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Las chicas quieren respeto

Lunes 19 de junio del 2017, 09:13 am, última actualización

A pesar de que toda persona puede acudir a cualquier sitio público, más del 50% de las mujeres lesbianas se sienten discriminadas.

Las chicas quieren respeto

Nadie elige su orientación sexual, simplemente se nace con ella; sin embargo, cuando ésta no coincide con las reglas establecidas socialmente, quienes viven abiertamente una orientación sexual diferente a la heterosexual suelen ser agredidos.

Así lo demuestra la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (ENADIS 2010), elaborada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en la que 1 de cada 2 lesbianas señaló que el principal problema que enfrenta es la discriminación, seguida de la falta de aceptación, así como críticas y burlas.  Otro dato preocupante recabado por la ENADIS 2010 es que 70% de las lesbianas afirman que en México no se respetan sus derechos.

La discriminación hacia lesbianas abarca ámbitos como el educativo, familiar, laboral, de salud, legal, político, religioso y otros, como el acceso a algún centro de entretenimiento.

“El rechazo se presenta sobre todo si se trata de espacios públicos no exclusivos, esto es, no pertenecen a aquellos donde la comunidad de lesbianas acude a divertirse”, apunta Mariana Pérez Ocaña, editora de la revista LeSVOZ.

“En el caso de lugares donde la población que acude es heterosexual, muchas veces el rechazo se expresa con señalamientos y miradas de desagrado; puede escalar hasta solicitarles que se retiren del lugar (restaurante, fonda, club nocturno, bar u otros), recurriendo incluso a la fuerza física y, por supuesto el maltrato psicológico; esto se puede dar por los clientes o por las mismas personas encargadas del establecimiento (meseras/os, gerentes, o dueños/as entre otros)”, agrega Pérez Ocaña.

En este sentido, Alejandra Buggs Lomelí, directora del Centro de Salud Mental y Género, agrega:  “Cuando dos mujeres lesbianas se expresan emocionalmente ante la sociedad, tanto hombres como mujeres que se consideran heterosexuales pueden mostrar rechazo, burla, estigma, enojo, agresión que en ocasiones llega a la violencia hacia las lesbianas por manifestar su cariño o amor en público; la molestia de la sociedad androcentrista (el hombre como centro del Universo) y patriarcal se presenta ante la expresión abierta de las lesbianas de que mantienen una relación sexual y afectiva. 

Aún hay más

“Por supuesto, no es exclusivo de los lugares públicos, el rechazo contra las mujeres lesbianas ocurre a través de despidos injustificados en el trabajo; la negativa a proporcionar servicios en instancias de gobierno, centros de salud o establecimientos públicos; el hostigamiento en el transporte colectivo; la expulsión de centros escolares, sin olvidar el rechazo existe dentro de la misma familia, llegando incluso a los matrimonios. Esta situación sucede sobre todo cuando la mujer lesbiana hace pública su orientación sexual, tal y como lo viven en lo cotidiano las personas heterosexuales”, agrega la editora.

Sociedad

Ante el cuestionamiento de por qué la gente heterosexual reacciona de esta manera, Pérez Ocaña, quien es activista por los derechos de las mujeres y lesbianas desde 1994, señala que la discriminación está vinculada con el machismo que promueve la misoginia (menosprecio de la mujer) y la lesbofobia (miedo irracional a la lesbiandad o a las mujeres lesbianas).  “Se impone cumplir estereotipos de conducta preestablecidos a las mujeres, aquellas que no los cumplen son de inmediato rechazadas”.

Buggs Lomelí, quien es maestra en Psicoterapia Humanista y especialista en estudios de género, agrega que “la población se comporta así por miedo a lo diferente, por misoginia, ignorancia y porque el modelo aceptado en las sociedades patriarcales es el de la persona heterosexual, blanca, exitosa y cualquiera que sale de este parámetro es descalificada y más aún castigada con el rechazo por tener orientación erótica-afectiva diferente a la establecida”.

Por desgracia, Pérez Ocaña agrega que el rechazo hacia las lesbianas es más común de lo que se observa y/o admite, "sobre todo porque además se sufre doble discriminación: por ser mujeres y, además, lesbianas; por vivir en una sociedad machista todo lo que está relacionado a las mujeres se minimiza, por ejemplo si un hombre gay es asesinado suele ser más divulgado que si se trata de una lesbiana (nadie se entera); aunado a que cuando las lesbianas sufren discriminación muchas veces no la identifican como tal precisamente porque la violencia contra las mujeres es algo ‘socialmente aceptable’”.

Por su parte, la maestra Buggs Lomelí apunta que  “las actitudes adversas hacia las lesbianas son comunes, aunque en algunos contextos pueden verse diluidos ante la aceptación de que dos mujeres tienen más ‘permitido’ expresarse cariño, sin embargo, si dos mujeres se besan en la boca en público, la reacción inmediata de muchas personas sí es común que sea la sorpresa y el rechazo”.

Consecuencias negativas

Pérez Ocaña agrega que vivir en una sociedad que permanentemente discrimina produce personas con baja autoestima, y esto acarrea trastornos psicológicos y físicos; entre los más comunes que padecen las lesbianas están: sobrepeso, alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, violencia entre parejas, conductas autodestructivas, estrés y resentimiento social.

En este sentido, la maestra Buggs Lomelí comenta: “Ante la lesbofobia, las mujeres lesbianas generalmente desarrollan sentimientos de miedo, aislamiento, impotencia, angustia, enojo, frustración y depresión que puede llegar hasta el suicidio como respuesta a esta opresión social”.

Daños severos

“Otras enfermedades que preocupan a nuestra comunidad son cáncer de senos y cáncer cervicouterino, que afectan a todas las mujeres, pero que en el caso de las lesbianas se pueden empeorar, ya que no reciben la atención oportuna como las mujeres heterosexuales”, señala la editora, y agrega: “Hay muchos ginecólogos que no quieren brindar servicio a lesbianas porque no tienen relaciones sexuales con hombres, y por tanto las desestiman, lo cual provoca que enfermedades como el virus del papiloma humano (VPH) avancen más rápido y sin atención adecuada”.

Camino a seguir

“Necesitamos construir una sociedad consciente del daño que producen las prácticas machistas como la exclusión, menosprecio, prejuicio y violencia, entre otras, que segregan y agreden a muchos sectores de la población, entre ellas las mujeres en su conjunto y a las lesbianas en particular”, apunta Mariana Pérez Ocaña, y agrega: “Se requiere combatir la discriminación con conocimiento y respeto, saber que el otro y la otra son válidos y no tienen por qué ser excluidas/os por lo que son para proporcionar servicios y atender a las personas simplemente porque lo merecen”.

De igual forma, la maestra Buggs Lomelí concluye: "Es importante una educación sexual integral que contemple información objetiva, laica para evitar tanto odio, discriminación y rechazo que viven las lesbianas y toda la comunidad de la diversidad sexual. Es indispensable también que las campañas dirigidas hacia las mujeres contemplen a las lesbianas, como personas que requieren programas de salud, atención psicológica y ginecológica con un mensaje  abierto e incluyente, ya que no contemplar a las lesbianas también es una forma de lesbofobia". 

SyM - Alejandro Robles

 

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