Cómo controlar los celos, miedo de perder a la persona amada - SyM
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Celos, ¿tercero en discordia?

Jueves 06 de abril del 2017, 12:52 pm, última actualización.

La ilusión de ser único y especial en la relación de pareja puede esfumarse cuando entra en escena un tercero en discordia o se piensa que existe uno, situación que ocasiona angustia y miedo de perder a la persona amada. ¿Has sentido celos por amor? Aquí te decimos qué implican y cómo controlarlos.

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Celos, ¿tercero en discordia?

¿Cómo afectan los celos a la pareja?

Si bien los celos son normales y naturales en la conducta humana cuando aparecen con una intensidad controlable, no lastiman las relaciones amorosas y mantienen un contacto con la realidad, también existe un lado oscuro cuando se vuelven enfermizos, pues pueden traer trágicas consecuencias tanto en quien los padece, como en el objeto de la obsesión.

Los celos enfermizos impiden que un individuo reconozca, acepte y crea en los valores del ser amado; en su lugar, se manifiesta amargura y cinismo. Dichas actitudes negativas ocasionan en la pareja asombro, coraje y sentido de injusticia, emociones que provocan que los lazos amorosos se destruyan.

Las parejas celosas creen que son dueñas de los sentimientos de su contraparte, pierden la autoestima, sufren ataques de ira y sienten pánico de ser abandonados. Su perfil psicológico incluye inseguridad, necesidad de cariño, exigencia continua de aprobación y deseo de ser amado incondicionalmente, pero son incapaces de sacrificarse.

Cualquier modificación en el contexto de pareja, como cambio de look, manifestación de cansancio o cancelar una cita puede llegar a ser motivo para un episodio de celos, ya que en la mente se crea un rival imaginario.

En consecuencia, dicha persona acusa y espía, llegando al extremo de registrar artículos personales de su compañer@ en busca de evidencias de infidelidad, o bien, malinterpretan todo tipo de acciones para justificar su sospecha. A mediano plazo, los interrogatorios se vuelven rutina y la comunicación se ve reducida exclusivamente a las preocupaciones y pensamientos del celoso o celosa, lo que deriva en el deterioro de la relación.

Por ejemplo, un día uno de los miembros de la pareja puede llegar 10 minutos tarde y el otro pregunta con enfado: "¿Dónde has estado?, ¿con quién?, ¿qué has hecho?" Aunque el acusado diga que pasó la tarde en casa de su hermano, el celoso no le cree y se cuestiona a sí mismo: "¿Con quién estaría realmente?, ¿es posible que ya no me quiera?". Y cuando al fin cree la versión de su pareja, pues llamó a su cuñado para constatar el hecho, sentirá tristeza y enojo porque pensará que su contraparte prefiere a su familia.

Origen de los celos

Los celos son una respuesta emocional inseparable de la naturaleza tanto de hombres como mujeres, que ocurre de la misma manera y está ligada a un miedo a perder una relación que se considera valiosa. En su desencadenamiento tienen que ver numerosos aspectos sociales, cognitivos, culturales y neurológicos, entre otros.

Existen distintos tipos de celos, desde los más habituales vinculados al romance, amistad o empleo, hasta los celos anormales, que rozan la paranoia (desconfianza y recelos de los demás en forma prolongada) y otros padecimientos psicológicos. Los terapeutas a menudo consideran que los celos patológicos se deben a un trauma infantil o a un síntoma de un problema mental. Por ello, las inseguridades o ser excesivamente dependientes son características de los celosos.

Casi todo el mundo justifica los celos diciendo que se nace con ellos, pero debe saberse que el cerebro, órgano dónde se registran los sentimientos, no está totalmente desarrollado en la vida fetal.

Cuando un niño cumple dos años se da cuenta de que existen otras personas y que su madre, a quien adora, no siempre está disponible cada vez que requiere algo, pues tiene que atender a su marido y/o a sus otros hijos.

En ese momento el pequeño puede pensar que su progenitora ya no lo quiere, porque no acude de inmediato cuando la necesita; tiene miedo a perder su cariño y es entonces cuando comienza a sentir celos, razón por la que llega a enfadarse, patalear y llorar para llamar la atención.

La madre debe explicarle entonces que no le es posible estar con él todo el tiempo pues tiene que cumplir con otras actividades, pero que todos lo aman; así, crecerá sin miedo a perder a sus seres queridos. De lo contrario, agudizará sus celos hacia los demás miembros de la familia y se convertirá en un adulto caprichoso y obsesivo.

¿Cómo controlar los celos?

Los celos en la pareja no son problemáticos por el simple hecho de experimentarse, sino debido a su intensidad, frecuencia, si tienen una base justificada y la forma en que influyen en nuestra conducta. En estos casos, mantén la calma y sigue nuestros consejos para controlar los celos:

  • Piensa que tu pareja te quiere tal y como eres. Al trabajar tu autoestima disminuye la comparación con los demás y la propensión a sentir celos.
  • Fomenta tu propia vida, aficiones y proyectos. La independencia y creatividad ayuda a comprender las actividades de tu pareja, que necesitan un espacio para realizarse y en el que haya confianza mutua.
  • Si te asaltan las dudas, cálmate y habla sobre ellas. Identifica si existen razones justificadas para sentir celos (haz un listado de tus sospechas, describe los fundamentos que tienes para considerarlas válidas y recapacita sobre las "pruebas" que piensas tener en tu poder. Nunca "acorrales" a la persona amada al intentar buscar evidencias.
  • Fortalece el diálogo, confianza y contacto amoroso. Si sientes celos por alguna razón específica, platica de modo pacífico a tu pareja. Se trata de conocer qué ocurre en realidad, pues tu percepción puede ser errónea. No tomes decisiones precipitadas ni emitas insultos que pueden dañar para siempre la relación.
  • Acepta que tienes celos y considera sus causas. Acepta la realidad, pero haz un esfuerzo por ahuyentar los pensamientos irracionales.
  • Presta atención a las señales de celos. Puede que seas un celópata si necesitas controlar todos los movimientos de tu pareja, si cada vez soportas menos a sus amistades, si le haces reproches continuamente, si crees saber más sobre sus intenciones y pensamientos, y si se ha acentuado tu necesidad de tener a tu pareja sólo para ti.

En caso de que tengas un ataque de celos o no te sientas capaz de manejarlo, es necesario recurrir a un psiquiatra o psicólogo, especialistas que proporcionan terapias que inciden en nuestros pensamientos, sentimientos y conductas, con el fin de ayudarnos a razonar y reflexionar objetivamente sobre los celos para que alcancemos estabilidad emocional.

SyM - Karina Galarza Vásquez

 

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