Importancia de los padres en la educación preescolar - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

18 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Importancia de los padres en la educación preescolar

Miércoles 05 de abril del 2017, 12:10 pm, última actualización

Una educación preescolar saludable es aquella que favorece el desarrollo infantil combinando técnicas pedagógicas y psicológicas adecuadas con la participación de los padres, sin la cual la integración del niño a su entorno no estaría completa. ¿Quieres saber cómo ayudar al desempeño escolar de tus hijos? ¡Sigue leyendo!  


Educación preescolar, cómo ayudar al aprendizaje infantil

Padres, indispensables para el aprendizaje infantil

Los padres modernos saben que el jardín de niños es lugar donde sus hijos adquieren destrezas y conocimientos básicos para su formación mientras aprenden a convivir con otros pequeñines de la misma edad; pero también están conscientes del papel activo que ellos juegan en la labor de aprendizaje dentro de tal centro, actuando como "otros" maestros.

Así, los progenitores son determinantes para que el niño se inicie en el manejo del lenguaje, desarrolle capacidades comunicativas, se relacione con sus semejantes, cuente con adecuada autoestima y aprenda valores como amistad, responsabilidad y solidaridad.

Aunque esto parezca agobiante, mamá y papá cuentan en la práctica con la enorme ventaja de que los pequeños de entre 3 y 5 años se valen de dos factores para relacionarse con su entorno: imaginación y juego.

De este modo, el trabajo es mucho más sencillo y forma parte de la convivencia cotidiana; lo único que requieren los padres es descubrir las necesidades de sus hijos en estos años para saber cómo actuar y en qué forma apoyarlos.

Aprendizaje en niños de 3 años

Las características del juego infantil incluyen ser una actividad natural, libre y espontánea que permite al niño satisfacer necesidades vitales como explorar, aventurar, moverse y expresar sus sentimientos, es decir, representa la vía más importante para descubrir y entender el mundo.

Así, un pequeño de 3 años se muestra más sociable y disfruta mucho la compañía de otros niños, a pesar de las riñas que surgen y desesperan a los progenitores; pero es precisamente a través de esto que aprende a compartir juguetes, lugares, reglas y normas, es decir, a respetar a otros y a ser respetado.

Considerando que los primeros juegos se dan entre hermanos o primos, es importante que padres o tíos colaboren para establecer actividades que fomenten una sana competencia entre infantes de la misma edad, moderada por el amor y la solidaridad.  

Es en esta etapa cuando el ser humano aprende a recibir instrucciones e imitar movimientos; a la vez, juega para ser observado y alabado por los demás (es más consciente de su identidad), quienes suelen identificar las siguientes capacidades del niño de 3 años:

  • Camina y corre, a la vez que puede aumentar o disminuir la velocidad de su marcha (incluso, detenerse por completo sin perder el equilibrio).
  • Sube y baja escaleras alternando los pies.
  • Se mantiene parado en un pie por breve lapso.
  • Dibuja un círculo o una cruz y otras formas imprecisas con las que representa elementos de la realidad; también comienza a colorear procurando no salirse de la línea.
  • Abrocha y desabrocha botones.
  • Sabe distinguir entre lo grande y pequeño o entre arriba y abajo.

Por ello, son de gran utilidad actividades como las rondas, en donde se combina la capacidad vocal al cantar, la habilidad física al correr y coordinar movimientos, así como el trabajo grupal y la interacción.

Es importante estimular la precisión y coordinación de los movimientos de sus manos, lo que se logra moldeando plastilina, haciendo collares de cuentas o sopa, recortando con tijeras o pasando lienzos o pedazos de tela por agujeros en un cartón. También son útiles muñecas con vestidos, tambores, juegos para encajar figuras de distintas medidas y pelotas grandes.

Aprendizaje en niños de 4 años

A esta edad un infante es capaz de jugar de manera más cooperativa con sus amigos, así como de conversar para ponerse de acuerdo y organizarse, ya que su lenguaje es más avanzado, su memoria se ha fortalecido y tiene más conocimientos sobre el significado de los papeles o roles que se requieren para desarrollar una actividad en común.

Asimismo, es capaz de imitar plenamente escenas de su vida social y juega, por ejemplo, a ser médico, maestra o a preparar un pastel y llamar por teléfono.

Por su gran imaginación, en ocasiones cuenta con un amigo imaginario, al cual atribuye características parecidas a su propia personalidad; aunque esta conducta preocupa a algunos padres, es completamente sana y normal (siempre que no limite la convivencia del pequeño con otros chicos).

A los 4 años el niño sigue disfrutando con actividades físicas como trepar y columpiarse, pero las combina con prácticas más tranquilas, de modo que puede permanecer más tiempo atento a una sola tarea.

Igualmente, la autonomía infantil avanza al aprender a realizar labores como vestirse, lavarse los dientes o peinarse; aunque no las haga bien, los padres deben permitir que el pequeño las desempeñe, pues con la práctica perfeccionará sus habilidades y para corregirlo, conviene buscar momentos oportunos y, en vez de enfatizar los errores, destacar los aciertos.

A la vez, el dibujo se vuelve clave en el aprendizaje de los niños al ser importante medio de expresión; comienzan a representar las partes del cuerpo que conocen y a medida que profundizan en este conocimiento, crece la precisión de sus trazos.

También es periodo en el que el pequeño perfecciona habilidades para saltar y pararse en un pie, andar en triciclo o incluso, en bicicleta auxiliado con rueditas en la llanta posterior; traza un cuadrado, ataja pelotas y las patea mientras corre; conoce los colores, arma rompecabezas simples y aprende las figuras geométricas básicas.

Los juegos y juguetes para niños de 4 años más recomendables incluyen máscaras, objetos donde poder subir, bajar o deslizarse; triciclos, carretillas, rompecabezas de piezas grandes, cajas con huecos para insertar figuras geométricas, muñecas, vehículos, pelotas y columpios.

¿Cómo es el aprendizaje en niños de 5 años?

En este periodo el pequeño es aún muy inquieto y necesita moverse de un lado a otro, pero aumenta su interés por actividades más tranquilas, como pintar, dibujar, recortar y, en general, hacer toda clase de manualidades.

A esta edad, la mayoría de niños ingresan a la escuela y descubren que el mundo va más allá del entorno familiar, lo que permite reconocer a otros infantes como sus pares.

El comportamiento infantil en juegos de grupo empieza a ser determinado por el género, es decir, los niños tienen actividades de entretenimiento más bruscas que las niñas, amén de que la representación del mundo de los adultos es más precisa. Además de los profesores, los progenitores siguen siendo el referente más importante, por tanto, los varones imitan todo lo que hace el padre, mientras ellas hacen lo propio con la madre.

Otro rasgo fundamental en este momento es el predominio del lado derecho o izquierdo de la mano, ojo y pie para realizar actividades (aunque la cualidad de diestro o zurdo termina de definirse hasta el sexto año de vida).

Igualmente, los pequeños aprenden a saltar la cuerda, dibujar una figura humana con sus partes básicas (cabeza, tronco, brazos y piernas), escribir su nombre y memorizar su dirección y número telefónico, lo cual resulta de gran utilidad si alguna vez se extravía.

Además de los instrumentos con que se entretenían un año antes, ahora pueden tener pizarras, magnetófonos, libros de cuentos, marionetas y muñecos articulados. No obstante, es preciso recordar que aquellos juguetes con puntas afiladas o que generen calor se aconsejan sólo después de los 8 años.

Si existen dificultades en aprendizaje, lenguaje y temperamento, es en esta edad cuando comienzan a manifestarse. Por ejemplo, si hay problemas para socializar, es común que un niño prefiera divertirse con amigos imaginarios y se muestre inseguro con otros chicos, especialmente si es hijo único o pasa mucho tiempo frente al televisor. En caso de que los padres noten señales de conducta impulsiva o aislamiento difíciles de manejar, es recomendable consultar a un psicólogo infantil para atender la situación.

¿Cómo fomentar la lectura en los niños?

A los infantes en edad preescolar les gusta mirar revistas, diarios, anuncios espectaculares y anuncios de negocios, lo que puede aprovecharse para que papá o mamá muestren y describan imágenes que enriquezcan el vocabulario infantil, se familiaricen con las letras y estimulen su imaginación.

Conviene recurrir a cuentos infantiles que proporcionen seguridad al niño, es decir, buscando historias que transmitan esperanzas respecto al futuro (pues a pesar de los problemas de los personajes centrales, siempre está la promesa de un final feliz). Así, los padres pueden adquirir libros con narraciones ilustradas para leer en compañía de sus hijos, de preferencia, siguiendo sencillas normas:

  • Contar con un lugar cómodo para leer, ya que cuando un pequeño siente calidez y el contacto físico de los padres, desarrolla una actitud más positiva hacia la lectura.
  • Mientras relatan el cuento en voz alta y clara, los padres deben deslizar el dedo índice por donde transcurre la lectura; con esta medida, el infante se familiariza con conceptos básicos (existencia de palabras que forman oraciones, por ejemplo) y con la idea de que para leer y escribir, debemos seguir un orden (de izquierda a derecha y de arriba abajo).
  • Si la madre o padre decide hacer preguntas al niño para que participe, debe darle tiempo suficiente para pensar y responder, haciendo mayor énfasis en sus aciertos que en la corrección de sus errores.
  • Todo comentario o expresión del niño debe ser atendida y observada por sus papás para que sepan qué cosas le gustan y cuáles no.
  • Procurar que el niño se acostumbre a leer por placer y curiosidad, aprovechando su interés natural por el mundo que lo rodea.
  • Considerar siempre que los niños aprenden a su tiempo, por lo que presionarlos en cuanto a velocidad o a que tengan interés en ciertas cosas, temas o actividades, puede demorar el aprendizaje infantil.

Si tu hijo se resiste a que lean juntos o muestra desinterés ocasional por jugar con otros niños, no te enojes ni lo regañes; mejor insiste cuando consideres que puede ser divertido y sin presionarlo. No obstante, cuando sospeches que el pequeño presenta problemas de aprendizaje o de concentración, irritabilidad, ansiedad o tartamudez, busca ayuda de un psicólogo infantil a la brevedad.

 

SyM - Sofía Montoya

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Infantil

Abuso sexual, también en la escuela


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore