Swingers: intercambio de parejas, ¿sin celos?

  • SyM - Alejandro Robles
Parejas swingers, Ambiente swinger
El intercambio de parejas debe ser acordado por todas las partes involucradas.

Complicidad de intereses y gustos a fin de expandir los horizontes sexuales conduce a las parejas al mundo swinger (Sw), el cual promete dar intensidad a la intimidad que ya no es sólo asunto de dos. ¿Te atreverías a intercambiar a tu pareja?

Una pareja swinger comparte opiniones e ideales similares respecto al sexo con terceros, con base en una relación sólida, donde es permitida la libertad sexual individual, y tanto uno como otro conocen las vivencias de índole sexual, sin engaños ni infidelidades.

Ingresa al ambiente swinger, en primer lugar, por curiosidad, seguido de las fantasías sexuales que traspasan la individualidad, o para salir de la monotonía, compartiendo sus ideas para poder vivir juntos esas experiencias.

Compartir parejas: ¿placer o sentimientos?

Anteriormente la práctica Sw se basaba únicamente en relaciones sexuales y no era aceptado pasar la línea de las relaciones personales. Sin embargo, la evolución del Sw ha originado lazos de amistad en los que incluso es posible compartir momentos que nada tienen que ver con el aspecto sexual.

La pareja swinger se caracteriza por cuidar y respetar aquellas relaciones íntimas que pudieran traspasar el plano sexual, volviéndose incluso amistades firmes y verdaderas, donde el factor básico es guardar total discreción respecto a terceros ajenos al swinging.

No es común que haya enamoramientos, pero es factible. Por ello lo más prudente es manejarlo de manera madura para transformarlo en un sentimiento neutral que permita seguir viviendo una sexualidad abierta sin afectar a terceros.

Características los swingers

Una pareja Sw debe tener fuertes lazos afectivos que consoliden la relación, ya que no se trata de un engaño o infidelidad, sino de un acto de complicidad que fomenta el respeto y la autoestima gracias a la aceptación plena por terceros, lo cual permite tener mayor seguridad en sí mismos.

Parejas swingers no son promiscuas, puesto que conocen perfectamente los intereses de las parejas o personas con las que se interactúa.

También evitan los celos, ya que es permitido vivir de manera abierta con terceros situaciones de índole sexual, mejorando la comunicación de la pareja y ampliando el círculo de amistades.

Al presentarse de manera abierta los intereses y el tipo de personas con quienes se tienen relaciones, se reduce el riesgo de enfermedades de transmisión sexual usando métodos de protección. Incluso, existen grados de confianza y seguridad extremos donde es permitido practicar relaciones naturales, pero siempre que lo acepten ambas partes.

Actualmente más parejas desde los 20 años de edad en adelante se adentran a este intercambio sexual; el promedio general es de 30 a 40 años.

Parejas Sw, Intercambio de parejas

Práctica swinger, ¿en dónde se realiza?

Hay lugares para concretar citas de intercambios de pareja: clubes, hoteles o páginas. Sólo fíjate bien en la gente que los frecuenta, su administración y el público al que van dirigidos.

Todo establecimiento que se preocupe por el buen servicio, atención, buen trato y sobre todo conocer las reglas del Sw (cuando el "no" es "no"), puede ser seguro.

Es importante tener un antecedente de la pareja o del tercero que se pretende contactar, ya sea por medios electrónicos o una primera vista antes de concertar una cita real.

Swingerismo, ¿es para ti?

Debe existir cierto grado de madurez mental para compartir este estilo de vida de manera sana.

Asimismo, debes valorar opiniones, compartir fantasías sexuales y comentar abiertamente ideas y preferencias con tu pareja, pero también establecer claramente las reglas y límites.

Finalmente, conoce el tema investigando en diversos sitios donde sea posible expresar diversos puntos de vista acerca de las variantes del movimiento Sw.

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