Síndrome antifosfolípido: proteínas que atacan a la sangre - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

12 Diciembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Síndrome antifosfolípido: proteínas que atacan a la sangre

Viernes 07 de abril del 2017, 11:13 am, última actualización

Cuando ocurre una producción anormal de anticuerpos (sustancias producidas para defendernos de agentes externos) en la sangre puede aparecer el síndrome antifosfolípido (SAF), una rara enfermedad autoinmune que se presenta principalmente en mujeres jóvenes y que puede provocar la formación de peligrosos coágulos en venas y arterias. Conoce más sobre este trastorno y cómo repercute en la vida de quienes lo padecen. 

Síndrome antifosfolípido, Anticuerpos antifosfolípidos, Trastornos autoinmunes, Coágulos en venas y arterias

¿Cómo aparece el síndrome antifosfolípido?

No se conoce del todo por qué algunas personas fabrican proteínas que atacan la membrana de las células conocidas como anticuerpos antifosfolípidos, los cuales actúan sobre los fosfolípidos (tipo especial de grasas que se encuentra en las células de todo el cuerpo), pero se sabe que, cuando aparecen, provocan que la sangre tienda a coagularse, ya sea porque activan la vía de la coagulación o porque inhiben los mecanismos anticoagulantes, con lo que aumenta el riesgo de formación de coágulos que bloquean venas y arterias de cualquier órgano.

El síndrome de anticuerpos antifosfolípidos puede ocurrir de dos formas:

  • SAF primario. Cuando la condición no tiene relación con otra enfermedad.
  • SAF secundario. Cuando es consecuencia de otros trastornos autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico, en el que se produce un daño en varios órganos.

Ambas provocan dos tipos de problemas que pueden afectar diferentes partes del cuerpo:

  • Trombosis venosa. Coágulos de sangre en las venas, es decir, en los vasos sanguíneos que llevan la sangre sin oxígeno de vuelta al corazón. Una de sus formas más serias es la trombosis venosa profunda, la cual puede complicarse y causar trombosis cerebral o embolia pulmonar (bloqueo del flujo sanguíneo al pulmón que reduce la cantidad de oxígeno en la sangre).
  • Trombosis arterial. Coágulos de sangre en las arterias, que son vasos sanguíneos que llevan sangre oxigenada desde el corazón a todo el cuerpo.

Ya que la sangre fluye por todo el cuerpo, el también conocido como síndrome de Hughes puede presentar síntomas generales como:

  • Dolores de cabeza.
  • Pérdida de memoria.
  • Cansancio.
  • Problemas de la vista, incluyendo repentina pérdida o visión doble.
  • Manchas rojizas en la piel de muñecas y rodillas.

Los síntomas de SAF y su intensidad varían en cada caso, incluso, 20% de los pacientes con anticuerpos antifosfolípidos no desarrolla trombosis, es decir, formación de coágulos.

Riesgo de padecer SAF

Aunque el síndrome antifosfolípido puede ocurrir a cualquier persona de cualquier edad, tiende a afectar cinco veces más a mujeres que a hombres, usualmente a partir de los 20 años y, en especial, a las embarazadas. Dependiendo de la zona en que se presenten coágulos, quienes padecen este síndrome pueden manifestar algunos de estos problemas:

  • Renales. Se afecta la función renal y puede conducir a enfermedad renal crónica.
  • Cardiacos. Coágulos en las válvulas del corazón pueden aumentar el riesgo de un infarto o inflamación del revestimiento del corazón (endocarditis).
  • Cerebrales. Incluyen complicaciones como migraña, convulsiones, pérdida de memoria y trastornos del movimiento anormales, así como accidentes cerebrovasculares.
  • Dermatológicos. Pueden ocurrir erupciones de color púrpura llamadas livedo reticularis. Por lo general aparecen en las piernas y es causada por la inflamación de las venas de la piel.
  • Síndrome de Budd-Chiari. Rara enfermedad que se produce por un coágulo en una vena del hígado. Puede causar un agrandamiento del órgano, ictericia (piel y ojos amarillos) e hinchazón abdominal.
  • SAF catastrófico. Forma rara y grave en la que cerca de la mitad de las personas pueden morir. Se debe a que coágulos de sangre afectan el suministro de oxígeno a los principales órganos del cuerpo ocasionando que dejen de funcionar.

El síndrome antifosfolípido en el embarazo puede presentar coágulos en la placenta que dan lugar a:

  • Abortos espontáneos y recurrentes.
  • Retraso en el crecimiento del feto.
  • La contracción de los vasos sanguíneos puede causar preeclampsia (hipertensión arterial durante el embarazo); este síntoma se presenta en 50% de las mujeres con SAF.
  • Partos prematuros, 33% de las mamás con SAF da a luz antes de las 32 semanas de gestación.

75% de los casos de mamás con SAF evoluciona favorablemente cuando acuden al médico en las etapas más tempranas del embarazo para comenzar un tratamiento adecuado.

Viviendo con SAF, ¿qué se puede hacer?

Vivir con SAF, una enfermedad sin cura, significa realizar algunos ajustes a la vida de quien lo padece para estabilizar su condición, reducir los síntomas y mejorar su bienestar general. Debido a la naturaleza impredecible de ese padecimiento, las personas pueden ser afectadas de manera muy diferente; no obstante, pueden seguir algunos consejos:

  • Dejar de fumar. Consumir cigarrillos acelera el endurecimiento y estrechamiento de las arterias y aumenta cuatro veces las probabilidades de desarrollar un coágulo.
  • Dieta. Comidas bajas en azúcar son beneficiosas, así como alimentos con vitamina K (aguacate, cebolla y pasas, entre otros), ya que ayudan a que la sangre coagule a una velocidad cercana a la normal.
  • Medicación. Debe seguirse cuidadosamente, generalmente se prescriben medicamentos anticoagulantes que adelgazan la sangre, algunos de éstos son seguros para embarazadas, pero siempre se deben indicar por un médico.
  • Ejercicio. Actividad física ligera y regular, como caminatas, ayudan a combatir la fatiga que aparece en algún punto de la enfermedad.
  • Métodos de anticoncepción. Las mujeres pueden consultar opciones con su médico, ya que la píldora oral contiene estrógeno, hormona que puede hacer que la sangre sea más propensa a coagularse.

Los pacientes requieren cambios considerables en su estilo de vida, ya que deben someterse a un monitoreo de su coagulación de la sangre y el tratamiento de síndrome antifosfolípido es permanente. No obstante, es posible llevar vida normal y, en el caso de embarazadas, tener bebés sanos.

SyM - Eduardo Cerqueda

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Femenina

Perfil hormonal femenino infantil


Ver más...

Sabías que...

En México, el número de mujeres con discapacidad suma 3.8 millones, en tanto el de hombres llega a 3.3 millones, siendo las enfermedades su principal causa.




Comscore