Cuando el futbol se convierte en adicción

  • SyM - Ingrid Díaz
Adictos al futbol, Obsesión deportiva, Fanatismo deportivo
¡Mi pareja se la pasa viendo futbol!... ¿Será adicto?
Le han llamado "el deporte más bello del mundo", y es el que más seguidores tiene. Para muchos, el futbol es pasión y una forma de distracción del estrés de la vida cotidiana. Pero otros no pueden lidiar con la idea de que sus seres queridos sean adictos al futbol, ¿de qué lado estás?

Obsesión por el futbol

El problema de los "aficionados que viven la intensidad del futbol" es cuando se transforma en una obsesión o adicción, es decir, un pensamiento o idea constante que domina y acapara la atención intelectual. La diferencia entre la obsesión y la simple afición por el futbol es que en la primera hay entusiasmo desmedido y preocupación cegada por todo lo relacionado con este deporte.

Si no pueden ver el partido de su equipo favorito, o si éste va perdiendo, las personas adictas al futbol presentan problemas de ansiedad y angustia. Incluso puede causar agresividad, por ejemplo, al pelearse o aventar objetos a la cancha en el estadio. Estas conductas obsesivas llegan a causar que descuiden sus obligaciones "reales" con la familia, trabajo o entorno social.

Cómo se llama la adicción al futbol

Tal vez no encontrarás esta respuesta, puesto que oficialmente no existe esta "enfermedad", pero presta atención si manifiestas las señales de toda adicción:

  • El motivo de tu afición se convierte en lo más importante de tu vida e interfiere con tus actividades cotidianas.
  • Modifica tu estado de ánimo.
  • Necesitas cada vez más de esta afición.
  • Tienes efectos indeseables como irritabilidad, nerviosismo, temblores (síndrome de abstinencia) cuando no puedes realizar o estar en contacto con todo lo relacionado al futbol.

Soy adicto al futbol

¿Reconoces estas 10 señales de fanatismo deportivo excesivo?:

  1. Por ningún motivo te pierdes los partidos de tu equipo favorito (ya sea que vayas siempre al estadio o buscas cualquier medio para poder verlo).
  2. Tienes varias prendas y objetos de colección relacionados con el futbol.
  3. Tu pareja, familia o amigos te han señalado en repetidas ocasiones que te ocupas demasiado en este deporte.
  4. Si alguien habla mal de tu equipo, te molestas.
  5. En cualquier conversación que tienes, sale a relucir el tema futbolístico.
  6. Has cometido actos fuera de toda racionalidad, como pelearte a golpes o enojarte con alguien, por temas futbolísticos.
  7. Has dejado de asistir a compromisos sociales con tal de poder ver algún partido, o estando en ese evento buscas la forma de poder verlo "aunque sea un ratito", sin importar que te tengas que aislar.
  8. Además de ver todos los partidos de la temporada, también te gusta ver los resúmenes deportivos en TV o los análisis en Internet y prensa escrita.
  9. No tienes otro pasatiempo que ver futbol (nacional, internacional, de primera división, de segunda ¡el que sea!)
  10. Te molestas si por alguna razón alguien te interrumpe viendo un partido.

Controla tu obsesión deportiva

Difícilmente un "adicto" al futbol dejará de serlo de la noche a la mañana, pero si tienes la intención de controlar tu fanatismo, considera:

  • Piensa: si tu equipo gana, ¿obtienes algo?; si tu equipo pierde, ¿te quita algo?... ¿Entonces?
  • Busca un pasatiempo que te beneficie más y te ayude a socializar.
  • Evita ver más de dos partidos semanales de futbol.
  • Tratar de conversar sobre otros temas que no sean sobre balompié.
  • Reconoce que es mejor la compañía de tus seres queridos que la de una pantalla y dedica tiempo a convivir con ellos.
  • No tienes que ir cada partido al estadio, prueba a hacerlo sólo ocasionalmente o en encuentros muy significativos.

¿Qué hacer mientras mi pareja ve futbol?

Es frecuente escuchar, sobre todo en temporada de Copa del Mundo, que las mujeres se quejen: "mi pareja se la pasa viendo futbol". ¡Animo!, si estás en esta circunstancia, ¡aprovecha!:

  • Dale a tu pareja una cátedra de tolerancia y demuéstrale que no odias el futbol viendo con él un partido, tal vez hasta te guste y puedan disfrutar este deporte juntos (sólo no lo estés interrumpiendo a cada minuto, ¡no te hará caso!).
  • Haz ejercicio (sal a caminar o acude al gimnasio).
  • Durante las dos horas de partido, ve la TV o tu celular en otra habitación.
  • Prepara una receta que nunca hayas hecho.
  • Sal con tus amigas o familia.
  • Cuando sea posible, trata de convencerle de que grabe el juego o que podrá ver los resúmenes más tarde. Eso sí, tendrás que proponerle un plan que realmente valga la pena como para perderse a su equipo favorito.
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