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Anillo vaginal, lo último en anticonceptivos

Viernes 01 de julio del 2016, 09:55 am, última actualización

Qué lejos están aquellas mujeres que creían haberlo visto todo en materia de anticonceptivos, pues la Medicina no se queda cruzada de brazos y constantemente nos brinda alternativas muy interesantes. El avance más reciente es un anillo vaginal, cómodo y efectivo.

Anillo vaginal, lo último en anticonceptivos
Anillo vaginal, lo último en anticonceptivos

Si bien 1960 fue el inicio de una década de movimientos que sacudieron al mundo, la Medicina caminó de la mano de la llamada "revolución sexual" con el lanzamiento en el mercado estadounidense del primer anticonceptivo hormonal, la píldora Envoid desarrollada por los científicos Gregory Goodwin Pincus y M. C. Chang.

Sirva como dato informativo que el antecedente de la pastilla anticonceptiva referida tiene su origen en la Ciudad de México, donde se obtuvo en 1951 la primera sustancia empleada en anticoncepción, la noestisterona, gracias a los científicos Carl Djerassi, George Rosenkranz y el mexicano Luis E. Miramontes; el compuesto, obtenido de un vegetal también mexicano, el barbasco (Discorea genus), sigue siendo ingrediente activo en anticonceptivos orales diseñados actualmente.

Es importante destacar que la píldora no es el único anticonceptivo hormonal hoy en día, pues el mercado farmacéutico ofrece parches, implantes transdérmicos, inyecciones y, recientemente, el anillo vaginal (de cada uno se presentarán características más adelante). La función principal de los anteriores es suprimir la ovulación, ya que al no haber óvulo no hay embarazo, lo cual se consigue a partir de incrementar los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) mediante el empleo diario de anticonceptivos que los contengan en su fórmula, logrando así que los folículos ováricos no maduren y, en consecuencia, que no haya ovulación.

Pero, además, los antinconceptivos hormonales producen otros efectos que contribuyen a impedir el embarazo. Por ejemplo, dificultan el movimiento de los cilos (vellos extremadamente finos que recubren el interior) de las trompas de Falopio, y cuya función es facilitar la movilidad de los espermatozoides y del óvulo. Asimismo, se varía el pH (nivel de acidez) de la mucosidad del cuello uterino, creando un ambiente no propicio para el desenvolvimiento de los espermatozoides.

En pocas palabras, los anticonceptivos hormonales interfieren en el ciclo menstrual normal, pero si un óvulo llegara a madurar, la alteración de las características de las trompas, endometrio y cuello uterino impedirán que pueda ser fertilizado.

Uno por uno

Los avances permanentes en investigación médica permiten a las parejas del siglo XXI gozar plenamente su sexualidad al emplear métodos anticonceptivos más seguros y cómodos. Los del tipo hormonal cumplen un papel preponderante al ser los más empleados en el mundo, y cuya gama de variantes ofrece:

Píldora anticonceptiva. Su fórmula contiene estrógeno y progesterona, y su efectividad es casi del 100%. En las mujeres cuyo ciclo menstrual es de 28 días es preciso tomar una pastilla diaria durante un plazo de 21 días; debiéndose dejar durante los siete días siguientes, en los cuales comienza el flujo menstrual, y al cabo de éste (el octavo día) debe reiniciarse la toma de la píldora, de nuevo durante 21 días.

Si por cualquier motivo el intervalo entre una píldora y la siguiente supera las 36 horas, debe consultarse al ginecólogo o utilizar un método anticonceptivo adicional a lo largo de ese ciclo. Durante las primeras semanas, la píldora puede provocar en algunas mujeres dolor de cabeza, náuseas, tensión en los senos, calambres, cierto aumento de peso, cansancio e incluso depresión; las reacciones provocadas por la píldora pueden ser diferentes en cada mujer.

Este método puede ofrecer también algunos beneficios, como la regulación del ciclo menstrual y, en algunos casos, la eliminación de molestias (dolor de cabeza o senos, estreñimiento o diarrea y malestar estomacal, entre otros), y acné. Sin embargo, no es recomendable en mujeres que hayan sufrido anteriormente problemas graves de circulación, riñones, hígado o corazón, así como presión arterial alta (hipertensión) o diabetes.

Inyecciones. Una sola aplicación, entre el día 7 y 10 del ciclo menstrual (el día 1 es el primer día de sangrado), tendrá efecto para los siguientes 28 días. Se pueden mencionar como desventajas de su uso insomnio y dolores de cabeza. Aunque no se dispone de muchos estudios sobre su grado de eficacia, una investigación reciente demuestra que ésta es muy elevada, pues sólo se producen 0.3% de embarazos bajo este método.

Implante subdérmico. Consiste en seis delgadas cápsulas de plástico flexible que se colocan en forma de abanico bajo la piel de la parte interior del brazo, las cuales liberan pequeña cantidad de la hormona sintética llamada progestin; su efectividad inicia 24 horas después de la inserción y dura aproximadamente cinco años. Al utilizarlo se inhibe la ovulación, se espesa la cantidad de la mucosidad cervical y las paredes del útero se adelgazan.

Se considera un método efectivo, pero puede presentar desventajas, como sangrado entre menstruaciones durante el primer año, sensibilidad en senos, posible aumento de peso, irregularidades en el ciclo, acné y la cicatriz en el brazo donde se implanta.

Anillo vaginal. Pese a que se comercializa desde el 2002 en Europa y Estados Unidos -aún no hay fecha de lanzamiento en México-, se considera el método anticonceptivo hormonal más reciente. Se trata de un aro de plástico flexible, de aproximadamente 5 cm de diámetro, el cual actúa liberando hormonas (estrógeno y gestágeno) que se absorben a través de la mucosa vaginal, por lo que se evita el efecto del primer paso por el hígado, por consiguiente, no hay trastornos gastrointestinales como efecto secundario.

Su uso es abierto a todas las edades y la propia mujer lo coloca fácilmente en la vagina, gracias a su flexibilidad y suavidad. La posición más adecuada para introducirlo suele ser de pie con una pierna levantada y apoyada sobre una silla, aunque habrá quien prefiera en cuclillas, o acostada boca arriba con las rodillas separadas y flexionadas. Una vez fuera de su envoltorio, el anillo es comprimido entre los dedos índice y pulgar para empujarlo suavemente dentro de la vagina, hasta situarlo en una posición en la que la mujer se sienta totalmente cómoda; cualquiera que sea la posición en la que quede el producto dentro del órgano femenino no afectará la liberación adecuada de las hormonas para lograr su efecto anticonceptivo.

Tras la inserción, el anillo anticonceptivo se mantiene colocado durante tres semanas seguidas, al cabo de las cuales debe ser retirado y descansar una semana, en la cual se presentará la regla; transcurridos siete días sin anticonceptivo deberá colocarse uno nuevo.

Retirarlo es inclusive más fácil, pues basta con curvar el dedo índice sobre el borde del anillo y tirar suavemente hacia afuera. Pese a que no es común que suceda, en caso de que sea expulsado en forma espontánea (por ejemplo, durante una relación sexual) debe enjuagarse sólo con agua fría o tibia y reinsertarse antes de que pasen tres horas, para asegurar que la mujer continúe protegida.

Los niveles de hormonas que contiene el anillo mensual son muy bajos pero suficientes para impedir la ovulación desde el primer día de uso, siempre y cuando la mujer inicie en el día correcto de su ciclo menstrual.

Estudios al respecto indican que el anillo tiene una eficacia del 95% al 99% para evitar el embarazo. Sin embargo, presenta algunas desventajas específicas, como mayor flujo vaginal y posible irritación en la zona de aplicación. Al igual que con la píldora, este producto no está recomendado para mujeres mayores de 35 años que sean fumadoras, quienes estén lactando, sufran cáncer de mama o de útero, o tengan problemas en el corazón.

Cabe destacar que las mujeres que contemplen el uso del anillo vaginal y que consumían la píldora anticonceptiva, deben iniciar su uso al día siguiente después del periodo de descanso habitual. En cambio, quienes no hayan utilizado un método hormonal en su anterior ciclo menstrual deberán colocarse el anillo entre los días 1 y 5 de su menstruación y usar un método de barrera (condón), como medida adicional de seguridad, sólo durante ese ciclo.

SyM - Regina Reyna

 

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