Sexo oral seguro, mitos y realidades
SyM - Cecilia Jiménez
Quien practica sexo oral seguro se libra de embarazos no deseados y disminuye el riesgo de transmitir o adquirir infecciones. ¿Estás preparado para disfrutar de este placer sin complicaciones?
El placer que ofrece una relación sexual es experiencia que hombres y mujeres persiguen por igual, aunque cada uno con estrategias muy personales. Algunos lo buscan a través del sexo oral, el cual puede resultar sumamente excitante si se lleva a cabo con seguridad y confianza. Para ello se requiere información que ayude a acabar con ciertos mitos que rodean esta práctica.
Aquí algunos mitos y realidades:
Mito: La boca no puede contagiarse de infecciones de transmisión sexual.
Realidad: Los agentes que ocasionan las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son menos comunes en la boca y garganta que en los genitales, pero esto no significa que el sexo oral esté libre de riesgo. El cunnilingus (sexo oral en el área genital femenina), la felación (en genitales masculinos) y el rimming (estimulación del ano, también llamado “beso negro”) pueden ser vía de acceso para afecciones como sífilis, gonorrea, herpes (simple), infección por VIH/sida o por el virus del papiloma humano (VPH).
Se sabe que cuando el VIH está presente en alguno de los miembros de la pareja, puede haber contagio debido a que hay exposición a sangre o fluidos sexuales infectados con el virus antes, durante o después de un orgasmo, así como por contacto con las áreas suaves y húmedas (membranas mucosas) del interior del recto, vagina, boca, garganta, nariz o de la punta del pene. Además, estas zonas pueden ser lastimadas fácilmente durante el sexo oral (con los dientes), lo que facilita el acceso del VIH al interior del cuerpo.
Mito: Si no hay heridas perceptibles, no debo preocuparme de que mi pareja me contagie alguna infección de transmisión sexual.
Realidad: Cortaduras, heridas o hemorragias en encías suelen aumentar el riesgo de transmitir virus o bacterias, incluso lesiones pequeñas brindan al VIH pasaporte de entrada al cuerpo. De hecho, si se tiene pensado practicar sexo oral durante un encuentro íntimo, es recomendable evitar el cepillado de dientes previo, y emplear solamente enjuague bucal.
Mito: No es necesario utilizar condón, éste solamente se requiere en caso de penetración vaginal para evitar posible embarazo.
Realidad: Esto es completamente falso. Al practicar sexo oral a un hombre debe usarse preservativo de látex (puede recurrirse a los que tienen sabor) si se quiere impedir el contacto con líquido preyaculatorio o semen que pueden transmitir infecciones.
Mito: Si se retira el pene antes de llegar al orgasmo, no hay riesgo de contagio.
Realidad: Algunos hombres creen que es imposible transmitir el VIH por vía oral si retiran el pene antes de alcanzar el clímax. La realidad los desmiente, ya que el virus puede estar presente en el fluido emitido por el miembro antes de eyacular.
Mito: La barrera artificial contra enfermedades detransmisión sexual más eficaz es el condón masculino.
Realidad: Se trata de una verdad a medias, pues también puede recurrirse al preservativo femenino para proteger la vagina o el recto durante las relaciones sexuales.
Para realizar el cunnilingus o rimming se aconseja emplear una barrera bucal a través de cuadrados grandes de látex (cuando es difícil conseguirlos pueden elaborarse con un preservativo abierto con tijeras). Fabricarlos con plástico delgado y transparente como el que se utiliza para cubrir y conservar los alimentos no es muy recomendable, ya que no hay prueba de que este material prevenga la transmisión de algunos microorganismos, como el VIH.
Mito: El único peligro durante la práctica del sexo oral son las enfermedades de transmisión sexual.
Realidad: Reciente estudio dio a conocer que el contagio del VPH a través del sexo oral es actualmente la principal causa de cáncer orofaríngeo, es decir, de tumores que se originan en la parte trasera de la lengua, el paladar, las amígdalas o la garganta.
Por todo esto, el sexo oral seguro no solamente debe impedir embarazos no deseados, sino también el contagio de infecciones de transmisión sexual.
SyM
Última actualización: 10-2012
















