Centro de Salud Mental / Ejercicio

¿Más de 50 años? El ejercicio te espera

A mayor edad, más necesitamos de la práctica deportiva, ya que nos pone de buen humor, facilita la convivencia, eleva la autoestima, beneficia la salud física y mental y mejora la calidad de vida.

Mejor calidad de vida

Un adulto que ha tenido hábitos sedentarios las primeras tres décadas de vida descubre generalmente las consecuencias de ello cuando llega a los 45 o 50 años, edad en la que su condición física comienza a deteriorarse progresivamente.

Por ejemplo, según un reciente estudio (presentado en la conferencia anual de la Academia Estadounidense de Neurología), los individuos que caminan lentamente muestran mayor riesgo de demencia frente a quienes lo hacen con cierta velocidad. Los investigadores agregan que el ejercicio constante impide que pacientes con demencia se vuelvan retraídos, y los estimula a involucrarse en sesiones de gimnasia en beneficio de su salud física y mental. 

¿Cómo inicio?

Antes de dar el primer paso, consulta al médico, quien tras hacerte exámenes de control reconocerá tu condición física y te recomendará el deporte más adecuado para ti. No omitas información vital, como los medicamentos que tomas o si cumples con alguna dieta especial, ya que, por ejemplo, si utilizas insulina para controlar tus niveles de azúcar, puedes requerir un ajuste de la dosis durante la práctica deportiva. 

Aquí tienes algunos consejos: 

En sus marcas, listos...

Antes de comenzar, realiza una rutina de calentamiento de 15 minutos, haciendo movimientos de estiramiento y suave rotación de articulaciones (como tobillos, muñecas, rodillas, cintura, cuello y hombros).

Algunas opciones para ejercitarte son:

 Recuerda

Lo más conveniente es que la práctica física se realice cada día a lo largo de 30 ó 45 minutos, entre 3 y 5 veces por semana. Una vez completada la rutina, disminuye de manera progresiva el ejercicio y dedica ciertos minutos a una sesión de relajación, esto te ayudará a recuperarte más rápidamente y a prevenir arritmias cardíacas, mareos y dolores musculares característicos de los deportistas principiantes.