Trastorno bipolar, de la depresión a la euforia - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

23 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Trastorno bipolar, cuando el ánimo se transforma

Viernes 23 de diciembre del 2016, 12:24 pm, última actualización

Quien padece trastorno bipolar experimenta graves alteraciones en el estado de ánimo, las cuales llegan a ser tan extremas que deterioran la capacidad de trabajar, estudiar y relacionarse con los demás, debido a que se pasa súbitamente de depresión severa a euforia y agresividad en unas cuantas horas.

Trastorno bipolar, cuando el ánimo se transforma

También conocido como psicosis maníaco depresiva, el trastorno bipolar afecta por igual a personas de ambos sexos; no obstante, la posibilidad de sufrirlo es tres veces mayor en la población femenina. Esta enfermedad generalmente se manifiesta entre los 20 y 25 años, pero en la actualidad se ha visto que se presenta con cierta frecuencia en niños y adolescentes.

Dualidad que espanta

Quienes padecen trastorno bipolar pasan de la depresión a la euforia en forma repentina, lo cual puede suceder como consecuencia de golpes, enfermedad o situaciones altamente estresantes. Cuando los pacientes se encuentran en el primer estado de ánimo mencionado sufren los siguientes síntomas de trastorno bipolar:

  • Tristeza prolongada o llanto sin causa aparente.
  • Pérdida de interés en las actividades que solían ser placenteras.
  • Reducción o aumento del apetito.
  • Insomnio o sueño excesivo.
  • Irritabilidad, enojo, preocupación o ansiedad.
  • Sentimientos de inutilidad, culpa y frustración.
  • Cansancio.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Aislamiento social.
  • Dolores y molestias inexplicables.
  • Ideas obsesivas sobre muerte y suicidio.

Al presentarse la fase maníaca o eufórica, el estado de ánimo se eleva considerablemente; además, se presentan los siguientes síntomas:

  • Optimismo y autoestima exaltados.
  • Disminución de la necesidad de dormir, sin que ello ocasione fatiga.
  • Sensación exagerada de ser muy importante y tener poderes extraordinarios.
  • Irritabilidad y conducta agresiva.
  • Incremento de las actividades física y mental.
  • Habla apresurada y falta de control sobre los pensamientos.
  • Impulsividad
  • Dificultad para concentrarse.
  • Gastos económicos innecesarios.
  • Prácticas sexuales sin control (promiscuidad).

Cualquier persona que experimente por más de dos semanas cuatro o más síntomas, ya sea de depresión, manía o ambas, debe buscar ayuda psiquiátrica pues, como en toda enfermedad mental, las consecuencias inmediatas son disminución en el rendimiento laboral y problemas para relacionarse con los demás.

Niños y adolescentes bipolares, caso aparte

Aunque el diagnóstico de trastorno bipolar en edad temprana es algo nuevo, los especialistas en salud mental estiman que tanto niños como adolescentes pueden experimentar síntomas; es más, cuando se entrevista a adultos que lo padecen, casi la mitad cuenta que su primer episodio maníaco-depresivo ocurrió antes de los 21 años, y 1 de cada 5 afirma que tuvo lugar durante la infancia.

Ante este panorama, algunos expertos creen que niños y adolescentes se ven empujados al trastorno bipolar a causa del estrés familiar y escolar, uso de drogas y herencia genética.

Ahora bien, la mayoría de infantes y jóvenes que padecen la enfermedad suelen tener cambios de conducta a lo largo del día, por ejemplo: se resisten a despertarse por las mañanas, vestirse e ir al colegio, asimismo, se muestran con tendencia a contestar mal y a quejarse, o bien, inconsolablemente tristes y retraídos. A media mañana cambia el panorama y dejan de ver todo negro y disfrutan de pocas horas de claridad que les permiten participar en las actividades escolares, pero cuando llega la tarde vuelven a tornarse descontrolados, hiperactivos y eufóricos.

Por otra parte, su forma de jugar o divertirse es desordenada y agresiva, incluso, es posible que inventen historias o que insistan que poseen aptitudes sobrehumanas; además, si se les lleva la contraria adquieren actitud ofensiva, conducta que se prolonga hasta altas horas de la noche, lo que explica en parte por qué les cuesta tanto trabajo levantarse por las mañanas.

De genes y algo más

Las investigaciones han demostrado que algunas personas pueden tener predisposición genética al trastorno bipolar, aunque si algún miembro de la familia lo padece, ello no significa que sus descendientes lo vayan a sufrir, pero sí se incrementa el riesgo. Por otra parte, también existen factores ambientales, los cuales pueden incluir infecciones por virus que haya padecido la madre durante el embarazo, consumo de drogas, traumas psicológicos en la infancia y poca tolerancia a situaciones estresantes.

Asimismo, debe considerarse que alguna falla en la química cerebral debida a algún problema en la anatomía del encéfalo o cambios hormonales puede dar lugar a un desorden afectivo. Lo anterior daña directamente a unas sustancias llamadas neurotransmisores (serotonina, noreprinefina y dopamina), que son responsables de la comunicación entre las neuronas, proceso que permite el control de pensamientos, estado de ánimo y conducta.

¿Cuándo deja de ser una sospecha?

El diagnóstico de trastorno bipolar debe ser realizado por un psiquiatra, quien se basará en los síntomas de la enfermedad, así como interrogatorio al paciente y familiares; no obstante, en ocasiones solicitará estudios como tomografía axial computarizada (evalúa alteraciones en la estructura del cerebro) o tomografía por emisión de positrón único (analiza el funcionamiento global del encéfalo). Después de que el paciente maníaco-depresivo es sometido a estos métodos, es común encontrar cambios estructurales y funcionales en las regiones cerebrales que ayudan a regular los pensamientos y el estado de ánimo.

Por otra parte, es necesario que el especialista en salud mental realice diagnóstico diferencial, es decir, determine si existen o no otras enfermedades que estén ocasionando síntomas similares al trastorno bipolar; entre ellas se encuentran depresión mayor, hiperactividad, esquizofrenia (su principal manifestación son ideas delirantes, de persecución y grandeza, además de personalidad defensiva, rígida, desconfiada y egocéntrica) o drogadicción.

Las investigaciones indican que sólo una tercera parte de las personas con trastorno bipolar reciben tratamiento apropiado, y dos terceras partes se encuentran aún sin diagnóstico o siguiendo una terapéutica inadecuada. Lo anterior representa grave problema porque las personas con psicosis maníaco-depresiva no tratada tienen altas probabilidades de recurrir al suicidio.

El tratamiento de trastorno bipolar en cada paciente es diferente, pues hay que considerar que no todos los organismos reaccionan de igual manera a los mismos medicamentos; entre éstos, también conocidos como reguladores del ánimo, se encuentran los siguientes:

  • Litio. Regula los niveles de dopamina, serotonina y noreprinefina, lo que restablece la comunicación entre neuronas.
  • Anticonvulsivos. Algunos medicamentos desarrollados para calmar los ataques epilépticos, han mostrado efecto calmante en las crisis bipolares.
  • Antipsicóticos. Disminuyen los síntomas depresivos y maníacos.

Cabe destacar que los estabilizadores del ánimo tienen la función de controlar los síntomas y prevenir recaídas al reestablecer el equilibrio bioquímico del cerebro, por lo que es necesario tomarlos al menos durante un año; asimismo, llega a ser necesaria la administración de medicamentos antidepresivos, pero deberán ser suspendidos gradualmente cuando el estado de ánimo se haya estabilizado.

Además del empleo de medicamentos para el trastorno bipolar, es importante que el paciente reciba psicoterapia, la cual ayuda a modificar los patrones de comportamiento que contribuyen a la presencia de la enfermedad y a entender de qué manera los síntomas pueden haber afectado su percepción personal. Lo anterior debe complementarse con la asistencia a grupos de apoyo diseñados para mejorar la conducta y compartir experiencias con otros afectados.

Como puedes ver, el diagnóstico temprano y correcto del trastorno bipolar es básico para que el paciente pueda recibir tratamiento de inmediato, con lo que se evitará que su calidad de vida descienda y se facilitará su reintegración al medio social.

SyM - Karina Galarza Vásquez

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Salud Mental

Todo sobre pruebas antidoping


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore