Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

¿En qué consiste un mapeo cerebral?

Jueves 27 de febrero del 2014, 03:12 pm, última actualización.

Las técnicas para obtener imágenes del cerebro han alcanzado gran precisión, y gracias a ellas es más fácil detectar afecciones como epilepsia, cáncer o desórdenes neuronales, sin olvidar que nos permiten conocer el funcionamiento de tan importante órgano.

¿En qué consiste un mapeo cerebral?

La evolución en el estudio del cerebro ha dado grandes saltos a partir de las últimas décadas del siglo XX, concretamente en el momento en que los avances tecnológicos lograron obtener la primera imagen de diagnóstico no invasiva (es decir, que para obtenerla no fue necesario hacer abertura alguna) del órgano rector del sistema nervioso; ello ocurrió en 1968 y, para ser francos, el gráfico era tan borroso como amplia era la esperanza de que los sistemas del futuro serían mucho más nítidos.

Y es que, en efecto, aunque en ese entonces ya era posible obtener placas con rayos X en las que se inyectaba al paciente un líquido de contraste que permitía ver a detalle las vías sanguíneas y corteza del cerebro, todavía era inconcebible la observación a detalle de regiones internas y estructuras relacionadas con alteración de movimientos y trastornos del sueño, la conducta o el aprendizaje; mucho menos era posible detectar con exactitud algún tumor y la manera en que afectaba las zonas cercanas.

Por fortuna, la carrera para obtener mapas cerebrales detallados se encuentra muy avanzada en nuestros días, y gracias a ello ha sido más fácil conocer las redes neuronales que lo conforman, determinar su funcionamiento y, por supuesto, diagnosticar diversos problemas que pueden aquejarle, como:

  • Tumores. Se trata de un conjunto de células que crecen anormal y desordenadamente (neoplasia), y pueden ser de origen canceroso (maligno) o no (benigno). En ocasiones destruyen el tejido cerebral o lo comprimen, ocasionando lesiones que se manifiestan con pérdida de memoria, vértigo, mareo, ceguera parcial, alteraciones de la conducta y del sueño, problemas para hablar y mala coordinación de movimientos.
  • Enfermedad vascular cerebral o ictus. Se trata de la interrupción parcial o total de la distribución de sangre y oxígeno a una región del cerebro, debido a la ruptura u obstrucción de las vías sanguíneas, y en muchas ocasiones desencadena la pérdida de la zona afectada (infarto cerebral). Es potencialmente mortal, y para su atención se requieren imágenes nítidas que permitan distinguir la magnitud del problema.
  • Mal de Alzheimer. Este padecimiento se distingue por deterioro de funciones mentales como reflexión, juicio, memoria, concentración y capacidad de aprendizaje. Los médicos recurren a la visualización del cerebro para determinar su gravedad o descartar otras posibles causas de los síntomas ya citados, como la presencia de un tumor.
  • Epilepsia. Trastorno caracterizado por la tendencia a sufrir convulsiones, las cuales se deben a un “corto circuito” en los impulsos eléctricos del cerebro. Los sistemas para obtener imágenes cerebrales puede poner de manifiesto la presencia de pequeñas cicatrices en la masa encefálica, mismas que son responsables del problema.
  • Meningitis. Es la infección de los tejidos que protegen al cerebro y médula espinal (meninges) a causa bacterias o virus. Cuando el problema persiste por mucho tiempo (meningitis crónica) se requiere observar el estado de la masa encefálica para determinar el daño que sufre o descartar que los síntomas que genera no se deban a tumoraciones.
  • Esclerosis múltiple. Enfermedad del sistema nervioso que se caracteriza por la destrucción de la sustancia que cubre a los nervios (mielina). Puede generar, entre otros síntomas, debilidad en extremidades, movimiento sin coordinación, pérdida de equilibrio, entumecimiento, dolor facial y visión borrosa.
  • Hipoxia cerebral. Es la falta de suministro de oxígeno en alguna región del cerebro, y las técnicas de mapeo, junto con otras pruebas que determinan la eficiencia del sistema circulatorio, ayudan a reconocer la causa y a discernir posibles daños.
  • Enfermedad de Huntington. Se trata de un padecimiento hereditario que inicia en la edad adulta y que se caracteriza por generar sacudidas ocasionales y pérdida gradual de neuronas, por lo que también hay deterioro de las funciones mentales (memoria, razonamiento).
  • Hidrocefalia. Es la acumulación excesiva de agua dentro del cráneo debido a la sobreproducción de líquido cerebro espinal, o bien, cuando su circulación se ve obstaculizada. La obtención de imágenes permite diagnosticar cuál es la causa exacta.
  • Atetosis. Son movimientos involuntarios mediante los que se generan posturas poco habituales, generalmente en manos y pies; se suelen acompañar de sacudidas rítmicas (coreas) y pueden estar asociadas a enfermedad de Sydenham (daño neuronal por complicación en el tratamiento de infecciones bacterianas en la infancia) o de Huntington.
  • Esquizofrenia. Enfermedad psiquiátrica en la que se alteran el comportamiento, la personalidad y los pensamientos del paciente, quien se siente perseguido y pierde la noción de la realidad. La observación de imágenes ha permitido saber que existen anormalidades estructurales, como ensanchamiento de ciertas regiones y disminución en el tamaño de otras; además se ha descubierto que el funcionamiento de algunas redes neuronales es más lento de lo normal.

Todos estos padecimientos pueden recibir tratamiento preciso y acorde a las necesidades de cada caso, gracias a sofisticadas pruebas que enunciamos enseguida.

Tomografía computarizada (TC)

Es un sistema que analiza varias radiografías mediante una computadora, la cual genera imágenes en alta resolución, semejantes a cortes anatómicos del cerebro o “rebanadas”. No genera molestia alguna, salvo que la persona debe permanecer inmóvil durante el procedimiento. Con este sistema, además de detectar muchos tipos de anomalías cerebrales y espinales, se puede monitorear la efectividad de los tratamientos.

Resonancia magnética (RM)

Se realiza colocando la cabeza o el cuerpo del paciente en un espacio reducido donde el cráneo y médula se someten a intenso campo magnético (no recurre a rayos X) que prácticamente no representa riesgos. La calidad de las imágenes es excelente y sus resultados son más efectivos que los de la TC para detectar trastornos graves, como enfermedad cerebral vascular, tumores cerebrales, malformaciones y esclerosis múltiple.

Los principales inconvenientes son su precio elevado y la lentitud de la obtención de imágenes (de 10 a 45 minutos), además de que está contraindicada en individuos que utilizan respirador, sufren claustrofobia o son portadores de marcapasos cardíaco y prótesis metálicas.

Ecoencefalografía

Obtención de imágenes producidas por los ecos de ondas sonoras en el cerebro de niños menores de 2 años, de manera similar a como actúa un radar. Se trata de un procedimiento sencillo, indoloro y relativamente barato, útil para detectar hidrocefalia y hemorragias generadas en accidentes. Las exploraciones por TC o RM han sustituido a la ecoencefalografía en niños mayores y adultos, por ser más precisas.

Tomografía por emisión de positrones (TEP)

Método de medicina nuclear que utiliza isótopos radiactivos para obtener imágenes de las estructuras cerebrales internas e información acerca de su funcionamiento. Se inyecta una sustancia en la sangre que se desplaza hasta las estructuras cerebrales, desde donde emite ligera radiación que es capturada por una cámara y permite medir la actividad neuronal. La técnica revela qué parte del cerebro presenta mayor actividad cuando se realiza alguna actividad concreta (observar, recordar, realizar cálculos matemáticos) y aporta información acerca de epilepsia, tumores e infartos.

Tomografía computarizada por emisión de fotón único (TCEFU)

Es otro sistema que se vale de isótopos radiactivos para obtener información sobre vías sanguíneas y funcionamiento general de la masa encefálica. Los isótopos se inhalan o inyectan para que la sangre los conduzca hasta el cerebro, desde donde emiten información sobre su funcionamiento y el trabajo de venas y arterias. Su uso ha disminuido, pues no es tan precisa ni específica como la TEP.

Angiografía cerebral o arteriografía

Se utiliza para detectar anomalías en las vías sanguíneas, tales como bolsas en una arteria (aneurismas), inflamación (arteritis), malformaciones y obstrucción de vasos sanguíneos. Se inyecta una sustancia radiopaca (contrastador), visible en las radiografías, a fin de que se muestre el patrón del flujo sanguíneo en placas tomadas con rayos X.

Ecografía Doppler

Se recurre a ella, principalmente, para medir el flujo sanguíneo, permitiendo valorar el riesgo de padecer enfermedad vascular cerebral. Muestra en una imagen con distintos colores cuáles son las velocidades en la circulación de la sangre; es indolora y relativamente barata.

Mielografía

En concreto, es una radiografía con contrastador que permite valorar tumores cancerosos y anormalidades en el interior de la columna vertebral. Ha sido reemplazada por la RM, que proporciona mayor detalle, es más sencilla y también más segura.

Electroencefalografía (EEG)

No sirve para obtener imágenes, pero es un método muy usual y complementario que tiene la finalidad de crear gráficas sobre la actividad eléctrica del cerebro. Muy útil para detectar alteraciones eléctricas asociadas a epilepsia, aunque en ocasiones se requiere de monitoreo prolongado (24 horas) para obtener información específica y detallada.

Potenciales evocados

Es otra forma de registro de la actividad eléctrica del sistema nervioso, sólo que más sensible y se utiliza particularmente para conocer la respuesta del cerebro ante estímulos externos provenientes de vista, sonido y tacto. Sirve para revelar una afectación del nervio óptico (encargado de transportar señales del ojo al cerebro) en una persona con esclerosis múltiple, mientras que en una con epilepsia puede mostrar la presencia de posible descarga eléctrica anormal en el momento en que realiza una respiración profunda y rápida.

Magnetoencefalografía (MEG)

Se trata de la técnica más sofisticada que se ha creado hasta la fecha. Permite saber con gran precisión cuál es la relación entre las estructuras de la masa encefálica y sus funciones, y gracias a que trabaja con materiales muy sensibles (superconductores o materiales que permiten la circulación de electricidad con baja o nula resistencia) es capaz de captar la actividad de los campos magnéticos producidos por la actividad cerebral, que son muy débiles.

Ha demostrado su efectividad para elaborar diagnóstico de epilepsia, mal de Alzheimer, esclerosis múltiple, mal de Parkinson, esquizofrenia, dislexia y trastornos del lenguaje y la memoria; asimismo, cuando hay tumores permite obtener información sumamente detallada que sirve para que el cirujano actúe de manera más efectiva y sin dañar tejidos cercanos.

Finalmente, es importante mencionar que todos estos sistemas se encuentran en constante mejoría, de modo que su precisión es cada vez mayor. Gracias a esto será posible pensar en nuevos descubrimientos y diagnósticos de enfermedades que beneficiarán notablemente al ser humano.

SyM - Israel Cortés

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading

Directorio de medicinas, Medicamentos de libre venta
Hoy en Salud Mental

Flojera mental, ¡cuidado con la demencia!


Ver más...

22.6 millones de lactantes en todo el mundo aún no reciben las vacunas básicas.

Logo Comscore