Rappel, descenso de montaña que fortalece músculos - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

22 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Rappel, deporte de altura

Jueves 06 de abril del 2017, 08:41 am, última actualización.

El éxito de este deporte radica en que, además de fortalecer músculos y dar elasticidad y equilibrio, permite disfrutar de la naturaleza y experimentar satisfacción tanto por conquistar la cumbre como por enfrentar el reto del descenso.

Rappel, deporte de altura
Rappel, deporte de altura

¿Deporte o técnica complementaria? Tal es la polémica que genera esta actividad (de moda en nuestro país, rico en imponentes cimas que suponen difícil reto a conquistar) y que entre sus múltiples beneficios destaca el bienestar físico que proporciona y el privilegio de disfrutar hermosos paisajes.

Rappel, palabra de origen francés, significa "llamamiento", "llamada", "retirada" o "retorno"; los galos la aplicaron a la colocación de una cuerda doble en determinado punto de apoyo, que se utiliza para efectuar algún descenso en marcadas pendientes, la que se recupera después tirando de una de sus puntas, lo que en español también se conoce como rappelear. Actualmente, este término se aplica a todos los sistemas que se utilizan para descender montañas con ayuda de soga. 

Breve historia

Alfredo Velásquez Iñiguez, presidente de la Federación Mexicana de Deportes de Montaña y Escalada, A.C., dependiente de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), señala que “en 1950 se usó por primera vez el rappel de montaña con cuerdas dinámicas en cuevas de Francia. Entre los sistemas para realizarlo de mayor demanda están el creado por el alpinista alemán Hans Dulfer, quien instrumentó uno de los más antiguos, hoy conocido por su apellido; otros son el ‘dolomítico’, que lleva este nombre por haberse usado inicialmente y con frecuencia en las montañas Dolomitas (cordillera ubicada al norte de Italia), y el italiano o Comici, llamado así en memoria del famoso escalador Emilio Comici, quien muriera al efectuar este tipo de descenso”.

En más de 50 años, la promoción y práctica del rappel se ha desarrollado vertiginosamente, pero dejemos que sea el especialista Andrés López Álvarez, presidente de la Asociación de Excursionismo y Montañismo del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ubicada en la Ciudad de México, quien explique los avances en la disciplina a través de los años: “Después del surgimiento de diferentes artículos creados con el fin de efectuar con mayor seguridad y comodidad el descenso controlado a lo largo ya sea de una cuerda lisa o varias anudadas, actualmente la mayoría de expertos en espeleología (exploraciónde cavidades naturales del subsuelo) se han inclinado por dos tipos de aparatos, el descensor clásico petzi (dressler) y el rack (marimba), dejando atrás implementos tradicionales como el famau, figura ocho, robot, topfer, la barra gramminger y muchos más”. Cabe aclarar que dichos recursos siguen siendo utilizados por conocedores y principiantes que desean adentrarse y vivir la aventura del fascinante mundo de la montaña.

Respeto a las alturas

Célebres alpinistas, como los mexicanos Ricardo Torres Nava y Carlos Carsolio, quienes han ascendido con éxito las más altas cimas del planeta, incluidos el Éverest (con 8,848 m de altura) y el K2 (de 8,611 m que le confieren ser la segunda en importancia del orbe), ambas en la cordillera del Himalaya, dan su opinión sobre esta apasionante actividad.

El primero de ellos, además ganador del Premio Nacional del Deporte en 1989, asevera: “El rappel es una manera de descender una montaña, dejando deslizar el cuerpo por la cuerda, permitiendo al practicante incursionar en cualquier terreno, incluyendo ‘vacíos’ o ‘volados’; de hecho, en algunos tramos sólo puede bajarse recurriendo a esta técnica y, aunque se hable de la forma hasta cierto punto fácil de hacerlo correctamente y con seguridad, las estadísticas revelan que es sumamente peligroso de realizar. Quien lo practica suele colgar a altura de caída potencial bastante grande, y depende exclusivamente del anclaje de la cuerda y su destreza al deslizarse con habilidad. Además, efectuar movimientos aparentemente fáciles en la montaña en ocasiones se traduce en exceso de confianza y falta de atención u optimismo en el deportista, por lo que a menudo experimenta situaciones que pueden poner en riesgo su integridad”.

Por su parte, Carlos Carsolio, primer mexicano y latinoamericano en lograr la cumbre del K2, afirma: “Durante el regreso a la base de la montaña, luego de concluir una ascensión, a veces es preciso elegir entre bajar escalando o a rappel. La decisión se toma a partir de diversas consideraciones: rapidez, conveniencia, naturaleza del terreno, características del clima, riesgo y condiciones del grupo, ya que el uso de cuerda podría ser el medio más rápido y seguro en cierto tramo, pero a menudo no lo es”.

Por otro lado, explica, “contar con conocimientos en rappel no significa necesariamente tener habilidad para descender en escalada, pues aquel es más bien un método útil cuando este último estilo es absolutamente imposible. Incluso, se sabe que los tramos más difíciles deben ser algunas veces descendidos presa a presa (por partes), y si se opta por hacerlo deslizándose con la soga, hay que estar preparados, es decir, haceerlo tanto con eficiencia como correctamente”.

Conocimiento previo

Antes de lanzarse a la aventura, el aficionado a este deporte debe saber, según explica Marco Antonio Rodríguez Reyes, vicepresidente de la Asociación de Excursionismo. Montañismo, Espeleología y Escalada del Distrito Federal, A.C., que “todos los movimientos de rappel exigen anclaje  muy resistente a través del cual  se coloca una cuerda doblada con dos ramales de la misma longitud, que se recobrará más tarde tirando de uno de los extremos. El escalador se desliza por ella con frenaje causado por la fricción de su cuerpo o por el paso de cierto aparato especialmente diseñado y atado al arnés. El escalador aguanta la tensión de la cuerda para controlar la rapidez del descenso y, manteniendo ambas cuerdas extendidas con una sola mano, consigue mayor estabilidad, en tanto que al girar la cabeza hacia abajo obtiene visión de ruta. Por cierto, se recomienda siempre el empleo de guantes especiales a fin de evitar que con el roce de las cuerdas la piel sufra cualquier quemadura”.

Los expertos entrevistados coinciden en que la faceta del rappel que mayor temor suele causar es el comienzo. Además, para lograr cierto grado de equilibrio es preciso que las piernas estén colocadas casi perpendicularmente a la pendiente, así que, al principio, el alpinista deberá esforzarse para no inclinarse; si esto resulta difícil o poco estable, es posible bajar escalando algunos metros antes de emprender el verdadero descenso; de este modo se reduce también la tensión del anclaje.

Con el sistema de freno el escalador se sienta al borde de la pared a descender y se mueve con cuidado girando al mismo tiempo para ponerse de cara a la pendiente, opción muy útil cuando se empieza a bajar sobre una saliente. Nunca debe iniciarse saltando al vacío, ya que tal acrobacia no sólo provocaría excesivo peso sobre el anclaje, sino que coloca al alpinista en posición inestable y muy peligrosa. Una vez que haya empezado, el escalador debe moverse con suavidad hacia abajo, sin rebotar la cuerda ni crear tensiones repentinas, pues los rappeles entusiastas, largos y con grandes balanceos, seguidos de súbito freno, pueden triplicar el peso sobre el anclaje y dañarlo de más, con peligro innecesario.

Asimismo, detallan los expertos, “el cuerpo del escalador debe estar en posición vertical, es decir, casi perpendicular a la pendiente, y calculando aproximadamente 45 grados respecto a la posición de la mano de frenaje. De esta manera, tendrá vista clara de la ruta de bajada, lo cual permitirá anticipar obstáculos, evitar que la cuerda se enrede en la maleza o alguna roca, y no tropezar con piedras sueltas. En cuanto a las rodillas, se recomienda flexionarlas para facilitar movimientos cómodos, así como mantener las piernas separadas para conservar estabilidad; el pie que está del mismo lado de la mano de frenado debe sostenerse más abajo que el otro, a fin de pisar verticalmente sobre las irregularidades del muro”.

Beneficios inmediatos

Para concluir, Carlos Rangel Plascencia, presidente de la Asociación de Montañismo y Exploraciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con sede en la capital del país, explica los beneficios que obtiene el organismo con esta actividad: “Las bondades del rappel van más allá del ámbito físico y llegan hasta lo sensitivo, pues la experiencia de observar el mundo desde las alturas de una cima, respirando aire puro, sentir la satisfacción de la conquista de la cumbre y enfrentar luego el reto del descenso es incomparable. Por ello, es recomendable a manera de práctica deportiva, turística y, al igual que lo han hecho las grandes figuras del montañismo mexicano, como terapia de superación personal”.

SyM - Fer Jiménez

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Femenina

Perfil hormonal femenino infantil


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore