Depresión y angustia aumentan con la cuesta de enero

  • SyM - Juan Fernando González G.
Cuesta de enero afecta la salud mental
Depresión post navideña aumenta por deudas y soledad.

Cuando las celebraciones decembrinas terminan, llega el momento de retomar las actividades cotidianas... y volver a la realidad, lo que no siempre resulta agradable. Para muchas personas el panorama es tan desolador y opresivo que aumentan las consultas a expertos en salud mental.

Cuando las celebraciones decembrinas terminan, hay que retomar las actividades cotidianas, lo que no siempre resulta agradable. Para muchas personas el panorama es tan desolador que aumentan las consultas a expertos en salud mental.

La temporada navideña significa para muchos un oasis que permite recobrar fuerzas entre la incertidumbre. No obstante, lo verdaderamente problemático inicia justo durante la famosa cuesta de enero, en que depresión, angustia y ansiedad se incrementan hasta en 40%.

Depresión por no planear el futuro

El psiquiatra Enrique Camarena Robles asegura que en diciembre gran parte de la población compra mercancías en forma exagerada, sin pensar en ahorrar. Además, Navidad y Año Nuevo son fechas con carga emotiva que a menudo provoca depresión.

"Las celebraciones decembrinas marcan el fin de un ciclo y, si las cosas no marcharon del todo bien durante el año, es común que se experimente cierta frustración y decepción; lo mismo sucede cuando el futuro luce complicado".

Por su parte, el psiquiatra Sergio Arturo Escobedo Návar abunda en que depresión, ansiedad y angustia responden a diversos factores, ya sea de orden biológico o emocional, sin olvidar aquellos que son influidos por factores sociales e incluso, por el clima u otros aspectos que tienen relación directa con la percepción del entorno.

También deben tomarse en cuenta los casos en que se presenta el llamado trastorno de adaptación, que se refiere a los cambios emocionales que surgen a consecuencia de un factor externo estresante, que genera incertidumbre o preocupación.

Después de la felicidad… la cuesta de enero

Los factores ambientales también intervienen en nuestro estado de ánimo. En verano, por ejemplo, se incrementan los cuadros de manía, pero en el invierno los primeros lugares son para la depresión.

En la cuesta de enero también influye la dinámica social. A lo largo del año, la gente tiene poca capacidad de obtener una gratificación, casi no cuenta con estímulos, "por ello –dice el Dr. Escobedo Návar– en diciembre da rienda suelta a sus impulsos, pues es momento que representa la fantasía y la celebración, mientras que en esta lógica enero significa ´la cruda´".

Para evitar esta situación económica, el psiquiatra recomienda elaborar un plan de jerarquías en donde establezca las cosas que puedes pagar ahora y aquellas que deberán esperar o renegociarse.

Todos podemos sufrir depresión

Muchos adultos mayores son presa fácil de depresión, ya que en esta temporada la nostalgia toca a su puerta; además, la soledad los golpea sin el menor asomo de remordimiento, y en ocasiones no tienen recursos económicos para hacer un obsequio.

El Dr. Escobedo señala que toda la población debería recibir asesoría de un experto en salud mental alguna vez en la vida, o como mínimo que la gente que se reconozca con síntomas de depresión busque ayuda especializada. Hablamos de quienes tengan tristeza profunda, vacío existencial, autoculpa y soledad, así como ofuscación, pesimismo, inseguridad y baja autoestima.

"Vivimos una época en que se desatan muchas fantasías, unas placenteras y otras de carácter persecutorio, por tanto, la gente debe acudir a fuentes confiables de información para establecer un juicio propio y cuidar su salud mental. De esta manera podremos dejar de lado la tendencia de los mexicanos a la dependencia y la catástrofe", finaliza.

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