabar con los cinco actuales. El primer cambio importante en las normas se introdujo con las reglas del pie y pivote, cuya continuación natural fue el bote o dribbling.
El tablero siguió como protección, para evitar que el público situado en la galería de la que sobresalía la barandilla donde colgaba la canasta, pudiera entorpecer la entrada del balón a ésta que, a su vez, se convirtió a la postre en un aro metálico y lienzo sin agujeros, que desembocaría en las redes actuales que adornan la meta anhelada.
El tiempo de duración se divide en cuatro cuartos de 15 minutos cada uno, con descansos a elegir y, por regla, entre períodos y el medio tiempo. Al final, el equipo que obtenga mayor número de puntos será el vencedor del encuentro.
Tras los mencionados ajustes el juego gustó, penetrando rápidamente en Estados Unidos. A su vez, por motivos geográficos, el primer país al que se “exportó” fue México. Después llegó a Europa a través de las sedes de la Asociación de Jóvenes Cristianos (YMCA, por sus siglas en inglés), siendo parís donde por primera vez se practicó y enseñó, pero su verdadero impulso en el “viejo continente” vino a raíz de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuando los soldados estadounidenses lo practicaban asiduamente en sus ratos libres. A su vez, fue deporte de exhibición en los Juegos Olímpicos de 1928 y 1932, alcanzando categoría oficial en Berlín, Alemania, en 1936, mientras la rama femenil tuvo que esperar hasta la Olimpiada de Montreal, Canadá, en 1976.
Caso mexicano
En México, pese a ser el primer país en conocerlo tras haber sido inventado en Estados Unidos a finales del siglo XIX, el básquetbol no ha enraizado tanto como se supone, “al menos en el centro y sur, porque en el norte es, junto con el béisbol, uno de los deportes predilectos de los jóvenes, ya que consideran al chihuahuense Eduardo Nájera (actualmente en el club Nugets de Colorado de la liga profesional estadounidense) el mejor jugador mexicano de todos los tiempos”, admite Enrique Basulto Farfán, actual presidente de la FMB.
A su vez, pese a la larga ausencia en Juegos Olímpicos, se mantiene la esperanza de regresar a los primeros planos con la nueva generación de atletas que se preparan en diferentes instituciones deportivas del país.
Reglas de seguridad personal
El diseñador de esta disciplina estableció, asimismo, el conjunto de 13 reglas que en esencia protegen la integridad de los contendientes, como no recargarse en el cuerpo del oponente, ni empujar, golpear o tropezarlo, acciones que se castigarán como falta y tiro libre; de reincidir en más de dos ocasiones el jugador infractor será expulsado para cortar de raíz todo intento de violencia.
Debido a que se trata de actividad física en constante roce personal, los árbitros deben mantenerse muy pendientes para evitar malas intenciones o golpes que pongan en peligro la integridad de los jugadores.
La preparación mental tiene peso importante en la práctica de esta disciplina deportiva, ya que forja mentalidad ganadora aunque el costo sea alto por el desgaste emocional de jugadores y entrenadores, éstos últimos más expuestos a sufrir hasta crisis nerviosas durante partidos trascendentes, como series finales de campeonato en los que se someten a enorme presión por el compromiso de ganar y la cercanía del público.
Aportes a la salud
Los beneficios directos al organismo para quienes practican este deporte se observan desde la infancia, y entre ellos se cuentan el mayor desarrollo de estatura, masa muscular, reflejos y agilidad. En adultos favorece la buena circulación sanguínea, capacidad pulmonar y limpieza de las vías respiratorias; asimismo, el continuo movimiento del juego permite mejor sincronización del ritmo cardiaco.
En cuanto al trabajo mental, favorece el desarrollo de agilidad y lógica al analizar aspectos tácticos, además de que mejore el estado de alerta para prevenir cualquier tipo de ataque físico.
Otros aspectos favorables que desarrolla el básquetbol son:
- Aumento de la vitalidad y mejora la resistencia a la fatiga, por lo que proporciona más energía y capacidad en trabajo y estudio.
- Auxilia en el combate a estrés, ansiedad y depresión, de modo que facilita la relajación y disminuye tensión, además de que ayuda a conciliar el sueño.
- Al ser un ejercicio aeróbico (que moviliza gran parte de los grupos musculares y obliga la movilización de aire), fortalece a los pulmones, mejora la circulación de oxígeno en la sangre y quema importante número de calorías, ayudando a mantener el peso ideal.
- Fomenta la convivencia entre amigos y familiares, además de que da oportunidad de conocer gente. También incrementa autoestima y autoimagen.
- Favorece estilos de vida sin tabaco, alcohol y drogas, y reduce la violencia en personas temperamentales.
- Disminuye los niveles de colesterol y riesgo de infarto, además de que regulariza la tensión arterial.
- Estimula la liberación de endorfinas, las llamadas “hormonas de la felicidad”.
Para la práctica del baloncesto, especialistas médicos recomiendan cuidar principalmente las extremidades; las manos (sobre todo dedos) con que se controla el balón están expuestas a las lesiones por el tamaño y peso del esférico, así como piernas, rodillas y pies, los cuales pueden sufrir diversos tipos de lastimaduras, como desgarre (ruptura parcial de fibras musculares), contractura (contracción involuntaria y persistente del músculo, generando zonas de mayor dureza o nódulos), esguinces (lesión o torcedura de los ligamentos, que son estructuras que refuerzan a las articulaciones) y hasta fractura (ruptura de un hueso).
Por ello le aconsejamos que al practicar este deporte cuente con el asesoramiento de un instructor, a fin de resolver todas sus dudas de en cuanto a movimientos y ejercicios de preparación, perfeccionamiento de técnica individual y tipo de tenis que más le conviene emplear. Esta simple medida será siempre de gran beneficio para evitar problemas musculares, articulares y sobreesfuerzo.
SyM
Última actualización: 04-2013
















