Delirio, ideas delirantes sobre sí mismo y el entorno - SyM
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Delirio, fuga de la realidad

Viernes 16 de diciembre del 2016, 01:41 pm, última actualización

El delirio, también denominado síndrome confusional agudo, se presenta cuando en forma repentina el cerebro deja de funcionar adecuadamente, lo que da lugar a alteraciones de atención y capacidad de alerta, así como trastornos de conciencia, pensamiento y memoria.

Delirio, fuga de la realidad

En Psiquiatría se entiende por delirio a la formación de ideas falsas, absurdas e irracionales que un individuo tiene de sí mismo y/o del entorno, por ejemplo, el afectado puede estar convencido de diversos hechos y llega a manifestar las siguientes argumentaciones: “La gente se ríe de mí”, “todos me odian y quieren dañarme”, “me persiguen”, “mi pareja me engaña”, “soy un ser divino” o “alguien domina mis pensamientos”.

Para comprender de mejor manera por qué se originan las ideas delirantes es necesario saber que para que toda persona mantenga adecuado nivel de alerta y atención es preciso el correcto funcionamiento de una parte del cerebro que se conoce como sustancia reticular activadora ascendente (situada en la zona de unión de la médula espinal con el cerebro), así como de los neurotransmisores (sustancias químicas encargadas de trasmitir la información de una neurona a otra).

Ahora bien, hay diversas enfermedades o alteraciones a nivel cerebral que pueden lesionar la sustancia reticular ascendente o generar alteraciones en la asimilación de los neurotransmisores, entre las que se encuentran:

  • Disminución de la cantidad de oxígeno en la circulación cerebral.
  • Aumento o baja de los niveles de glucosa en sangre.
  • Insuficiencia renal (incapacidad de los riñones para limpiar la sangre de los desechos del cuerpo y exceso de agua).
  • Trastornos en el equilibrio de sodio y potasio en el organismo.
  • Hemorragia en el cerebro.
  • Infarto cerebral (padecimiento que además de obstruir la circulación sanguínea mata fragmentos del encéfalo).
  • Meningitis (enfermedad infecciosa que inflama las meninges o membranas que recubren al cerebro y médula espinal).
  • Diversos tipos de cáncer.
  • Secuelas de una intervención quirúrgica.

Pero sin lugar a dudas, el mayor número de casos de delirio es debido a intoxicaciones o síndromes de abstinencia por:

  • Alcoholismo.
  • Drogadicción.
  • Administración de medicamentos sedantes (calmantes), algunos antidepresivos, ciertos antihistamínicos y anfetaminas (fármacos que producen sensación de alerta y quitan sueño y hambre).

Asimismo, hay determinados factores que pueden facilitar la manifestación de delirio, entre los que se encuentran la ingesta de muchos medicamentos, edad avanzada y padecer algún tipo de demencia. Cabe destacar que dicho trastorno no se presenta de la misma forma en todos los pacientes, lo que ha llevado a los especialistas en salud mental a clasificarlo de la siguiente manera:

  • Corporal o somático. Creencia falsa referente al funcionamiento del propio cuerpo, por ejemplo, hay quienes están seguros de tener deformidades corporales, o bien, una mujer menopáusica puede estar convencida de estar embarazada.
  • De celos o celotípico. Idea falsa de que la pareja es infiel.
  • De control. Se cree que los sentimientos, impulsos, pensamientos o acciones están bajo el control de alguna fuerza externa.
  • Delirio de grandezaSe tiene la convicción de poseer cualidades especiales y gran poder sobre los demás.
  • Delirio de persecuciónCreencia de ser acosado, atacado o perseguido.
  • De pobreza. Convencimiento de que se han perdido todos los bienes materiales.
  • De referencia. Convicción de que los hechos, objetos o la gente del ambiente más próximo tienen un significado particular e inusual (normalmente negativo).
  • Nihilista o de negación. Se tiene la seguridad de que no se existe o de no poseer alguna parte del organismo.
  • Primario. Incluye ideas delirantes que se caracterizan por ser autónomas, originales e incomprensibles.
  • Secundario. Pensamientos que surgen como intentos de explicación de experiencias anómalas previas y, en este sentido, son comprensibles psicológicamente.
  • Sistematizado. Conjunto de creencias falsas en las que el paciente se relaciona con un único acontecimiento o tema, y al que achaca todos los problemas que experimenta en su vida.

¿Cuándo sospechar de delirio?

Cuando una persona manifiesta cambios extremos, por ejemplo, pasar de un estado completamente normal a tener un comportamiento extraño, distraído, agitado, confundido, no recuerda cosas sencillas, no reconoce el lugar donde se encuentra y su conversación pierde sentido, no sabe el día o el mes en el que vive, no sigue con coherencia una conversación, puede pensarse en un caso de delirio. Es importante aclarar que en la demencia el estado de confusión se instaura de manera lenta y empeora a lo largo de meses o años.

Al comienzo del cuadro el paciente se torna ansioso, posteriormente su actividad mental se hace lenta, sufre alucinaciones auditivas o visuales y, en ocasiones, puede ocasionarse daño físico a sí mismo o a otros.

Para llegar al diagnóstico, el psiquiatra no dispone de ninguna prueba específica, por lo que debe basarse en los síntomas, y le será de gran ayuda lo que pueda contarle algún familiar o acompañante sobre:

  • Cómo se inició el cuadro.
  • Qué enfermedades crónicas sufre el paciente.
  • Si toma medicamentos o es consumidor de drogas o alcohol.

En algunos casos, para diagnosticar la enfermedad que ocasiona el delirio será preciso realizar análisis de sangre (para descartar o confirmar la presencia de diabetes, hipoglucemia o insuficiencia renal), en otros casos se requieren algunas pruebas radiológicas para identificar hemorragias o infarto cerebral.

El tratamiento del delirio es personalizado, pues se recomienda de acuerdo a la enfermedad que ocasiona el delirio; sin embargo hay una serie de medidas que ayudan a que la recuperación sea más rápida, como:

  • Evitar que la persona se dañe a sí misma o a los demás, pues aunque esté confuso y adormilado, la evolución es imprevisible, y en pocos minutos puede pasar a estado de agitación importante.
  • Intentar que el entorno le sea familiar, que aquellos que lo cuiden sean conocidos y el ambiente tranquilo e iluminado.
  • Informarle con relativa frecuencia donde está, que hora es y lo que le ocurre, ello con el fin de disminuir su confusión.
  • Mantenerlo hidratado.
  • Evitar el uso de medicación sedante (calmante), al menos que el médico tratante la recomiende, lo que regularmente sucede cuando el paciente manifiesta agitación muy intensa, agresividad o alucinaciones.

En la mayoría de los casos los pacientes requieren tratamiento psiquiátrico formal, el cual consiste en la administración de medicamentos que eviten estados confusionales y psicoterapia, la cual consiste en ayudar al afectado a que modifique su comportamiento, controle conductas inaceptables o peligrosas y se oriente a la realidad.

Por último, cabe destacar que con el tratamiento adecuado y oportuno el delirio suele durar pocos días y evolucionar favorablemente, con lo que el paciente logra recuperarse completamente y vivir como cualquier persona.

SyM - Karina Galarza Vásquez

 

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