Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Hermafroditismo, ambos sexos en una misma persona

Martes 04 de febrero del 2014, 12:13 pm, última actualización.

Producto de anomalías genéticas y hormonales, procedentes del embrión o de la madre, el hermafrodita es aquél ser que combina características morfológicas de ambos sexos. La incertidumbre de ser mujer u hombre propicia depresión, baja autoestima e ideas suicidas, pues la sociedad aún les guarda distancia.

Hermafroditismo, ambos sexos en una misma persona

Cuenta la mitología griega que el hijo de Hermes (dios de los efebos, jóvenes admirados por su hermosura) y Afrodita (diosa del amor) fue llamado Hermafrodito, y en él se conjugaron los ideales sexuales masculino y femenino. Su belleza era tal, que un día en que se bañaba en una fuente en Halicarnaso fue visto por la ninfa protectora de la misma, quien se enamoró en el acto y se abrazó a él estando dispuesta a no soltarlo, por lo que suplicó a los dioses que la fundiesen con su amado. Su plegaria fue escuchada, quedando ambos fusionados en un ser de gran belleza, que conservó el nombre de él y con el que se identifica hasta nuestros días a quien posee características sexuales de hombre y mujer.

La historia no ha sido benévola con los hermafroditas que por ella han pasado. En las antiguas Grecia y Roma eran asesinados al nacer o al descubrirse su situación; durante la Edad Media y el Renacimiento la condición de bisexual fue reconocida en los códigos civiles y canónicos, donde los padres podían elegir el sexo del hijo hermafrodita para educarlo así; años más tarde, se le confería este derecho al propio sujeto al llegar a la pubertad, y a partir de ese momento asumir una conducta sexual acorde a su elección, o podía acusársele de estar en contra de lo que marca natura (sodomía).

En nuestros días, si bien el hecho de ser homosexual y/o bisexual resulta un estigma incluso en culturas y sociedades de arraigo histórico, o las que se denominan de primer mundo, el hermafrodita es aún peor visto por considerarlo una aberración de la naturaleza, sin saber en realidad a qué debe su condición, misma que explicaremos a continuación.

Se llama hermafroditismo verdadero a la circunstancia en la que se presenta tejido gonadal masculino y femenino (normalmente pene y clítoris, ambos atrofiados). Aunque suelen tener aspecto externo más de mujer que de hombre, muy pocos son criados como chicas, principalmente debido a que la existencia de pequeño órgano viril suele conducir a la familia a creer que son chicos y a educarles como tales, lo que puede llevar a problemas de identidad sexual posteriores.

Existen dos tipos más de hermafroditismo:

  • Seudohermafroditismo masculino. También reconocido como hermafroditas varones o seudohermafroditas con testículos y órganos sexuales femeninos, donde el sexo cromosómico (se explica adelante) es masculino, pero físicamente su apariencia es totalmente femenina; en lugar de ovarios tienen testículos y su vagina es corta con terminación es forma de saco.
  • Seudohermafroditismo femenino. Hermafroditas mujeres o seudohermafroditas con ovarios y órganos sexuales masculinos. El sexo cromosómico y los órganos internos son femeninos, pero la apariencia es masculina; poseen clítoris de tamaño mayor y vulva más grande de lo normal.

Por otra parte, para que un nuevo ser pueda formarse es necesaria la unión de óvulo y espermatozoide; la primera estructura siempre posee el cromosoma sexual X, en tanto que la segunda puede contener al X (encargado de proporcionar el sexo femenino) o al Y (masculino), entonces, si se fusionan dos elementos con carga X se concebirá una niña y si se juntan uno X y uno Y se tendrá un varón.

¿Por qué sucede?

El hermafroditismo se genera desde el periodo de gestación, durante el cual las glándulas suprarrenales de la embarazada fabrican más hormonas masculinas de lo normal, lo que provoca alteración de los genitales externos que varía desde aumento en tamaño del clítoris hasta el desarrollo de pene y testículos.

Otra circunstancia que puede propiciar esta anormalidad es que durante el mismo periodo la madre manifieste un tumor en el órgano reproductor —en los ovarios, principalmente—, el cual sea capaz de producir la hormona sexual masculina, llamada testosterona, la cual afectará al producto en formación.

Ahora bien, si el desarrollo del bebé varón es normal, la testosterona se produce en sus tejidos aproximadamente en la semana 6 u 8 después de la concepción, pero si esto no se lleva a cabo, o si sus tejidos son insensibles a la hormona, entonces su desarrollo físico sexual no será normal, de forma que el niño nacerá con una mezcla de características masculinas y femeninas.

La insensibilidad a la hormona más notoria es una condición conocida como síndrome de feminización testicular, en la que un bebé tiene el cromosoma masculino (X) pero sus tejidos son completamente insensibles a la testosterona, pudiendo manifestarse en dos formas:

  • Completa. Se presenta en 1 de cada 20 mil nacimientos, y en ella se impide el desarrollo del pene y otros órganos corporales masculinos, teniendo apariencia completamente femenina, aunque carente de ovarios y útero; en la pubertad hay características sexuales secundarias (por ejemplo, crecimiento de mamas), pero no hay menstruación ni fertilidad.
  • Incompleta. Aquí el grado de ambigüedad sexual puede variar, o bien simplemente presentarse hipospadias (presencia de un orificio por donde sale la orina en un lugar que no es la punta del pene), ginecomastia (desarrollo de mamas en los hombres) y/o criptorquidia (un testículo no desciende a la bolsa escrotal que los protege).

¿Qué procede?

A diferencia de lo que sucedió en otros tiempos en los que nacer hermafrodita podía costar la vida, en la actualidad el diagnóstico oportuno del problema es de vital importancia para la futura salud mental del implicado. Es por ello que resulta fundamental realizar detallado examen físico desde el momento del parto, con especial atención al área genital, pues es posible que el bebé presente anomalías como un clítoris muy grande, pero muy pequeño para ser un pene, o una vulva desarrollada de tal forma que parezca un saco escrotal, pero con marcada división al centro que hace difícil reconocerlo como tal.

Será igualmente extraordinaria (pero posible) genitales con testículo y ovario, uno al lado de otro; ambos testículos y ovarios (caso extremadamente remoto); 1 o 2 ovotestes, que son órganos que presentan tejidos de ambos sexos; o un ovoteste y un ovario o testículo, cada uno en lados opuestos. Es común que el ovoteste se determine después de una biopsia, es decir, mediante observación al microscopio de tejido.

Complementando lo anterior se realizará un cariotipo o estudio de los cromosomas, así como análisis completo de orina y sangre para conocer los niveles hormonales (por ejemplo, de testosterona). No es raro que se solicite ultrasonido pélvico, método que utiliza ondas sonoras para detectar en un monitor la presencia o condición de los órganos sexuales o reproductores internos.

En gran número de casos al momento del nacimiento no se determinan los caracteres mencionados y es hasta la pubertad en donde se hacen notorios, etapa en la que inicia la definición de la identidad sexual y la atracción por el sexo opuesto (o el mismo cuando se trata de homosexualidad), lo que puede aumentar las posibilidades de desarrollar conflictos emocionales.

En nuestros días los padres del bebé hermafrodita tienen a su alcance gran cantidad de información sobre la condición de éste, misma que les ayudará a resolver la situación lo más rápido posible, pues de esto depende la salud mental de ellos mismos y del pequeño. No es raro que por desinformación los progenitores tengan sentimientos de culpabilidad, vergüenza o incomodidad, razón por la que requerirán ayuda psicológica por parte de un profesional.

Es así que conociendo a fondo el problema podrán determinarse las acciones a seguir. Por ejemplo, en el caso de seudohermafroditismo femenino suele asignarse el rol de mujer, ya que existen las posibilidades de ser fértil; para el hermafroditismo verdadero la asignación del género dependerá del grado de desarrollo alcanzado por los genitales internos: cuando las gónadas están poco virilizadas y se presenta una vagina reconstruible, se asigna el sexo femenino; pero cuando hay un testículo en el escroto, será mejor educarlo como varón; en los casos dudosos se recomienda una laparoscopia, cirugía que consiste en introducir al abdomen pequeña cámara de video que permite apreciar a detalle órganos sexuales.

Cuando se trata de seudohermafroditismo masculino, la asignación del sexo es más compleja que en los casos anteriores: como norma se recomienda adaptarse a aquél sexo que sea más fácil de reconstruir y presente menores complicaciones a largo plazo; en algunos casos será necesaria la extirpación de genitales internos que no alcanzaron a desarrollarse plenamente, pues representan riesgo de que en el futuro se transforme en cáncer.

Si bien la cirugía correctiva se utiliza para reconstruir los genitales externos del paciente, cabe mencionar que es más fácil corregir los femeninos que los masculinos; sin embargo, el potencial para la procreación dependerá de la causa subyacente para la apariencia anormal de los genitales.

Es común que se indiquen tratamientos hormonales complementarios a distintas edades o de forma continuada para garantizar el adecuado desarrollo del intervenido; no obstante, pensar en medicamentos virilizantes es riesgoso, ya que la mayoría de las veces no se alcanza la masculinización deseada.

Finalmente, queremos reiterar la importancia en la vida de una persona hermafrodita (también identificada como intersexual) de la asignación del sexo adecuado, pues de ello dependerá la educación que reciba y la forma en la que será tratada por su entorno social. Por tanto, un error médico y/o de los padres puede atribuir el sexo femenino a un niño debido a la existencia de un pene anormal, o bien puede asignarse el sexo masculino a niñas con una conformación sexual interna absolutamente femenina; como podemos imaginar, devendrán numerosos problemas en su futura vida familiar, social y de pareja. Debe dejarse claro que dicha definición del sexo de una persona no tiene injerencia directa y determinante en lo que será su preferencia sexual posterior.

SyM - Raúl Serrano

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading

Directorio de medicinas, Medicamentos de libre venta
Hoy en Salud Femenina

Errores por los que fallan las dietas


Ver más...

22.6 millones de lactantes en todo el mundo aún no reciben las vacunas básicas.

Logo Comscore