Centro de Salud Mental / Artículos

Síndrome de Munchausen: otra forma de maltrato infantil

El síndrome de Munchausen constituye trastorno mental de un adulto que puede afectar gravemente la salud del niño, debido a que quien lo padece le “fabrica”enfermedades para llamar la atención. Si bien se trata de problema de salud mental poco conocido, ciertos indicios pueden ayudar a identificar al paciente y a proteger al menor. ¡Conócelos!

Síndrome de Munchausen, padecimiento en adultos

Este trastorno mental consiste en una simulación repetida de enfermedades físicas por parte de una persona que vaga de un hospital a otro (a menudo con nombres falsos) en busca de tratamiento. Así, el paciente inventa dolencias ficticias o, incluso, puede provocárselas a sí mismo, con el propósito de llamar la atención de los médicos y ser tratado como un enfermo.

Generalmente son adultos inteligentes con gran nivel de conocimiento de las prácticas médicas y, aunque sus síntomas son totalmente conscientes, sus motivaciones y el deseo de recibir atención a través de ellos son involuntarios.

Cabe señalar que quienes padecen síndrome de Munchausen no fingen, es decir, habitualmente son personas que en su infancia o adultez temprana se sintieron queridas e especiales luego de sufrir una afección o por tener un familiar enfermo. Al llegar a la adultez, buscan repetir la misma sensación de bienestar y validación al sufrir una serie de condiciones médicas autoprovocadas o causando trastornos a sus seres cercanos, transformándose en atentos cuidadores.

Salud del niño en riesgo

Una variante de este trastorno es el llamado síndrome de Munchausen por poderes, que se identifica cuando un menor de edad es usado como objeto pasivo por parte de alguno de sus progenitores, habitualmente la madre, quien induce en el pequeño síntomas de una enfermedad.

El progenitor puede “fabricar” indicios de afecciones en su hijo añadiendo sangre a sus heces o dejando de alimentarlo, por ejemplo. Estos niños suelen ser hospitalizados por presentar señales que no concuerdan con ningún trastorno clásico, además de que frecuentemente propicia que sean sometidos a numerosos procedimientos médicos molestos y, por supuesto, innecesarios.

El síndrome de Munchausen, bautizado así por el médico británico Richard Asher en 1951, hoy es considerado uno de los "trastornos ficticios" dentro de la clasificación psiquiátrica internacional, es decir, es reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su nombre proviene de un mercenario militar alemán, Karl Friedrich Hieronymus, barón de Münchhausen (1720-1797), famoso por narrar historias ficticias sobre sus conquistas y aventuras.

Síndrome de Munchausen por poderes, ¿excusa para madres manipuladoras?

Debido a que el maltrato infantil se vuelve una constante, identificar las características de una madre con este síndrome permite a las personas que la rodean proteger la salud del niño y, a su vez, ofrecerle a ella la ayuda (terapia) correspondiente:

El maltrato infantil requiere atención

Esta forma de Munchausen es considerada un tipo de abuso infantil y el equipo médico debe notificarlo a las autoridades para proteger al menor y retirarlo del cuidado directo del adulto en cuestión, además de tomar las medidas necesarias para que el pequeño recupere su vida y salud.

Sin embargo, también es preciso ofrecer ayuda a la madre, ya que requiere terapia psiquiátrica (desafortunadamente se conoce poco sobre tratamientos efectivos) para controlar el trastorno mental. Por ello, resulta importante que ante la sospecha de síndrome de Munchausen en adultos se solicite apoyo médico a la brevedad.