Piernas cansadas
Definición
La sangre, cargada de oxígeno y nutrientes, llega a las piernas impulsada por el corazón a través de las arterias, y después de haber oxigenado y nutrido tejidos, regresa a dicho órgano y pulmones por medio de las venas; cuando alguno de estos mecanismos falla se presenta dificultad en el retorno del vital líquido, por lo que tiende a estancarse en las extremidades inferiores. Este trastorno se conoce como piernas cansadas o insuficiencia venosa, mismo que puede generar aumento de presión que derive en várices (dilatación de las venas que están debajo de la piel).
Causas
- Antecedentes familiares de problemas circulatorios.
- No practicar ejercicio.
- Permanecer de pie mucho tiempo.
- Exceso de peso.
- Embarazo.
- Clima caluroso.
- Medicamentos a base de hormonas femeninas (estrógenos).
- Hipertensión arterial (aumento de la presión sanguínea a través de las arterias).
- Diabetes mellitus (incremento de los niveles de azúcar en sangre).
- Tabaquismo.
Síntomas
- Inflamación en piernas, tobillos y pies.
- Dolor y calambres.
- Sensación de pesadez y adormecimiento.
- En casos más avanzados, la piel de las extremidades inferiores se torna color violeta y pueden aparecer heridas susceptibles a infectarse, conocidas también como úlceras.
Diagnóstico
- La exploración física y observación de los síntomas suele ser suficiente para establecer el diagnóstico, lo cual se apoya con la historia clínica del paciente.
- En algunos casos se solicitan estudios complementarios, como ultrasonido doppler, método que utiliza ondas de sonido para examinar visual y auditivamente el flujo de la sangre en venas y arterias. El procedimiento consiste en aplicar gel soluble en agua sobre las extremidades, posteriormente, se pasa el transductor (dispositivo manual que dirige las ondas de sonido a la arteria o vena que se está examinando), y en un monitor se reflejan imágenes de los vasos sanguíneos. Además, se registran sonidos que le aportan mayor información al médico especialista en el sistema circulatorio (angiólogo).
- También llega a ser útil la flebografía, estudio que utiliza radiografías para evaluar el estado de las venas de las extremidades.
Prevención
- Practicar ejercicio, por ejemplo, caminata, natación, ciclismo o jogging.
- Mantener peso corporal lo más cercano al ideal (vea en nuestro apartado Esquemas las tablas de talla y peso ideal, o utilice en la sección Calculadoras las indicadas para medir peso e índice de masa corporal).
- Evitar exposición a fuentes de calor, en la medida de lo posible.
- Refrescar las piernas con baños de agua fría.
- Elevar las extremidades todos los días durante 15 minutos.
- No usar ropa demasiado ajustada.
- Utilizar calzado con tacón de 3 a 4 centímetros como máximo.
- No fumar.
- Usar medias elásticas de compresión graduada (contribuyen al retorno de la sangre acumulada en las piernas hacia corazón y pulmones).
- Recurrir a medicamentos o complementos alimenticios de libre acceso que contengan castaño de indias, ya que disminuye la inflamación en venas y mejora la circulación.
- Mantener bajo control médico enfermedades como hipertensión arterial y diabetes.
- Administrar medicamentos hormonales sólo bajo vigilancia médica.
Tratamiento
- Actualmente no existe un tratamiento definitivo que permita recuperar totalmente el daño producido en el sistema venoso; no obstante, se dispone de diversos medicamentos que mejoran la circulación sanguínea y mejoran los síntomas típicos de piernas cansadas, por ejemplo, aquellos que contienen castaño de indias.
- Usar medias elásticas de compresión graduada.
- Elevar diariamente las extremidades durante 15 minutos.
- Practicar ejercicio.
Consulte a su médico.
SyM
Última actualización: 02-2012
















