La gonorrea ¡todavía existe!
Fernando González G.
La gonorrea es un padecimiento de transmisión sexual que puede traer trágicas consecuencias si no es atendida oportunamente. En casos extremos, puede ser responsable de que la persona afectada sufra esterilidad.
Seguramente usted recuerda que hace algunos años, cuando presumía de conocer el abecé de la sexualidad con sus amigos o hermanos, el miedo a contraer alguna enfermedad de transmisión sexual se reducía tan solo a la gonorrea, que actualmente es mucho menos espectacular que el SIDA, pero que es susceptible de contraerse con relativa facilidad.
La gonorrea es causada por una bacteria conocida como Neisseria gonorrhoeae, que se transmite de persona a persona cuando hay contacto sexual sin protección, es decir, sin condón de por medio; afecta las paredes de la uretra (canal por donde transita la orina) en el hombre, y de la vagina en la mujer, o del ano y recto en ambos. También puede aparecer en la garganta si se practica sexo oral sin protección.
Algunos síntomas que se presentan en el hombre se identifican con dolor al orinar y escurrimiento de pus e inflamación en la uretra y testículos. Lo mismo ocurre en la vagina de la mujer. Si no se atiende a tiempo puede tener consecuencias, como imposibilidad para tener hijos, problemas en el corazón, piel y articulaciones.
Es común creer que la gonorrea cede ante la acción de la penicilina, aunque últimamente se ha observado que la bacteria causante de este mal es más resistente a este tipo de antibiótico, y por ello se utilizan otros medicamentos. Lo cierto es que la penicilina, mal usada, puede acarrear serios problemas, sobre todo en personas sensibles a algún tipo de alergia relacionada con esta sustancia, por lo que sólo un médico (urólogo) debe recetar su aplicación.
Si usted, luego de recordar el riesgo que implica esta enfermedad, sospecha o teme que su hijo o hija pueda adquirir esta enfermedad recomiéndele:
- Compartir el problema con usted para poder buscar la mejor solución.
- Que evite la automedicación y que no siga los consejos de sus amigos. Lo mejor es acudir al urólogo.
- Que interrumpa los contactos sexuales hasta que se recupere.
- Que no se culpe, pero que se responsabilice de la situación ante sí mismo y su pareja, poniéndola al tanto de la situación.
- Que tome esta experiencia como una llamada de atención para que siempre utilice condón (preservativo) y se informe sobre su sexualidad.
SyM
Última actualización: 02-2012
















