Dispareunia masculina: dolor durante las relaciones sexuales - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

18 Diciembre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Dispareunia masculina: cuando el coito duele

Martes 11 de abril del 2017, 04:20 pm, última actualización

Aunque el dolor durante las relaciones sexuales es más común en el género femenino, también ellos pueden padecerlo debido a infecciones, problemas físicos y trastornos emocionales. En todo caso, requiere atención médica.

Dispareunia masculina: cuando el coito duele

Habitualmente, el término dispareunia se utiliza para describir aquellos casos en que la mujer experimenta dolor durante el coito (unión de la vagina y el pene) o poco tiempo después. Es un síntoma relativamente común, pues algunos estudios indican que puede presentarse en 15 a 20% de todas las mujeres en edad reproductiva.

No obstante, el hombre también desarrolla esta dolencia que dificulta su vida íntima, a tal grado que podría perder interés hacia cualquier actividad sexual. Cierto, su frecuencia es menor, pues las estimaciones indican que la incidencia de la dispareunia en la población masculina no rebasa 5%, pero no por ello se trata de una situación que deba ignorarse, sobre todo porque la mayoría de las veces tiene solución.

Motivos diversos

Es importante aclarar que las relaciones sexuales dolorosas no son una enfermedad, sino un síntoma que se vincula a padecimientos anatómicos, psicológicos, infecciosos o inflamatorios.

Entre las causas de dispareunia en hombres destacan tres:

  • Fimosis. Es la estrechez del prepucio (tejido dérmico que cubre al glande o parte superior del pene), que en algunas personas dificulta la posibilidad de retraerlo o desplazarlo hacia atrás. En la mayoría de los casos es una malformación congénita, es decir, está presente desde el nacimiento, y suele ser descubierta por el pediatra o los padres, de modo que se corrige mediante circuncisión (operación que secciona este segmento de piel). Sin embargo, en muchos varones puede aparecer por repetidas retracciones forzadas y traumáticas del prepucio durante los primeros años de vida, o bien, por malos hábitos higiénicos que contribuyen a la aparición de infecciones. En todo caso, si la fimosis no se corrige en el adulto producirá dolor al intentar la penetración y, de hecho, pueden sufrirse lesiones y sangrado durante el coito.
  • Frenillo corto. El frenillo del pene es pequeño pliegue de tejido que une el prepucio a la cabeza del glande; en algunos hombres es más pequeño de lo habitual, de modo que se agrieta o lesiona durante la penetración, generando ardor intenso, dolor y, en ocasiones, sangrado. El tratamiento es sencillo, y consiste en seccionar quirúrgicamente la estructura anatómica que causa estos problemas.
  • Enfermedad de Peyrone. Es la curvatura anormal del pene durante la erección (se desvía “hacia abajo”), la cual se debe al desarrollo de tejido cicatricial fibroso bajo la piel del órgano sexual masculino. Dependiendo de la gravedad de la lesión, la afección puede imposibilitar el coito o hacer que la erección resulte dolorosa. Su tratamiento es complicado, pues aunque se puede recurrir a la aplicación de medicamentos, radioterapia o cirugía correctiva, muchas veces no se logra el efecto deseado. Incluso, la intervención quirúrgica puede causar disfunción eréctil si se llegaran a dañar ciertas terminaciones nerviosas.

Microorganismos e inflamación

Otro grupo importante de padecimientos que ocasionan dispareunia en los varones son los procesos inflamatorios, destacándose:

  • Prostatitis. La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino que produce parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen; la inflamación de la próstata, generalmente a causa de infección bacteriana, puede ocasionar dolor punzante al eyacular. Su diagnóstico requiere detallado estudio de las causas mediante sintomatología y cultivo de secreciones, y su tratamiento se basa en el uso de antibióticos prescritos por el urólogo o médico general.
  • Uretritis. Es la inflamación de la uretra (conducto que transporta orina y semen al exterior a través del pene), casi siempre a causa de bacterias u otros microorganismos; en ocasiones desencadena dolor durante y al término de las relaciones sexuales. La terapia consiste en la administración de medicamentos que eliminen al agente causante (antibióticos, antimicóticos), tanto al varón como a su pareja, a fin de evitar el contagio mutuo.
  • Epididimitis. Es la hinchazón del epidídimo, vía por la cual se desalojan secreciones del testículo hacia los vasos deferentes y conductos eyaculatorios. Por lo general es causada por la diseminación de infección bacteriana en la uretra o vejiga, provocando dolor al momento de la eyaculación, aunque también puede presentarse al orinar o defecar. Su tratamiento, a cargo del médico general o del urólogo, requerirá antibióticos que también deberán administrarse a la pareja.
  • Enfermedades micóticas. La infección de la piel del pene por hongos es una afección común y motivo frecuente de consulta. Habitualmente se relaciona con el microorganismo Candida albicans, transmitido por la pareja sexual, y ocasiona pequeñas ronchas en el glande y cuerpo del miembro que producen comezón e incomodidad durante el coito. La atención médica consiste en la aplicación local de antimicóticos, tanto para el varón como para la mujer.
  • Otras causas. Existen más factores que desencadenan inflamación, entre ellas los condilomas (infección viral que produce verrugas en la mucosa del glande), herpes (lesión de la mucosa que genera dolor intenso) o reacciones alérgicas ocasionadas por productos de aseo corporal, lubricantes o látex. Sin embargo, se trata de afecciones poco frecuentes y que no siempre causan dispareunia, pero que pueden tratarse con ayuda médica.

También por problemas emocionales

Quedan por mencionar las causas psicológicas, las cuales se derivan de conflictos inconscientes que activan este tipo de dolor. Aunque menos habitual en los varones que en su contraparte femenina, podemos citar como origen de ciertos problemas recibir una educación familiar represiva, encargada de transferir tabúes, prejuicios y sentimientos negativos.

Más importantes son los antecedentes de abuso sexual o violación, que comúnmente suceden en la infancia, pero que generan conflicto intenso y negación del placer que prevalece hasta la edad adulta. El tratamiento en este caso está a cargo del sexólogo o psicólogo.

Cabe aclarar que en algunas ocasiones puede requerirse el análisis de la relación con la pareja e, incluso, su colaboración en algunas sesiones de terapia, a fin de compartir puntos de vista e información importante para superar la situación.

Como puede apreciarse, la mayoría de los trastornos que desencadenan dolor en las relaciones sexuales en el hombre tienen solución; no obstante, su tratamiento sólo es posible cuando el afectado asume el problema, se libera de tabúes y prejuicios, y decide acudir al médico general, urólogo o sexólogo en busca de ayuda.

SyM - Israel Cortés

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Masculina

Dime qué te tatúas, y te diré quién eres


Ver más...

Sabías que...

En México, el número de mujeres con discapacidad suma 3.8 millones, en tanto el de hombres llega a 3.3 millones, siendo las enfermedades su principal causa.




Comscore