Enfermedades que puedes contraer en una alberca, ¡aguas! - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

22 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

¡Aguas con las albercas!

Lunes 24 de julio del 2017, 01:11 pm, última actualización

Nadar significa pasar momentos divertidos, sobre todo en vacaciones, aunque también puede provocar enfermedades. ¿Sabes cuáles son las infecciones por agua contaminada que puedes contraer?

Agua de albercas puede provocar enfermedades
¡Aguas con las albercas!

¿Qué hay en el agua de una alberca?

Cuando nadamos, compartimos el agua con muchas personas, pero también con bacterias y virus. Por ello, el mantenimiento higiénico de las albercas requiere el uso de cloro para eliminar gérmenes; sin embargo, esta sustancia desinfectante puede generar ciertos inconvenientes en personas sensibles.

Conjuntivitis

Si nadas con los ojos abiertos puedes sufrir desde enrojecimiento ocular hasta conjuntivitis. Otras veces hay conjuntivitis infecciosas que se adquieren al usar piscinas con aguas poco cloradas, en las que microorganismos peligrosos se han multiplicado.

Otitis

También llamada oído de nadador, la inflamación del conducto auditivo suele provocar fiebre, comezón, secreción espesa, mal olor e, incluso, disminución de la capacidad de audición. La mayoría de veces ocurre en personas que recientemente estuvieron en contacto con agua sucia de mar o alberca.

Hongos en la piel

Las infecciones por hongos (dermatomicosis) se manifiestan con irritación, comezón, ampollas y escamas en la piel, manchas blancas o amarillas en uñas, así como caída de cabello en zonas delimitadas. Una de las más comunes es el pie de atleta (Tinea pedis), afección que aparece entre los dedos de los pies u ortejos, donde ocasiona ardor y grietas que dejan la piel en carne viva, además de mal olor.

Diarrea

El contacto con aguas infectadas puede generar diarrea provocada por el parásito Cryptosporidium, que generalmente vive en el aparato digestivo y se encuentra en las heces.

Una persona con enfermedad diarreica puede contaminar la piscina con materia fecal aun cuando ha sido clorada (el cloro no acaba con los gérmenes de inmediato). Si conocieras la facilidad con que los microorganismos responsables de diarrea pasan a otros usuarios de la alberca cuando toman el agua contaminada, ¡jamás abrirías la boca al nadar!

Enfermedades respiratorias

Exceso de cloro puede agravar el asma y dañar los pulmones, riesgo que corren no sólo nadadores profesionales, también los niños que pasan varias horas en la alberca debido a que sus pulmones están en fase de desarrollo.

Los efectos de la cloración llegan incluso a las vías respiratorias inferiores, produciendo desde tos refleja hasta vómito y, en casos extremos, edema pulmonar.

Limpieza de albercas reduce infecciones

Hepatitis

Aunque no lo creas, también puedes contraer hepatitis A y hepatitis E debido a que el virus responsable de estas enfermedades del hígado se transmite por vía fecal-oral, principalmente a través de agua contaminada. Pueden manifestarse hasta cuatro semanas después de haber nadado en albercas públicas.

Amebas en el agua

Uno de los más serios padecimientos que un nadador puede contraer en aguas contaminadas es meningoencefalitis amebiana primaria. El riesgo aumenta en aguas dulces templadas, como lagos, ríos o aguas termales, donde suele habitar el patógeno Naegleria fowleri, amiba de vida libre que al ingresar por la nariz puede dirigirse al cerebro, donde provoca inflamación muy intensa que puede desembocar en estado de coma y muerte.

Piscinas que cuentan con mantenimiento adecuado (se limpian y desinfectan correctamente), no representan peligro de infección.

¿Cómo protegerse contra infecciones más comunes en las albercas?

  • Para prevenir irritación ocular y/o conjuntivitis, usar gafas protectoras (goggles), sobre todo al pasar largas horas en la alberca.
  • Después de nadar, seca perfectamente ambos oídos con una toalla o paño, inclinándote hacia uno y otro lado para extraer el agua.
  • Limpia tu nariz con frecuencia usando pañuelos desechables y deposítalos en botes de basura lejos de las albercas.
  • Calza sandalias al pisar en lugares húmedos, sobre todo si son áreas públicas (vestidores, regaderas, etc.).
  • Evita tragar agua de las piscinas, y al salir de ellas, báñate de inmediato.
  • Si un niño tiene diarrea, no le permitas nadar.
  • Lleva a los pequeños al baño a menudo y cambia sus pañales con tanta frecuencia como sea posible (lávate las manos antes de regresar a la alberca).
  • Báñate con agua y jabón antes de entrar a las albercas.
  • Evita nadar en piscinas saturadas de usuarios y huye de albercas con aguas turbias o verdosas. Exceso de bañistas, deficiencia en la cloración del agua o del sistema de filtrado son factores responsables de este problema que puede provocarte enfermedades. 

SyM - Cecilia Jiménez

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Infantil

Abuso sexual, también en la escuela


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore