Fetichismo: deseo sexual por un objeto

  • SyM - Raúl Serrano
Fetichismo sexual, Parafilias más comunes
El fetichismo es tipo de parafilia en la que hay excitación sexual manipulando objetos.

Hay distintas maneras en que el ser humano logra satisfacción sexual más allá de la relación íntima tradicional. El estímulo suele motivarse volcando los cinco sentidos hacia zonas erógenas del cuerpo, aunque a veces éstas se sustituyen por objetos, llegando a ser la única manera de obtener satisfacción. Quien así vive su sexualidad es llamado fetichista.

Más que una fascinación

Fetichismo deviene de fetiche: "ficticio" o "artificioso", y de ismus: "estado" o "condición".

El fetichismo sexual consiste en el uso de partes del cuerpo (ajenas al propio) u objetos inanimados como método preferido para producir excitación. En él participan prendas de vestir, guantes, medias, pieles, zapatos, cinturones, ropa interior y lo que la imaginación permita.

Si bien hay quienes tienen objetos que funcionan como amuletos y les atribuyen cualidades, no los hace fetichistas, pues esto sólo implica connotaciones sexuales.

Esta forma de fantasía sexual enfoca la sexualidad en objetos más que en personas. De ahí que también los aparatos diseñados con el propósito de estimular a los genitales (dildos o vibradores), sean fetiches.

Investigadores creen que el hecho de que el fetichismo se presente casi únicamente en varones (99% de casos), es que para excitarse sexualmente el hombre no requiere necesariamente caricias ni muestras de afecto como la mujer. Ello aclara por qué el fetichista quiere poseer los objetos de su deseo con los cinco sentidos, no sólo viéndolos.

Tipos de fetichismo

  • Dorafilia: excitación sexual al tocar pelo o cabello, piel o cuero, no sólo humanas sino animales.
  • Retifismo: excitación por cualquier tipo de calzado; si es con zapatos de tacón alto, se llama altocalcifilia.

Retifismo, altocalcifilia

  • Estigmatofilia: la pareja tiene un tatuaje, cicatriz o perforaciones en el cuerpo, especialmente en la región genital, que incitará a la práctica sexual.
  • Misofilia: placer sexual al oler o masticar ropa sudorosa o sucia, o artículos para higiene íntima femenina.
  • Olfatofilia: olfatear olores emanados de diferentes partes del cuerpo, especialmente áreas genitales y adyacentes.

¿Hasta dónde?

Como sucede en muchas parafilias, mientras el objeto se utiliza como algo externo y complementario a la relación, puede jugar un papel enriquecedor. Pero si el fetiche es el único medio para lograr la satisfacción sexual, provoca angustia significativa, afecta el funcionamiento diario o perjudique a otras personas, estamos ante un problema que requiere ayuda profesional.

El fetichismo extremo requiere tratamiento integral en donde se busque controlar la angustia que lo lleva a desencadenar la parafilia, al tiempo que el afectado pueda establecer relaciones de pareja.

Otras parafilias

Sexólogos han catalogado más de 130 tipos de parafilias. Varias de ellas se disparan de lo que para muchos es el sentido común y requieren atención por parte de psicólogos o psiquiatras. Las parafilias más comunes son:

  • Acrotomofilia: placer por contacto, frotación o penetración de algún miembro amputado de la pareja.
  • Autonepiofilia: cuando se representa el papel de un bebé y la pareja lo trata como tal.
  • Coprofilia: excitación erótica por el olor o contacto con excremento.
  • Formicofilia: contacto con pequeñas criaturas (como insectos) que se deslizan, arrastran o mordisquean genitales y pezones dando satisfacción.
  • Froteurismo: placer al rozar o ser rozado en el área genital, en un acto en donde interviene otra persona y sin su consentimiento.
  • Gerontofilia: excitación sexual con una pareja mucho mayor de edad.
  • Klismafilia: el placer se logra cuando la pareja se somete a un enema.
  • Masoquismo:  someterse a prácticas que generan dolor.
  • Muerte autoerótica: ocurre cuando una persona se masturba y, al mismo tiempo, trata de autoestrangularse o autoelectrocutarse.
  • Narratofilia: excitación al utilizar palabras o contar historias pornográficas u obscenas en presencia de la pareja.
  • Necrofilia: tener sexo con cadáveres.
  • Paidofilia: espiar, tocar o abusar de los niños.
  • Sadismo: producir deliberadamente dolor a la víctima para sentir placer.
  • Travestismo: vestir prendas, especialmente interiores, del otro sexo.
  • Troilismo: observar a la propia pareja mientras tiene sexo con una tercera persona.
  • Urofilia: placer al beber la orina de otra persona o al permitir que orinen sobre ella.
  • Voyeurismo: satisfacción derivada de observar, a escondidas, un acto sexual o a la persona deseada.

Zoofilia, Sexo con animales

  • Zoofilia (bestialismo): tener sexo con animales.
descarga este artículo en PDF